MANIPULACIÓN GENÉTICA

 ¿Salvación para la humanidad o ataque  a su patrimonio más preciado?

por Silvina Andrea Borgnia 

 

 

SUMARIO: 1. Introducción. – 2. Concepto y alcance de la terminología empleada. – 3. ADN y Proyecto Genoma Humano. – 4. Tipos de manipulación. – 5. Niveles de manipulación genética. – 6.  Análisis de cada nivel de manipulación genética en particular. – 7.  Problemas en la vida social de un sujeto debido al conocimiento de su mapa genético. –  8. La situación en España: El Código Penal Español. – 9. Conclusión.

 

1. Introducción

Este modesto trabajo tiene por finalidad mostrar a la manipulación genética como fenómeno, no se concentra en cada una de sus especies sino que la toma como entidad genérica que, utilizada bajo parámetros éticos, podría salvar a la humanidad de aquellos males heredados genéticamente, y simultáneamente, si es utilizada abusivamente, implicaría un peligro para la intimidad genética, la diversidad humana, la heterogeneidad, el derecho a la vida, la identidad personal y la información genética, que constituye el tesoro más valioso que hace que todos seamos “nosotros mismos”, cada uno distinto a los demás .

 

2. Concepto y alcance de la terminología empleada en este trabajo

 Como este trabajo trata fundamentalmente temas biológicos, he  elaborado aquí una lista conceptual sobre aquellos términos utilizados con la finalidad de que cuando aparezcan en el texto faciliten su comprensión.

 

Célula Huevo o Cigoto: El ser humano, como todos los seres que se reproducen sexualmente, comienza su vida como una simple célula. Esta célula esta compuesta por 46 cromosomas, la mitad aportados por el padre y la otra mitad por la madre. En dicha célula se encuentra un depósito de información química. Cuando la célula se divide para dar origen a miles de millones de células nuevas, se traspasan copias exactas de esa información. 

 

ADN: La información química de una célula define su desarrollo y regula su funcionamiento. Esta información se transporta en macromoléculas llamadas ácido desoxirribonucleico, o ADN. Por esta razón, se dice que el ADN es el portador de la información genética.

 

Gen: Cada unidad de información hereditaria se identifica con el nombre de gen. Cada gen está compuesto por ADN. Los genes son instrucciones individuales en el código genético. Cada gen “le indica” a la célula cómo formar una proteína simple.

 

Proteínas: Las proteínas son una diversa colección de sustancias químicas que llevan a cabo las instrucciones de los genes.

 

Cromosoma: Cada una de las estructuras cuneiformes situadas en el núcleo de las células que almacenan y transmiten información genética. Es una estructura física portadora de genes. Están compuestos por ADN y proteína. El número de cromosomas depende de la especie biológica. [Breve glosario de biotecnología, “El correo de la Unesco”, marzo de 1987, p. 54, citado por Martínez, Stella Maris, Manipulación genética y derecho penal, Bs.As. Universidad, 1994, p.33].

   

Genotipo: La constitución genética de un individuo.

 

Fenotipo: La manifestación de los genes, es la apariencia de un individuo en relación a su constitución genética, en términos más simples, es lo que uno ve en un determinado sujeto, por ejemplo, el cabello claro, ojos marrones.

 

ARN: Ácido Ribonucleico encargado de llevar el mensaje desde el ADN (núcleo de la célula) hasta el citoplasma, lugar en donde se realiza la síntesis de proteínas.

 

Blastocisto: “Esferas huecas de entre 15 y 20 células que se forman inmediatamente después de que el óvulo es fertilizado.” [Bar, Nora, Cultivan células que generan tejidos, La Nación, 7/11/1998, p. 13, citado por  Messaglia de Bacigalupo, María Valeria, Nuevas formas de procreación  y el derecho penal, Bs.As. AD.HOC, 2001, cita nº 18, p. 20].

 

 

3. El ADN y el Proyecto Genoma Humano

El ADN es el portador de la información genética. El cuerpo humano tiene un billón de células. Las células del ser humano son eucariotas, en este tipo de células el ADN se encuentra encerrado en el núcleo. En el ADN se alojan los distintos genes que son las unidades de información responsables de la identidad (características y comportamiento) de la célula. La molécula de ADN se compone de dos hebras enfrentadas cada una de las cuales es un polímero de nucleótidos , es decir que se trata de una cadena doble (pues son dos las cadenas que la constituyen)  unidas a nivel de sus bases hidrogenadas. Las bases nitrogenadas son los elementos variables dentro de las cadenas (Adenina, Timina, Citosina, Guanina). Debido a la estructura particular de estas bases, una Adenina (A) siempre se junta con una Timina (T) de la hebra enfrentada y una Guanina (G) de una hebra siempre se aparea con una Citosina (C) de la otra. El ADN se encuentra organizado en forma de cromosomas. La información total almacenada en los cromosomas de un organismo se llama genoma. El número de cromosomas depende de la especie biológica,  todas las células de nuestro cuerpo tienen el mismo número de cromosomas: 46, es decir, 23 pares. Se dice 23 pares pues cada cromosoma esta en pareja  y a cada par se lo denomina cromosoma homólogo. Ambos homólogos se parecen en forma y tamaño y también en los genes que poseen. Uno de los homólogos es aportado por el padre y el otro por la madre. Solamente los cromosomas que determinan el sexo, designados  X e Y, difieren en forma y en los genes que llevan, pero igual se comportan como homólogos durante la meiosis. Todas las células de nuestro cuerpo son diploides porque llevan dos juegos completos de cromosomas, exceptuando las gametas que son haploides, pues cuando un óvulo y un espermatozoide se unen para formar un huevo o cigoto, cada uno de ellos aporta su propios cromosomas. Si el óvulo llevara 46 cromosomas, como cualquiera de las células de nuestro organismo, y el espermatozoide también aportara 46, el bebé que se formaría como producto de esa fecundación llevaría en sus células 92 cromosomas. Pero por lo que dijimos con anterioridad, el número de cromosomas se mantiene constante entre padres e hijos. Justamente por el mecanismo de meiosis (proceso de división de las células germinales), el conjunto diploide de cromosomas se reduce a un número haploide, que contiene un homólogo de cada par.  

Sabemos que el gen es un trozo de ADN y la información que lleva reside en su secuencia de bases que es lo único que cambia. “El primer gran descubrimiento que revolucionó la genética, fue descubrir que el idioma en el cual se transmite esa información, es único para todo el universo. Por lo menos para toda la Tierra. Todo ser humano, todo ser animal, todo ser vegetal, transmite la información genética con el mismo lenguaje. Es decir, la diferencia entre una rosa, una jirafa y un ser humano – estas son palabras de un premio Nobel – es simplemente la cantidad de información que contiene un cromosoma. Pero no el idioma en que esa información está escrita.” [Ver www.google.com: Revista jurídica #10- Manipulación Genética y Clonación, Stella Maris Martínez, (magay.fder.uba.ar/centro/jurídicas/juridica10/conferencia.html),.p.2, 23/06/2001].

Pero, ¿cómo se expresa esa información? Las proteínas son las moléculas encargadas de ejecutar las órdenes de los genes, son los productos de la expresión de los genes. Los genes llevan instrucciones para la fabricación de  proteínas. “... Una enfermedad aparece cuando los dos genes del mismo par resultan alterados de modo que no fabrican bien su proteína o fabrican una proteína inoperante.” [Messina De Estrella Gutiérrez, Graciela N., Responsabilidad derivada de la biotecnología, en La responsabilidad. Homenaje al profesor Doctor Isidoro H. Goldenberg, Bs.As. Abeledo-Perrot, 1995. p. 191].

Entonces ya tenemos la repuesta a la pregunta “...¿Por qué somos todos distintos?...por los genes. ... Exactamente el 26 de junio de 1999, cuando se completó el primer borrador del mapa genético humano, e inició un verdadero boom en febrero de este año cuando se anunció que ya estaba lista la versión completa, es decir toda la información sobre el conjunto de genes que posee cada persona. Algunos lo llaman El libro de la vida. En todo caso, un libro maravilloso con las misteriosas claves que hacen que usted sea usted  y su vecino, otra persona. Un caudal de información que, si se editara efectivamente en un libro, serían 150 guías telefónicas de 1.646 páginas cada una. Miles de textos que demandarían  9 años para leer en vos alta. Uno de sus párrafos podría comenzar así: ATCGATCGATCGATCG y seguir más o menos igual hasta llegar a la última página. ...” [Galarza, Eliana, Revista Viva, Domingo 8 de julio de 2001].

Como vimos, el genoma humano es la totalidad de secuencias de ADN portadoras de genes que contiene la célula. El Proyecto Genoma Humano, lanzado en 1990 con la intención que terminara en 15 años, está listo. Esto significa que el mapa del genoma humano (con los datos de la totalidad de secuencias de ADN que tienen a los casi cien mil que nos rigen) va a permitir conocer mucho antes de los pensado, por ejemplo, a aquellos genes que están implicados en cada enfermedad y así poder curar o evitar enfermedades mediante métodos de diagnóstico, tratamiento y prevención. Claro que también este mapa genético genera el peligro de discriminación sobre la base de información genética [Messaglia de Bacigalupo, 2001. p. 130], problema que trataremos al final de este trabajo. 

4. Tipos de manipulación

 Ahora corresponde delimitar los temas a tratar. Hay que distinguir lo que es estrictamente manipulación genética de lo que generalmente se subsume en el mismo término pero que es algo diferente.

En un sentido bastante amplio, en el término “manipulación” quedan incluidas todas las posibilidades, ya se trate de técnicas artificiales de procreación como las distintas formas de modificar un determinado genotipo, y, sin duda, en estos casos se esta manipulando pues el termino manipular significa “operar con las manos o con cualquier otro instrumento” [Real Academia Española, Diccionario de la lengua española, XXI ed, Madrid, Espasa, 1992, t. 2, p. 1310], y lo utilizamos para referirnos a transformar, alterar, modificar. 

Pero justamente mi intención es mostrar que la palabra “manipulación” es el género. Una de sus especies es la “manipulación genética”, la que “... comporta la modificación de los caracteres naturales del patrimonio genético. Supone la creación de nuevos genotipos, mediante la transferencia programada de un segmento especifico de ADN, que contiene una particular información genética, de un organismo viviente a otro. ...” [Peris Riera, Jaime Miguel, La regulación Penal de la manipulación genética en España (Principios penales fundamentales y tipificación de las genotecnologías),Valencia. Civitas,1995. p.38]  y otra de sus especies es la que Stella Maris Martínez nombra como manipulación ginecológica que es la abarcativa de las técnicas de procreación artificial, entendiendo por tales a las que conciben un ser humanos con medios no naturales [Martínez, Stella Maris, Manipulación genética y derecho penal, Bs.As. Universidad, 1994. p.32].

    Este trabajo trata sobre la manipulación genética entendida en sentido estricto. 

 

5. Niveles de manipulación genética

Prefiero utilizar la clasificación de Graciela N. Messina de Estrella Gutiérrez, pues me parece bastante clara para analizar los distintos niveles de manipulación genética. Ella establece cuatro formas según la finalidad que persigue cada una de ellas y a los sujetos que involucra. Encontramos la manipulación genética con fines terapéuticos mediante la intervención génica de células somáticas en un individuo, es aquella que se utiliza para curar alguna enfermedad o defecto en una persona viva. Después también esta la terapia de la línea germinal que es la terapia génica destinada a la persona por nacer, ya sea antes de la concepción o durante ella, con finalidad terapéutica para modificar el genoma de un individuo y así evitar en el nuevo ser algún defecto de génesis genética. También nos encontramos con la “manipulación genética perfectiva” a través de la cual se inserta un gen para mejorar determinado carácter somático de la persona. Y por último hallamos la “manipulación eugénica destinada a modificar los rasgos humanos codificados por un gran número de genes, determinantes de los rasgos específicos de la personalidad, inteligencia, carácter, etc. ” [Messina De Estrella Gutiérrez, 1995, p.192].

 También podríamos tratar el tema de la creación de embriones con el fin de realizar manipulaciones genéticas. Otro tipo de manipulación genética no incluida en esta clasificación es la clonación, que implica la posibilidad de obtener genéticamente un individuo idéntico a otro. Nos queda por analizar la posibilidad (no detallada en la clasificación expuesta) de generar alteraciones en cualquier especie biológica, por ejemplo por la variación del número de cromosomas en una especie determinada. Ya en el año 1995, en los laboratorios de Walter Gerhing, en la Universidad de Basilea, los investigadores habían creado, al calor de las técnicas de ingeniería genética, moscas con ojos en cualquier parte del cuerpo, específicamente, le habían hecho crecer un ojo en la antena. Con herramientas muy precisas, los biólogos – verdaderos ingenieros de la herencia – cortan y pegan genes, creando organismos distintos del original [Monstruos de la genética. El señor de las moscas, diario Clarín, Suplemento de Ciencia, Tecnología y Salud: Lo nuevo, Bs.As. 1/8/95. p. 4-5].

Seguramente a cualquier individuo al que se le ocurra esta posibilidad, evidentemente la analizará como repulsiva, pero todo pasa por una cuestión de experimentación. Realizar esto con humanos implicaría atentar contra la especie toda. Por razones éticas y lógicas, si por ejemplo, la clonación genera tal animadversión que en nuestro país esta prohibida, la generación de este tipo de seres debería estar completamente vedada.   

Ahora, si bien es cierto que la rosa es más hermosa con todos sus muchísimos pétalos no podemos negar que eso que miramos como una agradable flor no deja de ser un híbrido, que esta modificada genéticamente y que, en realidad, la rosa tiene, naturalmente, 5 pétalos, por esta razón es pentámera [Dimitri,  Milan J. y  Orfila, Edgardo N., Tratado de morfología y sistemática vegetal, Bs.A. Acme, 1985. p. 298].

Esto es sólo un ejemplo de lo que puede lograrse con este tipo de manipulaciones. Pero, ¿realmente nos gustaría que a la hora de hablar de un ser humano tengamos que hacer la distinción entre humanos modificados genéticamente y  humanos naturales?

 

6. Análisis de cada nivel de manipulación genética en particular

6.1.Manipulación genética con fines terapéuticos

Evidentemente la manipulación genética con fines terapéuticos no merece reproche alguno, si bien se altera el patrimonio genético de un individuo se lo altera para que en el futuro viva saludablemente. Científicamente implica la posibilidad de  evitar, controlar enfermedades hasta hoy incurables, aunque tal vez prevenibles, como por ejemplo el cáncer. Todo aquél que ha tenido un ser querido enfermo se alegra al saber que esta posibilidad se acota cada vez más gracias a éste tipo de manipulaciones. Y el que no ha pasado por esta experiencia también lo deja más contento y, sobretodo, tranquilo éste estilo de prácticas. El proyecto genoma humano permite entre otras cosas “...saber si esa persona tiene tendencia a contraer algún tipo de enfermedad, genética por su puesto; si tiene tendencia a desarrollar el mal de Altzheimer cuando sea una persona anciana; lo que va a tener es un inmenso volumen de información.” [Ver www.google.com: Revista jurídica #10- Manipulación Genética y Clonación, Stella Maris Martínez, magay.fder.uba.ar/centro/jurídicas/juridica10/conferencia.html),..p.2, 23/06/2001].

Este mapa genético nos pone en la palma de la mano la posibilidad, aunque tal vez no de curar o evitar una determinada patología, pero, por lo menos, de ganarle de mano a la naturaleza y en cierta forma anticipar lo que tiene pensado para nosotros y, por sobretodo, implica la potencia de tratar la enfermedad aun cuando ésta no ha presentado sus primeros síntomas.

 

6.2. Manipulación genética con fines eugenésicos

Las dos formas de manipulación genética siguientes, la perfectiva y la eugénica, sí son problemáticas pues implican manipulaciones genéticas con fines eugenésicos. La que tiende a mejorar determinado carácter somático de una persona por nacer, por ejemplo, color de ojos, piel, tiene entre varios problemas cambiar la identidad del por nacer, y esto tiene muchísimas connotaciones, una de las cuales, como dice Amy Otchet, ...“permite aliviar problemas sociales sin resolverlos. Si el color de la piel es mirado como una desventaja social, una pareja afronorteamericana procurará procrear un hijo blanco” [Estados.Unidos:.bebés..a..medida, www.unesco.org/courier/1999_09/sp/dossier/txt05.htm p. 4, 28/06/2001].

Además tenemos en nuestras manos la posibilidad de un nuevo Hitler. Tanto o más peligrosa es la manipulación genética eugénica  pues entre una de sus consecuencias está la posibilidad de generar seres superdotados que puedan dominar a seres humanos naturales. También este tipo de manipulaciones conllevan el peligro de generar seres “perfectos”, obviamente de acuerdo al fenotipo que se considere perfecto en un momento histórico dado, o lo que es también preocupante, estas técnicas implicarían la pérdida de la diversidad humana, seríamos todos iguales, (y no estoy hablando de clonación precisamente), todos los humanos estaríamos formados, en verdad “manipulados”, bajo el mismo parámetro de “belleza”.

A este tema todavía le falta un análisis por demás jurídico desde el punto de vista de los derechos de la persona, según Gonzalo Figueroa Yánez hay un derecho a la identidad personal que está compuesto por elementos estáticos, que los seres humanos traen consigo al nacer, y elementos dinámicos, que van agregándose a la personalidad durante la vida. Dentro de los primeros está la composición genética, que es única e irrepetible, su nombre, lugar y fecha de nacimiento, etc. Dentro de los segundos están todos los elementos del mundo exterior que el individuo recoge para insertarse en la sociedad en la que forma parte. “... La reunión de las partes estática y dinámica de nuestra identidad personal nos hace ser “nosotros mismos”, y nos permite contestar la pregunta básica ... “¿Quién soy yo?” Esta característica, que es la “mismidad” de cada persona consigo misma, ..., requiere de protección jurídica ... El objetivo de esta protección jurídica es el respeto por la autenticidad y verdad de la identidad personal de cada cual: que se me reconozca como verdaderamente soy, que no se distorsione mi auténtica identidad.” [Figueroa Yánez, Gonzalo, con la colaboración de Carolina Collantes Schaale, Información genética y derecho a la identidad personal, en Bioética y Genética. II Encuentro Latinoamericano de Bioética y Genética, Cátedra UNESCO de Bioética (UBA). Organizadores: Salvador Darío Bergel, Jose María Cantu, Bs.As. Ciudad Argentina, 2000. p. 127-129].  

Hasta aquí, hay algo que nos favorece desde el punto de vista jurídico, pues cuando se trata el tema de la manipulación ginecológica, se plantean problemáticas acerca del comienzo de la persona humana y hay distintas teorías, unas más permisivas a las técnicas de procreación artificial y otras menos, tema que voy a desarrollar cuando plantee el problema de la creación de embriones (número siguiente). En este tema no se puede dividir el proceso de la vida humana  de tal forma para que la manipulación genética eugenésica tenga lugar. ¿Por qué? Por el simple hecho de que si manipulamos al nasciturus o a los gametos genéticamente para que tenga determinadas características, lo hacemos para que cuando nazca éste tenga el fenotipo buscado, independientemente de si lo que estamos manipulando es un preembrión o  un embrión.

 

6.3. Creación de embriones para realizar manipulaciones genéticas 

Nos queda aproximarnos al tema de la creación de embriones para realizar manipulaciones genéticas, sobretodo con finalidad terapéutica; aquí tenemos que recurrir al análisis de distintas teorías acerca del comienzo de la persona humana. Vamos a hacer una breve descripción de cada una de ellas para analizar primero al status jurídico del embrión humano y luego vamos a ver que aquí las consecuencias de adoptar una u otra teoría sí van a determinar la viabilidad de ésta posibilidad que asecha hoy al mundo entero.    

El Código Civil argentino en su artículo 63 establece “Son personas por nacer  las que no habiendo nacido están concebidas en el seno materno.” El artículo 70 reafirma este concepto diciendo “Desde la concepción en el seno materno comienza la existencia de las personas; y antes de su nacimiento pueden adquirir algunos derechos, como si ya hubiesen nacido. Esos derechos quedan irrevocablemente adquiridos si los concebidos en el seno materno nacieren con vida, aunque fuera por instantes después de estar separados de su madre.” A su vez el Pacto de San José de Costa Rica en su artículo 4, inciso 1 dispone “Toda persona tiene derecho a que se respete su vida. Este derecho estará protegido por la ley y, en general, a partir del momento de la concepción. Nadie puede ser privado de la vida arbitrariamente.”

Justamente cómo “concepción” no es un término científico y además se convierte, frente a la ingeniería genética en un término ambiguo, poco preciso para puntualizar el comienzo de la persona humana, se han creado distintas posturas para contestar la pregunta ¿Desde cuándo hay persona humana? “Determinarlo es de suma importancia porque de ello va a depender aceptar como lícito o no las manipulaciones de los embriones desde la perspectiva del que lo fundamenta.” [Yarke, María del Carmen: Relaciones jurídicas que determina la manipulación genética, JA, 1989-11-881].

El problema se destapa en la respuesta a esa pregunta, pues las demás etapas del proceso de desarrollo del nasciturus son claras: en la primer etapa el nonato es llamado para algunos preembrión, para otros, ya, embrión, esta etapa tiene lugar en los primeros catorce días aproximadamente y es el momento donde se genera un nuevo, único e irrepetible genotipo; el segundo momento sería la anidación o implantación, donde para algunos, recién en ese momento, se puede decir que hay embrión, que tiene lugar desde la implantación del embrión en la mucosa uterina hasta el tercer mes del comienzo de la última menstruación de la mujer aproximadamente; luego viene el período fetal que se desarrolla desde el tercer mes hasta el nacimiento. Como dije antes, el quid de la cuestión es determinar desde qué etapa podemos considerar que hay persona humana. Veamos las teorías desarrolladas al respecto:    

 

-  Teoría de la anidación:

Esta postura considera que es preciso que el preembrión (así llaman al nasciturus en los primeros 14 días de concebido) llegue a obtener un mínimo de desarrollo que se concretaría a los 14 días, con la anidación del ahora sí “embrión” en el seno materno. Los que parten de este pensamiento apoyan su postura en la falta de unidad del blastocisto, en que no hay una individuación completa, cosa que sí se da con la segmentación, la que ocurre al mismo tiempo que la implantación, ya que antes la anidación el cigoto podría dividirse y formar gemelos monocigóticos. Esto quiere decir que antes de esos 14 días está la “... posibilidad de que un grupo de células se escinda y continúe un desarrollo independiente dando lugar a un nuevo embrión, que tendrá asimismo, características genotípicas del primero.” [Messaglia de Bacigalupo, 2001. p. 26]. Es decir que encontramos la posibilidad (de por si excepcional pues se presenta en una proporción aproximada de dos casos cada mil concepciones [Martínez, 1994. p. 80]) de que se formen gemelos univitelinos o monocigóticos, que “...comparten un mismo genotipo y cuya separación habitualmente sucede en el momento de la implantación; conforme a los impulsores de esta teoría, ... recién podemos hablar de un ser humano cuando nos encontramos frente a una realidad que revista simultáneamente las características de la unicidad (calidad de ser único) y de unidad (ser uno solo), hasta que no haya pasado la oportunidad de tal segmentación no estaremos en condiciones de reconocer como persona al ser en formación. ...” [Martínez, 1994. p.79-80].  Además, aluden que la probabilidad de que el preembrión no logre implantarse es un poco mayor –un 30-50 %– que la de que el embrión (siempre entendiendo por tal al que se anidó en el seno materno, después de los 14 días)  no llegue al nacimiento –10-20 %– [Messaglia de Bacigalupo, 2001. p. 26-27].

Otro fundamento que corrobora esta postura es el que establece que “hasta aproximadamente el día 14 después de la fecundación, el cigoto no ofrece ningún indicio de poseer su propio ácido Ribonucleico (ARN)...” [Basso, Domingo M., Nacer y morir con dignidad. Bioética, Bs.As. Depalma, 1991.p. 83, cita nº 42: Biology, Saunders, Filadelfia, 1972, p. 596 (citado por B. Häring, en Ética de la manipulación, Herder, Barcelona, 1978, p.136)]. Corresponde explicar que el cigoto tiene ADN, es decir la totalidad de la información genética; para entender este argumento es preciso hacer una breve reseña de la función del ARN. Ya sabemos que el ADN lleva las instrucciones hereditarias para la construcción de las distintas proteínas, y por otra parte sabemos que las proteínas son necesarias para la construcción de las células. Más arriba (núm. 3) dijimos que las proteínas se encargan de ejecutar las órdenes de los genes. En la síntesis de las proteínas, entendiendo por tal a la forma en que se arma la secuencia de aminoácidos de las proteínas (las proteínas están formadas por aminoácidos),  empieza a jugar un papel importante el ARN. Las moléculas de ARN son polímeros de nucleótidos parecidos a los de ADN, con la diferencia de que la base de Uracilo (U) está en lugar de la Timina (T) y además, mientras el ADN se halla constituido por dos hebras o cadenas, las moléculas de ARN son hebras sueltas que no forman una doble hélice. El ARN es lo que permite transmitir la información hereditaria a la célula, es decir que si no fuera por el ARN, la célula nunca “se enteraría” de los mensajes que están guardados en los genes, pues actúa como mediador de la información genética, es decir,  es el que lleva el mensaje desde el ADN hasta el citoplasma, lugar en donde se realiza la síntesis de proteínas. Siguiendo con el tema en cuestión, el argumento técnico citado corroborando a esta teoría es que el cigoto no posee su propio lenguaje capaz de transmitir información hereditaria a las células, aunque sí tiene su ADN propio. Por último, hay otro argumento que apoya a esta postura que es el que establece que recién en el momento de la anidación, el cigoto adquiere trascendencia, lo que significa que entra en contacto con otro individuo de la especie estableciendo con su madre una relación de alteridad [Martínez, 1994. p. 84].            

 

- Teorías de la aparición de la corteza cerebral, del sistema nervioso o de la actividad eléctrica del cerebro:

La primera postura exige, para que haya persona, seis semanas a partir de la anidación, es decir después de dos meses, después de tres, cuando ya hay desarrollo de la corteza cerebral [Basso, 1991.p. 82].  

El comienzo de la organización  del sistema nervioso central tiene lugar entre el decimoquinto (15) y el cuadragésimo (40) día de la evolución embrionaria, notándose los cambios más significativos durante los primeros diez días de ese período.

La actividad eléctrica del cerebro se registra a la octava semana, por lo que algunos sostienes que recién con la emisión de impulsos eléctricos cerebrales verificables comienza la vida humana con “todas sus letras”. “... Este concepto, …, necesariamente implica negar al embrión la calidad de vida humana digna de protección, admitiéndola recién al alcanzar, el ser en formación, el estadio de feto.” [Martínez, 1994. p. 85].

 

-  Teoría de la singamia:

Esta teoría sostiene que hay vida humana desde el momento de la fusión de los veintitrés cromosomas paternos con los veintitrés cromosomas maternos. La singamia, es decir,  “...el momento en que se configura el intercambio de información cromosómica que determina la aparición de un nuevo código genético único, característico de la especie humana y diferente de cualquier otro individuo de la misma especie” [Rabinovich-Berkman, Ricardo D., Derecho civil. Parte General, Bs.As. Astrea,2000. p. 227] es el momento  en el que esta postura considera que se produce la concepción.  Basso agrega que además se trata de un ser distinto de la madre, es decir, individual y autónomo y que esa autonomía se denota porque no sólo la implantación es obra de sí mismo sino que además puede realizarla no solamente en el lugar previsto por la naturaleza (el endometrio) sino también en la misma trompa de Falopio o en la cavidad abdominal y subsistir, justamente donde las condiciones no son del todo favorables. Dicho autor hace una pregunta del todo razonable “...¿podría una mujer esperar que nazca de su seno algo distinto a un ser humano? No se hacen tantas preguntas cuando se trata del embrión de un animal, cuyo alimento se considera útil para la futura alimentación. Si el planteo dubitativo se efectúa con el embrión humano, ¿no será porque se trata de encontrar una razón para suprimirlo, precisamente porque es humano, sin muchos escrúpulos de conciencia?...” [Basso, 1991.p. 86-88].

Para los científicos no habría duda alguna respecto de la pregunta realizada más arriba, ellos contestarían que la vida humana comienza desde la fecundación, cuando de la conjunción del óvulo y el espermatozoide surge el cigoto, quien tiene autonomía genética propia. [Yarke, 1989, p 881].

Y reafirma esto “... La actual biología (que) demuestra que con la fecundación se inicia un proceso de desarrollo en el que no se da salto alguno, es decir que entre las distintas fases por las que el desarrollo del feto [las tres generalmente aceptadas (el principio del genotipo, la anidación y el desarrollo de la corteza cerebral) … el biólogo encuentra una concatenación de procesos vitales  determinados por el código genético que fue constituido en el momento de la fecundación. Por tanto es más puesta en razón la afirmación que sostiene que es fruto humano lo que deriva de cromosomas humanos, que las hipótesis que lo hacen depender del anidamiento o del desarrollo gradual de los órganos y formas externas, o de eventual subdivisión gemelar.” [Basso, 1991.p. 83, cita nº 53: G. Davanzo, en Diccionario Enc. De Teología Moral, término “Aborto, ed. Paulinas, Madrid, 1974]. Podríamos agregar, para reforzar esta postura y para alegar contra  la teoría de la anidación, que el supuesto de que a los 14 días se produce el anidamiento del cigoto en el útero es científicamente inexacto, porque el proceso de implantación empieza aproximadamente en el séptimo día. [Basso, 1991.p. 82].

Igualmente, mirado desde este lado, y aunque  Basso sostenga que el cigoto no es un ser humano en potencia sino que “…es un hombre en acto aunque en pleno desarrollo, que no es lo mismo…” [Basso, 1991.p. 89],  no podemos negar que lo que diferencia a un nacido de un cigoto recién procreado es básicamente una cuestión de tiempo.

 

Si bien la teoría de la anidación tiene fundamentos bastante técnicos, desde mi punto de vista no se puede negar que el cigoto tiene vida y, justamente no cualquier vida, pues posee vida “humana” y eso no se determina ni con la implantación en el seno materno, ni con la aparición de la corteza cerebral, sino que se configura con la singamia ya que desde ese momento el huevo o cigoto posee ADN organizado en los 46 cromosomas  característicos de la especie humana (recordemos que cada especie biológica tiene una cantidad de cromosoma determinada). Pero la adopción de una u otra teoría va a determinar la concreción o no de la creación de embriones con los fines arriba descriptos. Aparentemente la menos reprochable de las manipulaciones genéticas analizadas anteriormente (núm. 6) es la producción de embriones con la finalidad de manipular genéticamente a embriones con determinadas afecciones actuales o futuras (núm. 6.1). Mucho más censurable es crear embriones para manipular eugenésicamente a un nasciturus (núm. 6.2). Cuando analizamos muy brevemente la posibilidad de manipular al cigoto con finalidad terapéutica dijimos que no merecía objeción alguna y si bien esto parece ser cierto, no es del todo así, porque existe la posibilidad de “crear embriones” para manipular genéticamente a otros enfermos. Lo que quiero significar es que todo depende desde donde uno lo mire, la manipulación genética en cuestión tiene un alto contenido positivo si se la considera como la salvación de una persona enferma,  pero si se la observa desde el ángulo de los “elementos” utilizados para lograr la salvación del enfermo y analizamos que uno de esos posibles elementos es un embrión humano, ya ahí deja de gustarnos la idea, al menos para algunos. La oportunidad se presenta más apaciguada cuando los embriones que se utilizan son los sobrantes de la técnica de Fecundación In Vitro, que corren el riesgo, por no decir que son desechados, de ser congelados o destruídos pero ¿acaso no seguimos hablando de lo mismo? Claro que si, de ahí la problemática del status jurídico del embrión, porque si adoptamos la propuesta de la teoría de la anidación, “... si el preembrión no es persona, necesariamente es cosa,  y entonces puede ser manipulado, congelado, destruido, usado como materia prima industrial …” [Rabinovich-Berkman, 2000, p. 227] y creado, por qué no, para curar a otras personas que padecen un determinado mal biológico.        

El problema también radica en las presiones, que por cierto, nunca faltan, para permitir o no este tipo de prácticas, que sin duda genera un conflicto ético del todo justificado. La comunidad científica de los Estados Unidos trató de convencer a George W.  Bush para que apoye con fondos federales a las investigaciones con células madre embrionarias con la idea de usarlas para tratar enfermos de diabetes, mal de Alzheimer y de Parkinson, dolencias de la médula espinal, insuficiencia cardiaca congestiva y varios tipos de cáncer, entre otras enfermedades. Y aunque Bush estableció que no iba a ser influenciado por las presiones políticas, un científico prestigioso, Roger Pedersen, de la Universidad de California, decidió que se iba a ir del país porque los vaivenes del gobierno no le permitían continuar con sus investigaciones con tranquilidad. Muchas organizaciones científicas afirmaban que si el Gobierno vetaba el uso de fondos públicos iba a producirse una “fuga de cerebros”. Dicho científico dijo que iba a refugiarse en la Universidad de Cambridge, Gran Bretaña, lugar donde la investigación con células madre embrionarias es legal y recibe fondos del gobierno. En agosto del año 2000, Tony Blair aceptó las recomendaciones de un comité científico que le sugirió apoyar las investigaciones con células madre embrionarias. A pesar de que un mes después, el Parlamento Europeo, reunido en Estrasburgo, consideró que la clonación de embriones humanos, incluso con fines terapéuticos, es contraria “al respeto de la dignidad humana”; el proyecto de Blair siguió en pie y el 22 de enero de 2001 la Cámara de los Lores de ese país autorizó el uso de la técnica de clonación para producir embriones con fines terapéuticos [diario Clarin, Debaten en EE.UU. si usan fondos públicos para estudiar células madre, Sección: Información general, Ciencia, Bs.As. 20/7/2001. p. 40-41].

Finalmente, lograron convencerlo a Bush, quien anunció que “financiará con fondos públicos las investigaciones con células madre extraídas de embriones, pero sólo de aquellos que fueron descartados de la clínicas de fertilidad. [El presidente de los Estados Unidos] advirtió que no se permitirán que se produzcan, por medio de la clonación, nuevos embriones humanos para que se les extraigan las células madre”. Bush destinará 250 millones de dólares de los fondos públicos para apoyar la investigaciones y se creará un comité de ética que las va a supervisar, dejó bien en claro que se decidió a favor de la financiación  porque las investigaciones tienen el potencial de hallar la cura de enfermedades crónicas. Bill Clinton ya había decidido, el 23 de agosto del año 2000, establecer lineamientos para dar fondos a los estudios con células madre de embriones descartados de clínicas de fertilidad [Clarin, Bush usará fondos públicos para los estudios con células de embriones, Sección: Información general, Bs.As. 10/8/2001. p. 46].

Investigadores de una clínica de fertilidad de los EE.UU. crearon embriones a través de la técnica de fertilización in vitro con el único fin de descomponerlos y sacarles las células madre. Se trata de un trabajo publicado en la revista ‘Fertility and Sterility’ de julio, justo cuando Bush estaba analizando si iba a otorgar fondos públicos para las investigaciones con células madres extraídas de embriones. Los médicos del Instituto Jones para la Medicina Reproductiva en Norfolk, en el estado de Virginia fueron cuestionados por el fin con el que hicieron cincuenta embriones, que no implantaron en el úteros de mujeres. Los investigadores produjeron los embriones apropósito, con fondos privados. Comenzaron haciéndolos en 1997 y publicaron el trabajo en julio de 2001. Para lograrlo extrajeron óvulos de 12 mujeres, menores de treinta años, que dieron su consentimiento informado y recibieron entre 1.500 y 2.000 dólares cada una. De ésta forma los investigadores obtuvieron 162 óvulos que después unieron por medio de la fertilización in vitro a espermatozoides de dos hombres, quienes también recibieron una retribución. Así consiguieron cincuenta embriones, hicieron madurar a cuarenta de esos embriones hasta los 5 ó 6 días, en el estado de blastocisto, luego los descompusieron para disponer tres líneas de células embrionarias sanas, que se podrían emplear para la investigación. Teodora Zamudio, experta en bioética de la Facultad de Derecho de la UBA y presidenta de la entidad Diversitas, dijo: “No se puede usar células madre con la idea de salvar a personas enfermas, mientras se está matando a otros seres humanos: los embriones.” [Clarin, Científicos crearon embriones humanos para investigación, Sección: Información general, Bs.As. 12/7/2001. p. 37].

Cabría preguntarse ¿qué son las células madre? A fines de 1998, dos grupos de investigadores descubrieron las primeras células madre humanas. Éstas son también conocidas con el nombre de “stem cells” y tienen la gran virtud natural de transformarse en cualquiera de las 200 variedades celulares que integran nuestro organismo. El Dr. James Thomas, de la Universidad de Wisconsin, aisló las células madre directamente del interior de un blastocisto. Por su parte, el obstetra John Gearhart y sus colegas de la Universidad de Johns Hopskins las extrajeron del tejido fetal de mujeres embarazadas. Si bien no resulta fácil definir qué es una célula madre, lo que resalta en ellas es que se trata de células que se encuentran indiferenciadas, lo que significa que todavía no se han especializado, que pueden autorrenovarse y que, ante determinadas señales aún poco conocidas, se especializan para realizar una función concreta. Dicho en otras palabras, los embriones humanos en fase de blastocisto son la fuente principal de células madre. Las células madres son pluripotenciales, pues pueden transformarse en cualquiera de las 200 estirpes celulares que integran nuestro organismo. Las posibles aplicaciones terapéuticas son: producción de órganos completos, como el riñón, el transplante de las células pancreáticas para curar la diabetes, la regeneración del tejido nervioso destruido por las enfermedades neurodegenerativas y la eliminación de determinados tipos de cáncer. Es más, algunas “mentes imaginativas” sostienen que podría hasta detenerse el envejecimiento, mediante la aplicación, cada diez años, de células madre con fines regenerativos. El potencial terapéutico de las “stem cells” es realmente sobrecogedor. Igualmente su uso terapéutico no esta exento de peligros. En el futuro, los científicos intentarán extraer “stem cells” del propio paciente y las someterán a técnicas de clonación para regenerar y producir desde tejidos hasta órganos  [Revista  Muy Interesante, Combaten el cáncer, reparan el cerebro y fabrican órganos. Las prodigiosas células madre, Número 189, julio 2001, p. 55-57]. 

En Alemania se logró un importante avance al tratar a varios pacientes con enfermedades coronarias a través de la aplicación de células madre adultas de su propio organismo. Con este método reconstruyeron el corazón de siete pacientes de entre 38 y 67 años. Esta terapia demostró que ahora es posible curar a pacientes “sin necesidad de [recurrir a] las controvertidas células madres embrionarias”. Los adultos todavía tienen células madres en la médula ósea pero como es en muy poca cantidad resulta difícil detectarlas. La ventaja es que “están en el cuerpo como una reserva que permite reemplazar tejidos durante toda la vida”, es decir, se pueden extraer del cuerpo del mismo paciente y, de esta forma, su sistema inmunitario no las rechaza. La desventaja es que tienen una capacidad limitada para multiplicarse y formar otro tipo de tejidos [Clarin, Lograron tratar a enfermos del corazón con células madre, Sección: Información general, Salud, Bs.As. 25/8/2001. p. 44].     

También existe la posibilidad de crear embriones humanos por clonación y utilizarlos para tratar pacientes con alguna enfermedad. La Cámara de Representantes de Estados Unidos aprobó el 30 de julio de 2001 un proyecto de ley que prohíbe todo las formas de uso de la técnica de clonación en humanos, lo que incluye la creación por clonación de embriones con el fin de obtener células para tratar a pacientes con diabetes, Mal de Alzheimer o Parkinson. Si el Senado también aprueba esta ley, el investigador o médico que llegase a utilizar la técnica con material biológico humano estaría cometiendo un delito federal y podría ser condenado a cumplir penas de cárcel por un máximo de diez años u obligado a pagar multas de hasta un millón de dólares. El proyecto de ley fue presentado por el legislador republicano Dave Weldon, de Florida, y estaba respaldado por Bush, quien se opone a la clonación humana tanto reproductiva como de investigación médica. En el debate por la aprobación de este proyecto hubieron varias posturas encontradas, estaban los que decían: “La clonación es un insulto a la humanidad”, como los que argumentaban que ese proyecto de ley significaba un “atraso” para la ciencia. Justamente antes de aprobar el proyecto de ley, se habló de hacerle una enmienda, a través de la cual se permitía que se creasen con ciertos límites embriones humanos, con el único objetivo de que se utilizasen para investigación científica. Por suerte, los legisladores que no estaban de acuerdo fueron una mayoría importante. Igualmente, como advirtió el republicano James Sensenbrenner, el proyecto no niega la investigación científica con células madre, aunque sí el uso de la clonación para obtener embriones [Clarin, EE.UU.: los diputados prohíben todas las formas de clonación humana, Sección: Información general, Bs.As. 2/8/2001. p. 44].

 

6.4. Clonación

La clonación es un modo de manipulación genética realizada en la fecundación y su finalidad es crear seres idénticos. Se dice que no es verdaderamente una manipulación genética pues no altera al genoma humano, y como esto es totalmente cierto, yo la trataría como una aplicación de las técnicas de ingeniería genética. La clonación genera la creación de seres idénticos utilizando la misma información genética, es decir, consiste en hacer directamente lo que la naturaleza realiza sólo excepcionalmente, pues los gemelos son clones naturales.

Existen distintos métodos de clonaje, la autorreproducción, la clonación por fisión embrional y la clonación partenogénica. El primer método es el que se empleó con la oveja Dolly, y consiste en extraer el núcleo del ser que quieren clonar e implantarlo en un óvulo fecundado sin núcleo, por lo tanto, éste núcleo ingresa al óvulo fecundado enucleado y su información permite que se comience a duplicar, una vez que se obtuvo un embrión con el código genético duplicado se implanta en una mujer para que lo geste y al momento del nacimiento nazca un ser con el mismo código genético de otra persona existente. El segundo método consiste en crear en laboratorio gemelos univitelinos mediante la obtención de un embrión, la división del mismo, seccionarlo para producir dos, tres, cuatro seres iguales. La tercera posibilidad consiste en la  activación del núcleo de un óvulo de una mujer para que el mismo empiece a reproducir sin la presencia o motivación de un espermatozoide, lo que tiene como consecuencia la creación de otra mujer con las mismas características de la que cedió su óvulo  [Ver Bolsa médica II época, edición Nº 3. p.1-2, 27/05/2001(http://www.grupoese.com.ni/1999/bmedica/3ed/clonacion3.htm)].                 

Uno de los problemas que genera la clonación se refiere al derecho que tiene todo ser humano de ser único e irrepetible. Precisamente cuando abarcamos el tema status jurídico del embrión (núm. 6.3) dijimos que uno de los fundamentos para que el embrión sea persona desde el momento de la fecundación es la formación de un nuevo código genético único, característico de la especie humana y “diferente” de cualquier otro individuo de la misma especie, y además “irrepetible”, salvo que hablemos de los hermanos gemelos monocigóticos originados naturalmente. Otro problema radica en el peligro de perder la diversidad de la especie, ya que este tipo de experimento muestra la capacidad de producir seres humanos en masa con idénticas características [Messaglia de Bacigalupo, 2001. p. 141], “En los seres superiores la diversidad genética está garantizada precisamente por el sistema de reproducción sexual, veintitrés cromosomas del lado de la madre, veintitrés por el lado del padre. Esto garantiza que haya una mezcla genética y esto hace a la mejora de la calidad genética…” [Martínez, 2001].

   Además, hay que tener en cuenta que en el caso de Dolly, se trata de la única oveja que nació entre cuatrocientos noventa y cinco embriones previos, y tratándose de seres humanos… ¿Cuántos embriones humanos deberían morir para obtener un clon?, ¿acaso no estaríamos experimentando con embriones?, vale aclarar que la respuesta a esta pregunta tiene implícita  la problemática del status jurídico del embrión – tema analizado anteriormente –. “…Casi todos los científicos están de acuerdo en afirmar que cada triunfo de la clonación enmascara infinidad de fracasos. (…) Efectivamente, el índice de logros se encuentra estancado en apenas un 2 por ciento. ‘Esto significa que el 98 por ciento de los embriones no se implantan o mueren durante la gestación o inmediatamente después’, dice Wilmut. Además una parte de los clónicos que sobreviven nacen con el doble de tamaño que sus congéneres o presenta terribles trastornos de desarrollo: órganos desproporcionados, corazones deformes y sistema inmunológico deprimido. (…) Hoy por hoy, los riesgos son mayores que los beneficios. (…) El profesor Vicente Bellver, de la Universidad de Valencia, dijo ‘la regulación más adecuada para la clonación humana con un fin reproductivo es la prohibición sin paliativos; en primer lugar, porque atenta contra el derecho a ser hijo de unos padres biológicos y el derecho a tener una dotación genética única; y también porque entraña graves riesgos en la garantías de otros derechos fundamentales y para el futuro de la especie humana’ ” [Revista  Muy Interesante, El primer bebé clónico podría nacer este año. Tú, tú y solamente tú, 189, julio 2001, p. 53].   

Igualmente es preciso aclarar que las variaciones que existen, por ejemplo, entre padres e hijos, aunque exista un parecido muy estrecho, se deben en parte a variaciones de carácter hereditario, pero también a factores ambientales, como por ejemplo, la pigmentación de la piel; inciden además factores culturales, ya que si bien la capacidad mental es heredada, la medida en que esta se desarrolla está determinada por la enseñanza y la experiencia. De lo expuesto resulta que aunque dos personas posean la misma información genética por el método de clonación, van a ser iguales en ese aspecto únicamente, pero todo depende luego de las circunstancias ambientales, culturales y sociales que viva cada uno. “... Porque un clon es una copia genética idéntica de otra  persona . Copia genética, y no quiere decir nada más que eso, que uno sea una copia genética del otro no garantiza que luego sean adultos iguales. Pero es una copia genética, o sea ambos van a tener la misma información.…” [Martínez,.2001].

En nuestro país la clonación se encuentra proscripta desde el decreto  200/97. Dicho decreto, en su artículo primero, prohíbe los experimentos de clonación relacionados con seres humanos.

El 7 de agosto de 2001, tres expertos anunciaron en un encuentro especial de la Academia Nacional de las ciencias de los Estados Unidos, en Washington, que intentarán clonar seres humanos “porque hay demanda”. La mayoría de los asistentes se opusieron a los intentos de esos tres expertos por los peligros que encierran. Uno de los más críticos fue Ian Wilmut, del Instituto Roslin de Escocia, el “padre” de la oveja Dolly. La discusión se produjo una semana después de que la Cámara de representantes de los EE.UU. le dio media sanción a un proyecto de ley que, si la aprueba el senado, prohibirá la clonación en todas sus formas. George W. Bush dijo: “Como saben, yo apoyo la legislación anticlonación en el Congreso”. El ginecólogo Antinori, el andrólogo greco-chipriota Panos Zavos y la bióloga Brigitte Boisselier defendieron la clonación y mencionaron que el intento de clonación se haría en noviembre en un país que no va a ser Estados Unidos, pero ninguno de ellos preciso ni cuándo ni dónde. Zavos señaló que una mujer con 35 años de edad puede tener un 30% de probabilidades de tener un hijo sano mediante técnicas de reproducción asistida, mientras que ellos pueden lograr en la clonación ese mismo porcentaje. “Antinori ya habría seleccionado a 200 parejas que serán tratadas ‘gratis’ ” [Clarin, Asperos debates en una cumbre en Washington sobre la clonación humana, y “Antinori, un científico cuestionado”, Sección: Información general, Bs.As. 8/8/2001. p. 38-39]. 

 “La suerte parece estar echada: la próxima especie en ser clonada parece ser la humana. Hace unos meses, un grupo de científicos de Corea del Sur manifestó que había creado con éxito un embrión humano clónico, aunque lo destruyeron antes de implantarlo en el útero de una madre en alquiler. (…) La bióloga Brigitte Boisselier, asegura que su equipo de investigadores, que trabaja en un laboratorio clandestino en algún lugar de Norteamérica, está dedicado a la clonación de un niño recientemente fallecido. …” [El primer bebé...].  

Científicos de EE.UU. dicen que una sutil diferencia genética podría hacer que la clonación en humanos sea más fácil de conseguir en comparación con las prácticas que se han hecho con ovejas, ratones vacas y cerdos. Sostienen que los humanos disponemos de un beneficio genético que nos previene del crecimiento fetal excesivo, uno de los problemas que suelen aparecer con la clonación animal. La diferencia consiste en que los humanos contamos con dos copias activadas de un gen, llamado receptor del factor de crecimiento. Cada individuo recibe una copia funcional de ambos progenitores, a diferencia de otros animales como la ovejas o los cerdos que reciben sólo una copia activada del gen por medio de un proceso que los científicos no se ocuparon de traducir al español y se llama “imprinting”. Con la segunda copia desactivada del gen los animales son más propensos a desarrollar cáncer y a sufrir complicaciones a partir de la clonación, pues las crías nacen más grandes que las normales, sus pulmones no llegan a desarrollarse totalmente y la inmunidad contra ciertas enfermedades se reduce. Las complicaciones por clonación surgirían cuando los investigadores manipulan el embrión en el laboratorio y provocan perturbaciones en el gen. Otros expertos retrucaron diciendo que dichos científicos fueron demasiado simplistas, entre ellos  Ian Wilmut dijo que es errónea la interpretación de que la clonación sería más fácil por esa particular ventaja genética [Clarin, Dicen que el hombre es más fácil de clonar que un animal, Sección: Información general, Ciencia, Bs.As. 16/8/2001. p. 32-33].                  

 

7. Problemas en la vida social de un sujeto por el conocimiento de su mapa genético

 El tener el mapa genético de una persona implica poseer un elemento de discriminación, de selección de individuos, que alterarían estrechamente los derechos existenciales como lo es la intimidad.

Una de las problemáticas la plantean las compañías de seguros,  las que en un futuro y gracias a la posibilidad que le entrega la ingeniería genética para conocer el mapa genético de un individuo podrían seleccionar a la persona con quien va a celebrar un contrato de seguro de vida de acuerdo a la rentabilidad de cada cliente teniendo en cuenta la información genética de cada uno, “se puede decir: Tú quieres ser cliente mío, hazte un análisis genético, de manera tal que si para mi eres una persona rentable (porque no vas a tener enfermedades) entonces puedes contar conmigo. Hasta qué punto esto es válido” [Bolsa médica II época, edición Nº 3. p. 4, 27/05/2001, http://www.grupoese.com.ni/1999/bmedica/3ed/clonacion3.htm] o tal vez, sin necesidad de negarle la posibilidad de obtener un seguro, la solución sería hacerle pagar primas descomunales [Revista jurídica #10- Atilio..Aníbal..Alterini, Manipulación Genética y Clonación,.magay.fder.uba.ar/centro/jurídicas/juridica10/conferencia.html, p.6, 23/06/2001].

Otro peligro se encuentra en los trabajos, si nos hacen hacer un examen de sangre, entre otros, para poder comenzar a trabajar en determinado trabajo y todo esto para ver si somos sanos, obtener el mapa genético de aquellos que se postulan para trabajar, es toda una tentación. “...¿se imaginan que un empleador no contrate a un trabajador, prueba genética de por medio, por tener una enfermedad que se declarará en 15 años?...” [Atta, Gustavo Ariel, Genoma Humano o la contracara del progreso, en Revista jurídica mensual “Abogados”, Año 5 – Nº 48 – septiembre 2000. p. 11].

Y en las escuelas, también podría exigirse como condición de ingreso un estudio genético de los aprendices con la finalidad de excluir a aquellos que presentan el riesgo de contraer una enfermedad.    

Además, podrían, las entidades financieras, exigir resultados de análisis genéticos para otorgar créditos.

En la vida familiar, la genética va a jugar un papel importante pues las características genéticas del individuo van a determinar un proyecto de vida. Y en el caso de que no importen los problemas genéticos del sujeto en  cuestión, ¿cómo repercutirán éstos en la salud de los hijos? [v. Alterini,.2001].

“¿No llegará a negarse la seguridad social a las mujeres que se nieguen a abortar cuando de la investigación científica del feto resulta la propensión a sufrir una enfermedad de transmisión hereditaria?” [Alterini,.2001].

 

8. La situación en España: El Código Penal Español

En España tanto con la Ley 35/88 del 22 de noviembre, sobre técnicas de reproducción asistida como con la Ley 42/88, del 28 de diciembre, sobre experimentación y utilización de embriones y fetos humanos o de sus células, tejidos u órganos, se constituyó como el primer país que abordaba los aspectos más relevantes relacionados con la terapia génica, la prevención de enfermedades hereditarias y la investigación biológica de gametos, embriones y fetos. A su vez, España, en su código penal, ha incluido un título que trata sobre los delitos relativos a la manipulación genética, aprobado por la Ley Orgánica 10/95 del 23 de noviembre [v. Ingeniería..genética...Aspectos..médicolegales..y..éticos”, en www.uva.es/docencia/departamentos/anat_pat/legal/areas/criminalistica/ingenieriagenetica.htm, 28/06/2001].

 

Veamos sus artículos:

 

Título V:  Delitos relativos a la manipulación genética [España: Código Penal y legislación complementaria, vigésimo segunda edición. Actualizada a septiembre de 1996. Ed. Civitas, p. 103-104]

 

 Art. 159: 1. Serán castigados con la pena de prisión de dos a seis años e inhabilitación especial para empleo o cargo público, profesión u oficio de siete a diez años los que, con finalidad distinta a la eliminación o disminución de taras o enfermedades graves, manipulen genes humanos de manera que se altere el genotipo.

2. Si la alteración del genotipo fuese realizada por imprudencia grave, la pena será de multa de seis a quince meses e inhabilitación especial para empleo o cargo público, profesión u oficio de uno a tres años.

 

Se critica que el artículo no distingue entre terapia génica germinal, de la somática, siendo viables las dos. Pero lo que sí declara punible, es la terapia génica perfectiva [Ver..www.google.com: Biodiversidad Medio Ambiente y Recursos Naturales, Junio, 1999. Manipulación..genética-Legislación-España,..28/06/2001..(www.bcn.cl/pags/publicaciones/ temas_ actual /junio99. htm-54K)].

 

Art. 160: La utilización de la ingeniería genética para producir armas biológicas o exterminadoras de la especie humana será castigada  con la pena de prisión de tres a siete años e inhabilitación especial para empleo o cargo público, profesión u oficio por tiempo de siete a diez años.

 

Aquí se tratan las consecuencias de la manipulación genética  pensándolo desde el nivel de poblaciones humanas.

 

  Art. 161: 1. Serán castigados con la pena de prisión de uno a cinco años e inhabilitación especial para empleo o cargo público, profesión u oficio de seis a diez años quienes fecunden óvulos humanos con cualquier fin distinto a la procreación humana.

2. Con la misma pena se castigará la creación de seres humanos idénticos por clonación u otros procedimientos dirigidos a la selección de la raza.

 

Aquí se está castigando la creación de embriones con otra finalidad que no sea la procreación humana, por lo que, de acuerdo a los temas desarrollados en este trabajo, se esta vedando la creación de embriones para realizar manipulaciones genéticas con fines terapéuticos. Además, queda proscripta toda posibilidad de clonación.

 

Art. 162: 1. Quien practicare reproducción asistida en una mujer, sin su consentimiento, será castigado con la pena de prisión de dos a seis años, e inhabilitación especial para empleo o cargo público, profesión u oficio por tiempo de uno a cuatro años.

2. Para proceder por este delito será precisa denuncia de  la persona agraviada o de su representante legal. Cuando aquélla sea menor de edad, incapaz, o una persona desvalida, también podrá denunciar el Ministerio Fiscal.

 

Esta norma no tiene contenido genético, por lo tanto se refiere a, en todo caso, a lo que en este trabajo se ha denominado manipulación ginecológica.

 

Se critica que este Código no incluya temas relativos a la producción de quimeras, la privacidad de los datos genéticos, la discriminación de personas por determinado genotipo, transferencia de (pre)embriones humanos a otras especies animales o viceversa, etc. [v. Biodiversidad Medio Ambiente y Recursos Naturales, Junio, 1999, en Manipulación genética.-.Legislación.–España,..28/06/2001, en www.bcn.cl/pags/publicaciones/temas_actual/junio99.htm-54K]

 

 

9. Conclusión

A lo largo de este trabajo he tratado de mostrar que la manipulación genética no es más que una aplicación de la ingeniería genética que, si bien tiene un alto contenido positivo, aplicada bajo limites éticos y jurídicos, a través de una legislación abarcativa de todas las posibilidades hasta el momento, podría lograr conservar lo “bueno” que la naturaleza nos ha deparado y quitar o modificar  aquello que nos puede afectar, a veces fatalmente. No parece razonable ir en contra de los progresos de la ciencia, creo que lo mejor que puede experimentar la humanidad es que lo jurídico acompañe los progresos científicos, mucho más en estas épocas donde las posibilidades de modificar la raza humana se han incrementado de tal forma que si no nos detenemos a analizar la gravedad de las consecuencias de prácticas desmedidas podríamos estar todos bajo el control de unos humanos que por su afán de investigar y experimentar sin límites éticos, nos pueden conducir a nuestro propio final.  Seguramente, la manipulación genética bien aplicada nos favorezca pero, como práctica genética, también puede ser utilizada con finalidades experimentales e ideológicas (crear individuos con determinadas características, crear seres “perfectos”) y pueden degenerarla de tal forma que la manipulación genética se transforme en un riesgo para todo el Universo.