CAPÍTULO I

CONCEPTOS E HISTORIA DE LA DEMOGRAFÍA

 

  I. CONCEPTO DE POBLACIÓN

         La ciencia demográfica no se ha planteado mayormente el alcance del significado de la palabra población, como lo ha hecho la ciencia política. El interés por el análisis e interpretación de la realidad poblacional, se despertó con anterioridad a la utilización del término población.

Platón y Aristóteles consideran el número adecuado de los ciudadanos, de los moradores, que debe tener un Estado, la polis, pero no la denominan población, aunque algunas traducciones así lo interpreten 1.

            En realidad, la palabra proviene del latín (populatio-ônis), no del griego y, como dice Landry, "cosa curiosa, significa devastación, estrago; como despoblación"2.

            En efecto, en el latín clásico y post-clásico, según lo interpretaron Julio César, Tito Livio, Plinio, denotaba saqueo, devastación, despojo, corrupción, presa, pillaje. Después, en la Edad Media, varió su significado por el de población, pueblo, muchedumbre, dependiendo del autor y la época3.

La univocidad entre población y pueblo, dada en la Edad Media, se proyecta a las otras lenguas de raíz latina, cuyo significado, según los respectivos diccionarios4, es tanto para referirse a los habitantes de un territorio determinado, como a villas, siguiendo más la etimología de la palabra latina populus, que la de populatîo-ônis. En el latín preclásico, clásico y postclásico solamente la palabra populus, significaba habitante de un Estado, o gente, público, o cantón o región, según las diferentes acepciones dadas por los autores. Fuera del latín clásico significaba raza, ejército, gentiles, etc.5.

            Por ello, no es extraño que en las lenguas derivadas del latín y, por consiguiente, en los autores de nacionalidad inglesa, francesa, italiana, alemana, española, persista la identidad entre las palabras: población, pueblo, raza y más recientemente nación.

            La demografía no se ha preocupado mayormente en distinguir los dos términos. En el período que nos ocupa, la mayoría de los autores europeos, estadounidenses y argentinos, utilizan indistintamente los vocablos población y pueblo. Incluso, algunos los equiparan a los vocablos raza y nación.

            El demógrafo estadounidense Warren S. Thompson, dará el mismo sentido a "expanding population", que a "expanding peuples"6. El italiano Giulio Rugiu, discípulo de Corrado Gini, escribirá para referirse a lo mismo "le attitudini della popolazione" como "le attitudini e capacità tecniche del popolo"7. Corrado Gini, aunque nos basamos en la traducción de Francisco Bermejo, desarrollará su "teoría cíclica de la población", con el mismo sentido que "desarrollo cíclico de las naciones"8. El inglés Carr-Saunders, abunda en la utilización del vocablo peoples, más que en el de population y por momentos significa gente, en otros pueblos y en otras población. Así dice, "many people", "work-people", "Migration of people". Aunque para referirse al crecimiento, reserva siempre la palabra "population"9.

            Los franceses son los más cuidadosos en el uso de la palabra "peuples" o "population".

En el Traitè de demographie, escrito por varios autores, no se apartan del término población. Depoid distingue bien los términos "ville", "bourgs", "paroisses", "communante", sin confundirlos con "peuples", término que no utiliza. Entiende que pays, population, ville y peuple son cosas diferentes y que el objeto de análisis del Traitè es, fudamentalmente, la población. No es casual que Landry se refiera a la etimología e historia del uso del vocablo población en Francia10. Sin embargo, en el Traité se dará idéntica denotación a población que a demografía. Por ello se hablará de "problemas demográficos" como problemas de la población.

            Los autores argentinos en estudio, no separan los términos. Alejandro Bunge se refiere a la "pirámide de población" y líneas después agrega "un pueblo joven". En realidad quiere expresar que son naciones con poblaciones jóvenes, concepto demográfico que significa que predominan porcentualmente los menores de 15 años dentro de la población total. Más adelante se referirá a "pueblos de 1000 a 2000 habitantes", dándole el sentido de aglomerado humano pequeño que no alcanza al calificativo de ciudad11. Es decir, se reitera lo dicho de la univocidad en los términos. Identidad, como se verá en la segunda parte, que responde a que son análisis demopolíticos, demológicos.

            Esos términos los utilizan, años después, autores argentinos interesados en la política demográfica o "demopolítica" y deslindan bien las palabras. La razón es que su enfoque es más político que demográfico, suponiendo que las ciencias tienen límites precisos, lo cual, no es estrictamente así. Pero la meta de ellos es trazar los objetivos políticos para desarrollar la población. Su análisis parte de los conceptos de la ciencia política, para comprender y explicar los conceptos de la demografía y la realidad poblacional12.

            La ciencia política y las teorías del Estado, han pretendido separar la significación de los vocablos población y pueblo. Pero no todos los autores coinciden ni en la definición ni en el enfoque desde el cual definen cada una de esas palabras. Unos lo harán a partir de su función dentro de la estructura jurídico-política (Jellinek, Kelsen), otros desde un enfoque sociológico (Heller). M.J. López considera que "el problema semántico se torna muy intrincado, ya que los vocablos se unen a la diversidad de criterios o enfoques conceptuales con que son abordados los temas"13.

            Los primeros inquirirán sobre si pueblo es sujeto u objeto del poder del Estado o ambas cosas al mismo tiempo. La segunda posición reservará la palabra población para referirse a la cantidad de habitantes y pueblo para la cualidad de esos habitantes. Pueblo es, dentro de ese concepto, la comunidad con sus tradiciones, sus vínculos históricos, más que un cuerpo físico.

            Esa distinción es la que interesa, porque se vincula al desarrollo de las ideas argentinas en la 2da parte. Por ello, tampoco se exponen todas las consideraciones de cada una de las teorías del Estado. En primer lugar, porque ya tienen sus analistas especializados14. En segundo lugar, porque el interés de ellos responde a la necesidad de clarificar la noción del Estado, más que el problema de la población con todos sus nexos. En tercer lugar, porque los teóricos del Estado, en especial, los alemanes parten del doble significado que, en realidad, las traducciones han dado a la palabra "volk". En cuarto lugar, porque cada autor encuadra sus conceptos según su posición ideológica respecto de la función del Estado, cuestión que distorsiona el problema del estudio demográfico.

            Si se sustrae esa problemática, interesa definir la palabra pueblo según Cicerón, el que explica por boca de Escipión: "el pueblo no es cualquier agrupación de seres humanos reunidos de cualquier manera, sino una aglomeración de gentes en gran número, asociados según un acuerdo o consentimiento común en lo que respecta a la justicia y el derecho y a la comunidad de ciertos beneficios"15. No se cuestiona aquí si esa "comunidad" es realmente una unidad o si hay fracciones, como lo hace Kelsen. Pero sí interesa hacer algunas acotaciones.

            Si se define así el término pueblo, en un sistema científico con límites rotundos entre las disciplinas, es objeto más bien de la Ciencia Política, de las teorías del Estado y de aquellas disciplinas que busquen las relaciones jurídicas, entre gobernantes y gobernados, más que objeto de la demografía. Si uno no se adscribe al criterio de compartimentos estancos en las ciencias, dirá que son enfoques distintos de una misma realidad.

            Si se observa el término desde el realismo aristotélico, pueblo es la causa formal y población la causa material16. En tanto, esas ciencias pretenderán analizar y dilucidar las bases de la unidad de esa asociación de hombres, las notas que caracterizan a su cultura. En fin, el espíritu que subyace en el concepto de pueblo.

             Mientras que a la demografía le interesa la causa material, en tanto la población es la materia de análisis indeterminada, cuya forma determinante, su espíritu, su cultura, estrictamente, no le debiera interesar a la demografía. La demografía, según la definición de las Naciones Unidas, estudia a "todos los habitantes de una región dada. A veces se refiere a un subgrupo de la población total, por ejemplo, la población escolar"17. La definición connota cantidad y no cualidad. "Es un cuerpo físico" como diría Heller18 más que un "cuerpo espiritual" que connota la palabra pueblo. Incluso, al referirse a los subgrupos, población activa, población escolar, es para referirse al número de las mismas, más que a la esencia de la actividad realizada, más que a lo que la cosa es, diría Aristóteles.

             Enfocado desde el criticismo kantiano, el ser pueblo o población, depende del sujeto cognocente, de la disciplina o ciencia que aborde esa agrupación de seres humanos. Ese objeto de conocimiento, esa agrupación de hombres, será pueblo si se intenta desentrañar su "espíritu", las relaciones jurídicas o sociales, como lo hace un cientista político o un teórico del Estado. Será población, si el analista se interesa por la cantidad, su crecimiento, su evolución, etc. como lo hace el demógrafo19.

            En conclusión, además de señalar a los autores que utilizan las palabras pueblo y población con sentido unívoco, interesa acotar bien los términos para intentar perfilar mejor, cuándo los autores objeto de este análisis, los confunden o no, porque se estima que es un criterio para determinar quiénes hacen un estudio demológico y quiénes estrictamente demográfico.

             Después de lo desarrollado es conveniente hacer otra reflexión sobre el concepto población. Dados los temores y preocupaciones que despierta el crecimiento y expansión de la población en el mundo de hoy, parece volver a significar, como en sus orígenes etimológicos, devastación. Se deja planteada esa reflexión con el objeto de analizarla junto al tema de las teorías y doctrinas sobre población.

 

II. CONCEPTO DE DEMOGRAFÍA: SU HISTORIA

Sería inútil citar a todos los autores que se valen de la palabra demografía significando a la población, porque casi no hay excepciones. Demógrafos actuales del prestigio de Roland Pressat, Louis Henry, y demógrafos de los años cuarenta como Landry, Huber20, aunque definan correctamente la palabra demografía, dirán después, "crecimiento demográfico", evolución e historia demográfica, que dentro del contexto querrá decir, evolución, historia, crecimiento o problemas de la población y no de la ciencia que estudia a la población, que es el significado correcto de la palabra demografía, desde sus orígenes hasta hoy.

            El término demografía fue utilizado por primera vez en l855 por Achille Guillard en su obra "Elements de statistique humaine, ou demographie comparèe". La definía, en sentido amplio, como "la historia natural y social de la especie humana". Y en sentido estricto, como "el conocimiento matemático de la población, de sus movimientos generales, de su estado físico, civil, intelectual y moral"21.

            Esta definición conduce a distinguir entre la historia y uso de la palabra demografía y la historia del contenido de la demografía como ciencia.

 

A. Ambivalencia de la palabra demografía

     La ambivalencia de la palabra demografía debe atribuirse al mismo Guillard. Porque la define tanto para referirse a un tipo especial de conocimiento, diferente de los demás, como para indicar que significa la comparación estadística sobre las poblaciones distintas. Lo interesante es que, en ambos sentidos, el uso del nuevo término fue acogido más o menos rápidamente, en diferentes países. A fines del siglo XIX ya estaba difundido. Lo utilizan René Worms (Francia l895), Francisco Nitti (Italia l894), Diego G. de la Fuente en el Segundo Censo Nacional de l895, Gabriel Carrasco, y a partir de ellos, todos los que tratan los problemas de la población en nuestro país y en aquéllos22.

            En EE.UU. e Inglaterra, en cambio, la palabra tardó en imponerse. Al decir de Kirk, Warren Thompson, el principal demógrafo estadounidense de las décadas de los años 30 y 40, prefiere la palabra población y no demografía. Esta se impondrá hacia los años l95023. Lo mismo ocurre con las obras del inglés Carr‑Saunders, director de la London School of Economice and Political Science y escritor de Worl Population, estudio que fuera modelo de otros investigadores del tema.

 

B. La definición de Guillard

    1. La denominación dada por Guillard a esta nueva ciencia, no significa que el estudio científico sobre la población comenzara con él. Si por ciencia entendemos con Nagel, el "conjunto de explicaciones sistemáticas y adecuadamente sustentadas"24, o con Mario Bunge como el "conocimiento racional, sistemático, exacto, verificable y por consiguiente falible"25, es evidente que con anterioridad a la utilización de la palabra demografía, existieron intentos de explicar sistemáticamente el problema de la población y se suponía que sus conocimientos estaban debidamente sustentados.

2. Por qué, entonces, Guillard se ve obligado a inventar la palabra demografía, alejándose del latín y recurriendo al griego? Guillard sigue la línea de los denominados "aritméticos políticos", iniciada en Inglaterra por John Graunt (1662) y William Petty (1682). En Alemania por Kasper Neuman (1689), Johann P. Süssmilch (1742). En Bélgica por Adolphe Quetelet (1835) y su discípulo Pierre F. Verhulst (1838), entre otros26. El aporte, en diferentes vertientes, consistió en descubrir, a través de la estadística, regularidades en los movimientos vitales de la población, que se interpretaron como "leyes naturales" en un mundo organizado mecánicamente, o como "leyes divinas" en un mundo ordenado por Dios. Lo cierto es que conformaron una exposición sistemática y razonada de los datos cuantitativos de la población. Por lo tanto, con Guillard, comienza el intento de sustraer a la demografía del seno de otras ciencias a las que, con anterioridad, se consideraba íntimamente unida, es decir, la política y la economía.

3. La población fue objeto de análisis de la política, en primer término. Así lo demuestra Platón en su obra La República y Aristóteles en su Política. El problema de la población, por esa razón, seguirá los métodos, variaciones e historia de la ciencia política, la que tampoco estaba formalizada, como tal, en los primeros tiempos. Se observa la transición en el nombre dado por Petty a su obra: "politic arithmetic", en el que subsiste como en un movimiento de inercia, el primitivo enfoque político con el estadístico. No se puede decir que hoy haya desaparecido tampoco, pero quedará en otro plano, será ciencia auxiliar de la demografía, o se convertirá en demopolítica, intentando dar las bases de una política para la población.

4. "El matrimonio de la demografía y la economía -dice Lorimer-, siendo ambas inmaduras (lo) celebró el párroco Malthus, (y) fue una unión tormentosa y estéril"27. Más que darle calificativos a ese matrimonio, interesa decir, que la unión de hecho ya se había formalizado en otros autores anteriores a Malthus. Con él se populariza. El aporte más significativo fue la formulación del cuestionado concepto de óptimo y la incorporación al estudio de la población, de la metodología económica. Del mismo modo que la ciencia política, el enfoque económico perdurará hasta hoy.

5. La estadística incorporada por los "aritméticos políticos', fue la que dejó la impronta más indeleble. Desde entonces, la demografía se la definirá por los métodos de las matemáticas superiores o, como decía Guillard, es "el conocimiento matemático de la población". Intencionalmente se ha tomado la primera parte de la definición, dejando para más adelante el análisis de la segunda parte, en la que, evidentemente, perduran elementos propios de la explicación política y económica.

Hacia fines del siglo XIX, Emile Levasseur (1889), define a la demografía como "la ciencia que, ayudada por la estadística, trata de la vida humana, considerada principalmente en el nacimiento, el matrimonio y la muerte, en las relaciones que resultan de esos fenómenos y en el estado general de las poblaciones, que es su consecuencia"28.

Esa definición clarifica el objeto de la demografía, incluyendo el método estadístico. Pero, según Gonnard, "la demografía es mucho más que la simple estadística de la población, no es, por sí sola, la teoría entera de la población, sino la exposición sistemática y razonada de los principales datos (sobre todo cuantitativos) referente a ésta"29.

            En el siglo XX, Landry, guiado por ese planteo, dará distintas definiciones de esta nueva ciencia: una en sentido restringido que denomina demografía pura y otras dos, no muy claras en su alcance, que denomina demografía cuantitativa y demografía cualitativa.

            La intención de Landry al separar a la demografía pura de las otras, es para ubicarla en la categoría de ciencia, entendiendo ésta en sentido aristotélico y estableciendo analogías con la geometría y la física. Aunque no lo exprese claramente, las considera como arquetipos del conocimiento científico.

            Por esa razón, la demografía pura excluirá toda conexión con las otras ciencias sociales, que le impedirían llegar a establecer proposiciones de carácter general, como Landry piensa que debe poseer toda ciencia que se precie de tal. Por ello la define así:

            "La demografía pura se define como una parte de la demografía y no son admitidas más que las nociones esencialmente demográficas, como la muerte, los nacimientos, el sexo, la edad, excluyendo nociones como el grado de fortuna, la profesión, que son, por esencia, económicas o sociológicas. La inmigración, la emigración tienen un lugar dentro de la demografía pura...".

            "La demografía pura (dice más adelante) es obra de la ciencia, tomando la palabra en sentido aristotélico: investiga las verdades generales. Las proposiciones que toda la experiencia de la humanidad hacen aparecer como hechos indiscutiblemente de carácter general (...). se esfuerza por sacar, por el método deductivo, una serie de teoremas, de una manera análoga a la que se ve en la geometría"30.

            Landry es un agudo demógrafo de la escuela francesa, y no se le escapa la dificultad de establecer esas proposiciones generales, por ello concluirá que las únicas generalizaciones posibles, dentro de la demografía pura, que se dan en todo tiempo y espacio, son "la ley ineluctable de la muerte, la capacidad de reproducción durante una edad de la vida, (ya que) la reproducción exige de la conjugación de los dos sexos"31.

            El concepto de demografía pura o simplemente demografía, según lo entendieron Levasseur y Landry, lo mantienen hoy Louis Henry, K. Davis, D. Kirk, el diccionario multilingüe publicado por la O.N.U. El diccionario, al que se adhiere Henry la define:

            "La demografía es una ciencia cuyo objeto es el estudio de las poblaciones humanas y que trata de su dimensión, estructura, evolución y caracteres generales considerados, principalmente, desde el punto de vista cuantitativo"32.

            6. No obstante, ninguno de los autores citados ignora que la ciencia demográfica considerada en esa forma podrá solamente describir la evolución de las poblaciones, las fluctuaciones de los hechos vitales y de las migraciones, medir estos fenómenos, incluso podrá mediante modelos matemáticos altamente especializados, hacer proposiciones o señalar probabilidades para el futuro. Pero no podrá explicar los por qué de esas fluctuaciones, ni de las diferencias en la conducta generativa, ni tantos otros problemas más.

            Por esa razón, los estudiosos del tema, reflexionaron a continuación sobre las relaciones de la demografía considerada pura, con las demás ciencias sociales, o dan una segunda definición de la misma que denominarán de diferentes formas: cualitativa (Landry)33, demología (Massadaglia, Bielsa, M.J. López)34, en sentido lato o amplio (Worms, D. Kirk)35. No todos la proyectan de la misma manera. Sería extenso transcribirlas a todas. Se circunscribirá a la que elaboró Crónica de las Naciones Unidas (1984), en el glosario de términos y definiciones, porque es comprensiva de varias definiciones y demostrativa del cambio operado respecto de la anterior definición:

             "Demografía: [del griego demos (gente) y graphie (estudio)]. El estudio científico de las poblaciones humanas, incluso su tamaño, composición, distribución, densidad, crecimiento y otras características demográficas y socioeconómicas, así como de las causas y consecuencias de los cambios de esos factores"36.

            Esta definición, expresada en términos más modernos, vuelve a la primitiva de Guillard. ¿Por qué?, porque como Guillard en la segunda parte incorpora otros elementos de análisis que conducirán a la aplicación de otros métodos, además del estadístico, derivados de otras ciencias sociales. En la definición de l855 se observa la persistencia de las nociones políticas y religiosas, hoy (1999) sobresalen las nociones sociológicas, económicas y de la política.

El objeto de estudio de esta segunda definición es el pueblo y no la población, con todas las connotaciones del significado de la voz pueblo en la sociología política. Porque se interesará más por la cualidad que distingue al pueblo y dejará en un segundo plano la cantidad que define a la población. Buscará entender la unidad del comportamiento generativo de un pueblo dado, para luego establecer el grado de poder coercitivo que el Estado puede ejercer sobre ese pueblo, entendido como objeto del poder estatal. O, para dar otro ejemplo, pretenderá explicar, dentro de esa unidad, la diversidad de comportamientos generativos de los grupos socio-económicos entendidos intrínsecamente cada uno de ellos con un comportamiento unitario, con un espíritu especial que lo caracteriza, para finalmente, considerar el tipo de medidas coercitivas y diferenciales, del Estado para cada uno de los grupos.

7. Por último, se debe dejar señalado en este punto, la importancia que, a partir de la segunda mitad del siglo XIX, adquiere dentro de la demografía, la sociología y la biología, disputándole a la política y a la economía sus principales explicaciones, o al menos, pretendiendo dar explicaciones más fundadas del fenómeno poblacional.

            La persistencia de las nociones sociológicas, en la definición analizada, tiene un largo proceso que involucra la historia de la biología y de la sociología mismas.

            La biología no se formaliza como ciencia, hasta principios del siglo XIX, disputándose el dominio de ella dos tradiciones: la organicista y la teleológica. La primera se ve fortalecida con la aparición de la teoría de Darwin y con ella, comienza el interés por la utilización del análisis evolucionista a la población37.

            Esa metodología de análisis se bifurcará en dos tipos distintos de explicación del fenómeno de la población. Por un lado, inspirados en H. Spencer, seguidor de Darwin, se introducirá en la sociología el concepto de evolucionismo social, dejando atrás y lejanos sus principios biológicos. Así, además de Spencer, la considerarán Walter Bagehot de Inglaterra y William Graham Sumner. En el orden estrictamente demográfico se puede mencionar a Nitti, Dumont, Unzem‑Stenberg, Fetter. Por otra parte, será adoptado por los biólogos de principios del siglo XX al análisis matemático‑estadístico de los "aritméticos‑políticos", surgiendo la bio-estadística, que intentará ver en las regularidades estadísticas, observadas en el desarrollo de las poblaciones de insectos, correspondencias con el desarrollo de las poblaciones humanas. Numerosos son los representantes de esta tradición, y tuvieron una gran influencia en el pensamiento argentino. Entre otros Volterra (1926), Lotka (1925), Pearl (1920), Reed (1920), P. Marchal (1897) y otros38.

En resumen, la interferencia de las distintas disciplinas sociales en la demografía, determina que el objeto de análisis de ésta se confunda con el de las otras disciplinas. "Las fronteras entre estas disciplinas -dice Henry- no son precisas"39. O como dice D. Kirk, "la demografía es un puente entre las ciencias sociales y la biología"40. Ese es el problema. El objeto de estudio es el hombre, mejor dicho, el hombre multiplicado por miles, cualquier intento de relación con una sola de esas disciplinas, lleva a la parcialización del fenómeno y a los determinismos. Pero tras la idea de una demografía en sentido amplio, se fueron construyendo las teorías, generalmente haciendo hincapié en un aspecto más que en otros y, a nuestro juicio, ninguna logró captar la totalidad. Aunque hubo y hay intentos de comprender el universo que rodea al fenómeno poblacional, que evidentemente involucra el dominio del conocimiento económico, sociológico, religioso, arqueológico, biológico, histórico, geográfico del pasado y del presente. Un demógrafo o un equipo de demógrafos que alcanzara ese objeto es, indudablemente, un ser ideal, pero como bien dice Hollingsworth, "el demógrafo histórico ideal no existe"41.