V. UNA SOLA CIVILIZACIÓN

 

"Si las grandes potencias pudieran abandonar el miedo a la destrucción, si se desarmaran, (...) deberían abandonar sus ambiciones imperialistas y su explotación de las naciones de la Tierra llamadas incivilizadas o semicivilizadas y revisar su estilo de vida. Ello significaría una revolución absoluta".

MAHAGMA GANDHI, Reflexiones sobre el amor incondicional.

 

En las transcripciones de las obras de los autores que se ha hecho a lo largo del trabajo, cualquiera sea el tópico de la población que aborden, cualquiera sea su posición política o confesional, la idea de la civilización, en singular, está presente. Así como piensan que hay una sola nación, también afirman que hay una sola civilización. Por más que hayan leído a Oswald Spengler, a Pitirim Sorokin, a Max Weber que analizan las civilizaciones, en plural, para ellos había una sola: la civilización occidental. Por eso, cuando se refieren al indígena dirán aborígenes civilizados y no civilizados. Cuando piensan en la inmigración dirán naciones, o razas, civilizadas o no civilizadas. "Ser civilizado era bueno, ser incivilizado era malo", como dice Huntington porque, agrega: "El concepto de civilización proporcionaba un criterio con el que juzgar a las sociedades"89.

En efecto, aunque no se pretende analizar en forma extensa el concepto de civilización, es conveniente señalar que los autores no explican y dan por supuesto el significado del término civilizados con el que caracterizan a determinados pueblos. Ubican como civilizados a Inglaterra, Alemania, EE.UU., Holanda, Francia, Bélgica, en menor medida España, Italia. Dentro de ellas, los vascos españoles y los italianos del norte. ¿Qué los hacía civilizados? primeramente su tecnología, la industrialización, luego sus instituciones políticas, económicas, en fin, la cultura europea del oeste, de la que se sentían descendientes y la consideraban superior.

Gino Germani años después definirá asimilación y aculturación, entendiendo, como dice Espínola, que es el proceso de "adquisición y aprendizaje, por parte del migrante de los nuevos modos de comportamientos (incluyendo roles, hábitos, actitudes, valores, conocimientos)"90. Los otros autores, sin precisar el alcance de los términos, también hablan de asimilación. En ese sentido se utiliza el término civilizar. El problema consiste en que, según las transcripciones realizadas, sigue vigente la idea de civilizar a la misma Argentina, mediante la inmigración, no solamente a los indígenas, sino uniformar a todos en valores y conocimientos propios de la cultura europea, sobre todo de determinados países europeos, que tomaban como modelo. De ahí la propuesta de política inmigratoria que hacen.

"¿Qué es Occidente?", se pregunta Armando Ribas, "y el sujeto siempre le ha escapado al concepto. No obstante, toda nuestra cultura parece estar preñada de una mística occidental que igualmente, resistiendo toda descripción, se convierte en un juicio de valor al que adherimos desde las más diversas latitudes. Me imagino que esta concepción valorativa de nuestra naturaleza difícilmente pueda ser compartida por el Oriente, donde residen culturas milenarias y sin duda se enorgullecen de ellas"91.

Evidentemente, las culturas orientales no lo comparten, por ello se eligió como epígrafe el pensamiento de Gandhi, un pacifista y por lo tanto moderado, pero no todo Oriente es igual. Por esa razón, teniendo en cuenta las modificaciones de los porcentajes de las poblaciones por continentes (ver Cuadro V, del Cap. III), sin pretender caer en ningún relativismo histórico, por el contrario, asumiendo la pertenencia a una cultura y a una civilización que no es deseable que se la cambien a quienes se sienten parte de ella, es que se considera errado el criterio que da preferencia a una determinada civilización, determinada cultura, pueblos, idioma, etc., sobre otros, porque si el mismo criterio se mantiene ante situaciones de poder mundial y poblacional diferentes, menos pacifistas que Gandhi, y se supone que ser civilizado o culto, es ser mahometano, o budista, o hindú; oriental, amarillo, africano, negro o cualquier otra característica, el que no responda a esas notas y evidentemente la cultura occidental no responde, podrá ser eliminado, sometido, aculturado según los nuevos parámetros civilizatorios.

 

NOTAS AL CAPÍTULO IX

 

1.     P.JAIME PUJIULA, S.J., era director del Instituto biológico de Sarriá, escribe este artículo en: AA.VV., Estudios Demográficos, Instituto "Balmes", Consejo Superior de Investigaciones Científicas, Vol. II, Madrid, 1947, p.305.

2.     Cfr. Primera Parte, Cap. I, I.

3.     RICHARD M. MORSE, Resonancias del Nuevo Mundo. Cultura e ideología en América Latina, prólogo de Enrique Krauze, traducción de Jorge Brash, México, Vuelta, 1995, p. 18. El autor dice: "Términos tales como "progreso", "evolución", "desarrollo", "empirismo", "etnicidad" e incluso "historia",... provienen de imágenes culturales de Occidente y pueden tener una relación por demás incierta con la mayor parte de la experiencia humana. Con todo, este arsenal de conceptos, fundidos en un lenguaje de universalidad y munidos de un poder instrumental impresionante, ha tenido el irónico efecto de impedir que sus partidarios vean objetivamente el caso general".

4.     HERBER SPENCER, Primeros Principios, Traducido por R. Wenzel, Bs.As., E.M.C.A., p.293. Ver Cap.II. Así decía Spencer: "...en el desarrollo relativo de sus extremidades, el hombre civilizado se aparta más del tipo general de los mamíferos monodelfos, que las razas inferiores. El papua tiene el cuerpo y los brazos bien desarrollados, pero sus piernas son muy cortas, asemejándose, en eso, a los cuadrumanos... En el europeo, por el contrario, las extremidades inferiores han tomado una longitud y un grueso relativamente mayores: hay, pues, más heterogeneidad entre unas y otras extremidades".

5.     P.JAIME PUJIULA, S.J., ¿Está relacionado... Cit., ps.309 y ss. Le critica fundamentalmente a Fischer que utilice como argumento para probar la heredabilidad de cualidades morales, las leyes de Mendel, siendo dice que "la raza es totalmente somática".

6.     Cfr. MARVIN HARRIS, Raza, en "Enciclopedia Internacional"... Cit., t.9, p. 99.

7.     Ver Cap. VII, nota 28. O como dice PUJIULA (Cit., p.314) en su crítica a Fischer, sacerdote como él: "más destituido de valor es el que quiere sacar Fischer de la cultura del pueblo, cultura que, según él, se fundaría en la herencia y lo quiere confirmar aduciendo el hecho de que en unos grupos es clara la mayor inteligencia que en otros". Más aún, entiende que la posición de Fischer es porque es alemán y esconde "subconcientemente la idea de que la superior cultura de los alemanes no se pueda explicar sino por ser ellos la raza superior o privilegiada, destinada a regir las demás razas por su superioridad".

8.     CLYDE KLUCKHON, Antropología, Bs.As., Fondo de Cultura Económica, 1928, p.118.

9.     MELVILLE HERSKOVITS, El hombre y sus obras. La ciencia de la antropología cultural, México, Fondo de Cultura Económica, 1952, p.151, define: "una raza es una división principal del género humano caracterizado por rasgos físicos hereditarios". Realizó el análisis de la anchura de la nariz de 55 Kajjis y de 260 suecos y demostró que había un grupo de Kajjis y de suecos que tenían el mismo ancho de nariz.

10.  R.BEALS y H.HOIJER, Introducción a la Antropología, Madrid, Aguilar, 1971, ps.168 y 169, sostienen: "los rasgos que definen una raza deben ser heredados... y no adaptables". Es decir, trasferidos de una generación a la inmediata en el plasma germinal y no afectados mayormente por el medio, la función o la cultura.

11.  R.C.LEWONTIN, STEVEN ROSE Y LEON J.KAMIN, No está en los genes. Racismo, genética e ideología, Barcelona, Editorial Crítica, Grupo Grijalbo, 1987, p.147, dicen: "Los experimentos sobre la genética de organismos extraídos de poblaciones naturales dejaron claro que había una gran variación genética incluso entre los individuos de una misma familia... Muchas de las "razas" de animales anteriormente descritas y nombradas eran sólo formas hereditarias alternativas que podían aparecer dentro de una familia. Diferentes poblaciones geográficas locales no diferían en absoluto una de otra, sino sólo en cuanto a la frecuencia relativa de los diferentes caracteres".

12.  Los trabajos contenidos en la Revista Estudios Demográficos del Instituto "Balmes", de Sociología, del Consejo Superior de Investigaciones Científicas, de Madrid, tanto en 1945 como en 1947, ver bibliografía al final de este trabajo, contienen numerosos artículos que abordan el problema racial y eugenésico que le está asociado, entre ellos, además del citado P.JAIME PUJIULA, S.J., véase: PRIMITIVO DE LA QUINTANA, Posibilidades y límites de la Higiene Racial; ANTONIO VALLEJO NÁJERA, Moderno concepto científico de la eugenesia, en claro rechazo a la posición racista de Alemania de esos años.

13.  JÉROME LEJEUNE, ¿Qué es el embrión humano?, Documentos del Instituto de Ciencias para la Familia, Madrid, Rialp, 1993, p.36: "... cuando la información transportada por el espermatozoide y la del óvulo se encuentran, entonces queda definido un nuevo ser humano... Existen muchas pequeñas diferencias entre el mensaje transmitido por el padre y el transmitido por la madre. Ni siquiera la misma persona trasmite exactamente la misma información en cada uno de sus espermatozoides o en cada uno de sus óvulos. De donde resulta que el proceso de la fecundación produce una constitución personal que es completamente típica de este nuevo ser humano...".

14.  Ibídem, p.106.

15.  El profesor de filosofía en la Universidad de Maryland, considera que "reproducir personas de forma clónica no tiene ninguna utilidad práctica". Para Wachbroit, "una hipotética clonación daría gemelos físicamente iguales pero no crearía personalidades idénticas ya que los genes no determinan la personalidad, sino una miríada de factores ambientales". Don Wolf, director del equipo que realizó la clonación de dos monos a partir de fetos, dijo "no tenemos absolutamente ningún interés ni siquiera de clonar un mono adulto, menos todavía un ser humano".

El Vaticano, por su parte, a través de Cottier, religioso domínico, advierte sobre la clonación humana: "No se puede en absoluto dar este paso, pues el hombre es persona, ser dotado de unicidad, con su propia alma y la transmisión de la vida debe ser en el matrimonio y no como un producto de los técnicos". Se funda en la Encíclica del Papa Donum vitae, igual que el Arzobispo Sgreccia, para quien incluso, la clonación de animales debe tener control ético y si aporta beneficios a la salud humana, por lo tanto concluye: "llegó la hora del bioderecho, que la democracia asuma la defensa de la corporeidad del hombre y de la mujer, de la identidad y conservación del patrimonio biológico..." Cfr. Diario Uno, Mendoza, martes 4 de marzo de 1997, p. 16.

El presidente de la Comisión Europea, Jacques Santer, se sumó a la preocupación general al pedir a un equipo de consultores de la Unión Europea, integrado por científicos, abogados y especialistas en ética, que investiguen y aconsejen la posición que debe tomar la Unión Europea al respecto. Cfr. Ídem, domingo 2 de marzo de 1997. En sentido condenatorio se expresaron autoridades de distintos países, entre ellas el Presidente de los EE.UU.

16.  A.E.BUNGE [57], ps.120 y 121.

17.  JOSÉ ARTURO GOBINEAU, Essai sur l´inegalité des races humaines, t.I, Paris, Fermín Didot, 1864, Introducción.

18.  Cfr. EDUARDO JOSÉ CÁRDENAS Y CARLOS MANUEL PAYÁ, La familia de Octavio Bunge, t. I, Bs. As., Sudamericana, 1995, en especial los árboles genealógicos de los Cuadros 1 y 3. La familia de la Peña - Fernández, con cuya nieta se casa el primer Bunge, está datada entre 1720-1767. Los autores ponderan el prestigio social de cada uno de los antecesores de los Bunge, pero no pueden asegurar que alguno de ellos no se haya beneficiado con la Real Cédula de Carlos III.

19.  EDUARDO A. COGHLAN [80], p.182.

20.  EMILIO LLORENS [112], p.395.

21.  LUCIANO PASQUALI, La emigración italiana en la Argentina. Posibilidades actuales y perspectivas para el futuro [33], ps.80 y 81.

22.  CÉSAR H. BELAUNDE,[49],p.258.

23.  Cfr. la nómina al final del trabajo y el Congreso de Población [7], entregas 227-228, 4tay última parte del Congreso, ps.253-262.

24.  CORNELIO A. GUTIÉRREZ RUSO [135], ps.59 y 60.

25.  ENRIQUE DICKMAN [17], p.58.

26.  Cit. en ALAIN ROUQUIÉ, Poder militar y sociedad política en la Argentina, t.I, hasta 1943, Bs.As., Emecé , 1981, p.28. El autor, sin aceptar la opinión de Clemenceau, considera también que: "El carácter masivo de la inmigración europea ha dado a la Argentina de nuestros días una fisonomía propia en el arco iris étnico de América Latina".

27.  OSWALD SPENGLER, El hombre y la técnica. Contribución a una filosofía de la vida, Stgo. de Chile, "Cultura", Colección Hombres e Ideas, 1935, p.87. En la página anterior, define así: "Comprendo entre los hombres de color, a los habitantes de Rusia y de una parte de la Europa meridional y oriental". Es el mismo pensamiento que sostuvo en su otra obra "Decadencia de Occidente". FAUSTINO LEGÓN, Tratado de Derecho Político General, t. II: "Estructura y funciones en la teoría del Estado", Bs.As., Ediar, 1961, p.91. Uno de los pocos autores antirracista, dice: "Spengler, en quien puede advertirse un influjo de Gobineau y de las orientaciones racistas ulteriores, piensa que la causa principal de la decadencia de cada cultura sería la extinción o decadencia de la antigua clase noble". Es una idea similar a la que desarrolla Gini, como se vio en la primera parte.

28.  Carlos J. Rodríguez, con seudónimo Enrique Véritas [125], p.69.

29.  ALFREDO PALACIOS [119],p.239. En el homenaje que le hizo el Senado de la Nación, el diputado Ramón A. Muñiz, que habla en nombre del Partido Socialista Argentino, dice: "La solidaridad de Alfredo L. Palacios con la clase trabajadora no se detuvo en las fronteras de la patria. En la áspera lucha por un orden justo y libre, no contaron para él los lugares geográficos; muchísimo menos los colores de la piel". (Senado de la Nación, Homenaje...Cit., p.36). Sin embargo, antes del párrafo transcripto que, de por sí ya advierte que sí le interesan los colores, decía casi en los mismos términos de Spengler: "los países asiáticos se expanden progresivamente (...) De ahí el temor de que la raza blanca sea desplazada por la invasión amenazadora de los inmensos pueblos asiáticos, a quienes jamás podríamos contener si ellos siguen utilizando como ahora nuestras propias armas y se valen de las defecciones de nuestros propios países para sojuzgarnos".

Ese mismo criterio es sostenido por Emilio Llorens [112], p.395, por Manuel Gálvez [101] y también una de las fuentes complementarias: Carlos Lacroix: "La iniciación del siglo XX, ha dado la señal de una disminución general de la natalidad en casi todos los países, especialmente los de raza blanca".

30.  JOSÉ IMBELLONI [26], p.228.

31.  Ibídem, p.288. Luego de decir que no está "en oposición teórica a la tesis que el Indio deba ser redimido e incorporado, critica el artículo del Ctán. de Fragata (R) Domingo Castro, en "Allpa", en los siguientes términos: "Lo más pintoresco de esta prédica es que por "Indio" el escritor de "Allpa" entiende a los araucanos de la llanura, fragmentos dispersos y profundamente degenerados por amixia de un viejo núcleo marginal, de los que ya no es posible esperar nada, y los coyas del Noroeste, algo menos ralos pero igualmente envejecidos como raza y cultura, mientras que el único grupo apto para la incorporación es el de los Pámpidos del Chaco con su complexión magnífica y su cultura aun no excesivamente manumisa, hermanos de sangre de la bella raza Pámpida de la Patagonia, hoy por completo desaparecida en su estado puro".

32.  EMILIANO J. MAC DONAGH [114). p.1033.

33.  GUSTAVO FRANCESCHI [99 bis] explica en Criterio el "concepto cristiano de las migraciones", escrito en la inmediata postguerra y fijando su posición sobre las corrientes migratorias que se producían en esos años, y expresa: "Poco importa la raza a que pertenecen y el bando en que han militado: todos somos hermanos, y no cabe admitir que se los abandone". No obstante páginas después aclara: "No olvidemos que el bien común no está constituido solamente por el acervo de riquezas materiales: forman parte de él las tradiciones, el idioma, la religión, el arte, todo lo que, sin someterse a guarismos, es lo propiamente moral; de donde se sigue que si la inmigración de una raza totalmente extraña a todo lo mencionado amenaza sumergirlo por el número de los que pretenden establecerse allí, de ninguna manera va contra la justicia el que el país objeto de invasión tome las medidas necesarias para precaverse y oponga barreras al aluvión que prácticamente amenaza su existencia".

34.  FAUSTINO J.LEGÓN, Tratado...Cit., ps.85 y ss. Sobre Lucas Ayarragaray y su postura racista fundada en Gustave Le Bon, Cfr. EDUARDO A. ZIMMERMANN, Los liberales reformistas. La cuestión social en la Argentina 1890-1916, Bs.As., Sudamericana, Universidad de San Andrés, 1995, p.109. El Bunge mencionado por Legón, seguramente es Augusto Bunge, hermano de Alejandro y diputado nacional por el Partido Socialista. (ver en el mismo autor, p.111) De todas formas, es el pensamiento de la familia Bunge, cualquiera sea la posición política.

El francés IVES DE LA BRIERE, La idea de "raza" y el concepto de nacionalidad, en "Criterio", Año XI, Nro. 541, Bs.As., 14, julio, 1938, p.259, considera: "El sentido estricto, efectivamente, encara la unidad de ascendencia y la homogeneidad antropológica. Los maestros de la ciencia rechazan como una ñoñería toda confusión entre las razas humanas que puede reconstituir la antropología, y los grupos humanos que puede reconocer actualmente la geografía política, siendo éstos la resultante de una multitud de migraciones y de cruces complejos a través de los siglos de la historia y de la prehistoria".

HANS KOHN, Nacionalismo, en "Enciclopedia Internacional"...Cit., t.7, cuya obra más importante sobre el tema la escribe en 1944, con el nombre de "The idea of nationalism: A. study of its origins and backgraund, en el mismo sentido, hace la historia del racismo y expresa: "La pureza racial ha constituído, con frecuencia, la base teórica de la nacionalidad a lo largo de la historia". Y se refiere al segundo Estado judío, a la Biblia, al Estado de Israel, a la Alemania nacionalsocialista. Cfr. también, Historia del nacionalismo, México, Bs. As., F.C.E., 1949).

35.  Cfr. ANTHONY D. SMITH, La identidad nacional, Madrid, Trama , 1997, p.19.

36.  Ibídem.

37.  FAUSTINO J.LEGÓN, Tratado de Derecho Político...Cit., p.74. "El uso de la palabra -dice- se fue liberando de su estricto sentido etimológico concerniente a estirpe, al nacimiento (del verbo latino nasci), al parentesco ampliado". En sentido similar lo expone DANKWART A. RUSTOW, Nación, en "Enciclopedia Internacional"...Cit., t.7, p.301, quien analiza la historia del concepto a través del tiempo y de los continentes. Entre los ejemplos cita la Biblia. Así Jacobo distinguía entre el pueblo de Israel y las naciones de gentiles. Los ingleses se referirán a derecho de las naciones, concepto que Benthan sustituirá por derecho internacional. Ver también la imprecisión de los vocablos pueblo y población en la primera parte. Según SMITH (Identidad... Cit., p.10), el modelo occidental de nación se centró en un territorio histórico, una comunidad político-legal, la igualdad, una ideología y cultura cívica, mientras que la concepción no occidental, rescataría la concepción étnica, la comunidad de nacimiento y la cultura nativa, o sea un linaje común.

38.  RUBÉN DARÍO SALAS, Lenguaje, Estado y Poder en el Río de la Plata (1816-1827), Prólogo de Reinhold Blaurock, Bs.As., Instituto de Investigaciones de Historia del Derecho, 1998, p. 43. Analiza el vocablo nación en Europa y en el Río de la Plata, señalando sus imprecisiones, propias de un término combativo para oponerse "al fantasma jurídico de la antigua constitución", concluyendo que a fines del siglo XVIII se escinde del concepto Estado.

39.  CARRÉ de MALBERG, Teoría general del Estado, México, Fondo de Cultura Económica, 1948, ps.21 a 28 y 890.

40.  ALAIN TOURAINE, ¿Podremos vivir juntos?...Cit., ps.206 y ss.

41.  Las diferencias de supuestos y concepciones sobre libertad, igualdad, democracia, liberalismo entre el medioevo y la modernidad es bien señalada por MANUEL GARCÍA PELAYO, Derecho Constitucional comparado, 5ta ed., "Manuales de la Revista de Occidente", Madrid, 1958, ps.144 y ss. Sobre los mismos conceptos pero a través de Hobbes, Locke, Rousseau, Tocqueville, Cfr. CARLOS A.EGÜES, Facultades del Congreso: Reflexiones sobre la influencia doctrinal norteamericana, en AA.VV., "Atribuciones del Congreso Argentino", Bs.As., Depalma, 1986, ps.14 y ss.

42.  RUBÉN D.SALAS, Lenguaje...Cit., p.67. Avala su postura con cita del Fragmento Preliminar de Alberdi para quien "existe nación por la conciencia profunda y reflexiva de los elementos que la constituyen".

43.  ALAIN TOURAINE, ¿Podremos vivir juntos?...Cit., ps.205 y ss. Si para este autor EE.UU. fue un caso extremo de definición política más que cultural, porque la homogeneidad cultural "naufragó rápidamente a raíz de la llegada de inmigrantes procedentes de países muy diversos". Francia hoy no lo es menos. Ante los importantes flujos migratorios que hoy tiene, tomaron el bautismo de Clodoveo "como uno de sus orígenes, a la vez real y mítico". Indudablemente es para distinguir lo que ellos suponen es franco, de los nuevos contingentes de inmigrantes africanos y asiáticos. Bien dice Touraine: "en tanto nación tienen todas las características de una etnia, lo que no quiere decir que lo sean". La diferencia entre EE.UU. o Argentina y ellos, es que las invasiones, mezclas de pueblos es más antigua que en América.

44.  LUCIO LEVI, Etnia, en "Diccionario de Política", suplemento, dirigido por Bobbio, Mateucci y Pasquino, Madrid, Siglo Veintiuno, 1988, p.133.

45.  MONTSERRAT GUIBERNAU, Los nacionalismos, Barcelona, Ariel , 1996, p.58.

46.  MANUEL A.ZULOAGA [41], p.62.

47.  PABLO A. RAMELLA, La Estructura del Estado, 2daed., Bs.As., Depalma, 1993, (1ra. ed. de 1945), p.7. MAX WEBER, Economía y Sociedad, t. IV, México, 1944, p.49, dice que es un concepto que si se considera unívoco, es decir, con única significación, jamás podríase definir según las cualidades empíricas que le son atribuidas. Es decir, según la raza, la lengua, el idioma, etc.

48.  ESTER PINEIRO....ps.46 y 47.

49.  Cfr. a M.GUIBERNAU, Los nacionalismos...Cit., p.58, quien desarrolla distintas definiciones, en las que se dan ambas concepciones, para Gellner es político, para Giddens y Kohn, (uno de los que más estudió el problema) tiene un carácter psicológico, en tanto dice que es "un estado de la mente en el que se siente que la lealtad suprema del individuo se debe al estado-nación".

50.  CARLOS LUZZETTI ESTEVARENA [110], p.15.

51.  MANUEL A. ZULOAGA [41] p.81. El autor, escribió como antecedente de este trabajo, Nuestra raza y los problemas de postguerra en la Argentina y La nacionalidad y asimilación de extranjeros.

52.  JOSÉ IMBELLONI [26], p.306.

53.  ALFREDO PALACIOS [119], p.9.

54.  J.IMBELLONI [26], ps. 301 y 306. Por supuesto se refiere a "conservar una gran mayoría de italianos y españoles".

55.  CARLOS J. RODRÍGUEZ [124].

56.  Plan de Gobierno 1946-51, en tomo I, p.275, dice: "El hecho de que nuestro país sea un magnífico crisol en el que se pueden fundir todas las nacionalidades de origen, no puede eximirnos del hecho indubitado de preferir como más apta por esa fusión integradora a los que por su procedencia, usos y costumbres e idiomas se hallan más cercanos a nuestras características y personalidad nacionales".

57.  JUAN PUEBLO [36], ps.75 y 76, expresa: "En el crisol a que se refiere el Plan, la fundición de elementos se vino realizando gracias al fuego sagrado de la argentinidad que debemos a las virtudes inmarcesibles de nuestros próceres, y a la afluencia, durante varias generaciones, de inmigrantes italianos y españoles. Así se fueron mezclando... elementos raciales distintos, no sólo atenuando sino armonizando, el cerrado individualismo inglés, el altanero absolutismo alemán, el pretencioso egotismo francés con el rancio orgullo español y el don de trabajo y adaptación, amor al prójimo y sencillez del italiano; modos de ser (españoles e italianos) que, por su preponderancia y extensión, fueron empapando y penetrando todos los demás elementos (...). Nuevos elementos, ante el retraimiento de los dos mayoritarios, se han venido filtrando, antes y luego entrando desembozada y ampliamente al país infestándolo todo de bajeza y logrerismo: elementos indeseables, verdadero ácido corrosivo de la nacionalidad". Se está refiriendo a los "polacos, húngaros, búlgaros, checoslovacos, yugoslavos y toda mezcla de pueblos balcánicos, además de los "apátridas" judíos".

58.  FERNANDO ARTURO BIDABEHERE [5], p.89.

59.  ENRIQUE DICKMAN [17], ps. 74 y 75.

60.  DANIEL LÓPEZ IMIZCOZ [109].

61.  A.E.BUNGE, Ídem, ps.123 y 124. Esta apreciación sobre los polacos le valió la reconvención del embajador de dicho país, Dr. Ladislao Mazurkewics, pero ni con eso cede en su idea y publica un cuadro sobre el analfabetismo de distintas nacionalidades emigradas a la Argentina y concluye que es mayor en los polacos que en los italianos y españoles. MARIO NASCIMBENE, El pensamiento demográfico en la Argentina en el período 1870-1894, en "Sociológica", Revista Argentina de Ciencias Sociales, Nro. 6-7, Bs.As., 1981, p.70, prueba que los argentinos nativos tenían un índice de analfabetismo superior al de los italianos, posiblemente también al de los polacos.

62.  MANUEL A. ZULOAGA,[130], ps. 336 y 337, dice: "Los inmigrantes llegados en masa heterogénea, adolecían de notable ignorancia y analfabetismo y no aceptaron la ciudadanía que pródigamente les ofrecía nuestra Carta Fundamental (...). Si fue necesario en los albores de nuestra Organización Nacional, no debe seguir en la actualidad, bajo el imperio de los mismos propósitos que tuvieron los Constituyentes y su sabio inspirador en 1853 y 1860".

63.  Véase las figuras del Cap. IV y los Cuadros del apéndice del Cap. VIII, allí se puede comprobar que los italianos en los tres primeros censos representaban el 3,8%; 12,5% y 11,8 % de la población total censada en 1869,1895 y 1914. Y sobre el total de inmigrantes hasta 1870 representaron el 70%, luego descendió al 60 %. Entre 1929 y 1939 tuvo fluctuaciones desde el 18 % a 38 % del total de migrantes a la Argentina. Es un flujo significativo que, evidentemente, impide hablar de homogeneidad. Esto sin contar los inmigrantes procedentes de otros países.

64.  Esta idea se demuestra mejor si se observa la cantidad de nietos y bisnietos de inmigrantes, sobre todo, españoles e italianos, que hoy recurren a los consulados de esos países para obtener la carta de ciudadanía, alegando su parentesco con nativos de países europeos, volviendo al jus sanguinis, y dejando de lado el jus solis.

65.  JUAN JOSÉ HERNÁNDEZ ARREGUI, La formación de la conciencia nacional (1920-1960), Bachea, 1960, ps.61 y ss. Así dice:"Una de las alabanzas que se prodiga la oligarquía -y aceptada sin críticas por la clase media, particularmente en su intelectualidad de izquierda- es la de haber inaugurado una gran política inmigratoria". Y más adelante agrega, denegándole todo valor a la inmigración: "Una basta bibliografía mundial ha probado el papel negativo o por lo menos pasivo, que en diversos países, sin relaciones entre sí, ha cumplido la inmigración en el orden cultural". Es una posición similar a la de Franklin y Walker (ver Cap.II). Para ello cita a Borrie, que como se vio en el Cap.III, tiene una posición denigratoria hacia América Latina y todo lo que no fuera anglosajón.

66.  En otro trabajo (Las ideas sobre inmigración en la ley 817...Cit., p.215), se hizo notar lo siguiente: la Capital Federal, Bs.As., Santa Fe absorbieron el 77 % (1869), el 65% (1895) y el 77% (1914) de la población extranjera censada. Mientras que en las provincias del N.O. y N.E. la proporción no sobrepasa a 10 extranjeros cada 100 argentinos.

67.  ALAIN TOURAINE, ¿Podremos vivir juntos? Iguales y Diferentes (Discusión pendiente: El destino del hombre en la Aldea Global), Buenos Aires, Fondo de Cultura Económica, 1996, p.168.

68.  Existe una abundante literatura (ver Cap. IV) tanto arqueológica, antropológica, histórico-sociológica (Rosenblat, Icaza Tigerino), jurídica (Levaggi y la bibliografía por él citada), como literaria (Hernández, Mansilla, Zorrilla de San Martín) que analiza, describe o cuenta cómo era la cultura indígena precolombina, cómo fue el encuentro en los primeros tiempos, la mestización, las instituciones de los sistemas indígenas, cómo se adaptó la legislación indiana a esa nueva realidad tan diferente de la Castilla o España europeas. Cómo, en la época de la construcción del modelo nacional argentino se receptó esa realidad, la existencia del indígena, en la legislación posterior a mayo de 1810, en la Constitución de 1853/60 y en la de 1994.

69.  ANGEL ROSENBLAT, La población indígena y el mestizaje en América, t.I: "La Población indígena (1492-1950)", Bs.As., Nova, 1954, ps. 167 y 168.

70.  CESAR H. BELAUNDE [49], (1941), como a su vez él es fuente de SEGUNDO V. LINARES QUINTANA, Tratado de la Ciencia del Derecho Constitucional Argentino y Comparado, Parte Especial, t. III: "Libertad Constitucional", Bs.As., Alfa, 1956, p.505. El constitucionalista dice, como si fuera Latzina, con la diferencia que 60 años después: "El problema del indio -que todavía hoy preocupa en la generalidad de los países de América Latina- prácticamente no existe en la República Argentina, donde solamente en algunas de sus más apartadas regiones es dado encontrar los últimos ejemplares de una noble y poderosa raza que se extingue. Baste señalar que en 1941 se calculaba en 30.000 el número de indios puros en el territorio argentino".

71.  CARLOS LUZZETTI ESTEVARENA [110], 1941.

72.  E.LLORENS y C.CORREA AVILA [29], p.27 (1948).

73.  ALEJANDRO E. BUNGE [9],p.84 (1922), conceptos que luego repite en 1930 [57] y en su libro [11]. En la primer obra dice: "Durante los tres primeros siglos, transcurridos después de la conquista, la presencia de las numerosas razas indígenas tuvo importancia, conservándose todo ese período, sin aumentar ni disminuir, la población de los desiertos del Chaco, la Patagonia y la parte Sur de la Confederación". La pregunta lógica es ¿cómo sabe que no se modificó el ritmo de crecimiento de la población indígena? La respuesta no es otra que él en su mente ya lo había definido así.

74.  Cfr. SECRETARÍA DE TRABAJO Y PREVISIÓN, Consejo Agrario Nacional, El problema del indígena en la Argentina, Bs.As., 1945, Publicación Nro. 22. Incluso estaba esta publicación para Llorens y Correa Avila que escriben en 1948.

75.  CARLOS ROBERTO LACROIX [V. Fuentes complementarias], ps.10 y 11.

76.  JOSÉ IMBELLONI [26]. Cfr. además los trabajos de José Imbelloni, Enrique Palavecino, Francisco de Aparicio, Antonio Serrano, Milcíades Alejo Vignati, en el Vol.I, Tiempos prehistóricos y protohistóricos, Los Aborígenes Prehispánicos e Históricos, en Academia Nacional de la Historia, "Historia de la Nación Argentina (Desde los orígenes hasta la organización definitiva en 1862)", 3raed., Dirigida por Ricardo Levene, Bs.As., El Ateneo, 1961.

77.  Cfr. ENRIQUE DE GANDÍA, La segunda fundación de Buenos Aires, en "A.N.de la Historia", dirigida por Ricardo Levene, ...Cit., Vol. 3, p.195. Aunque de Gandía no lo aclara mayormente, sólo cita la carta de Garay, sí lo hace JOSÉ MARÍA ROSA, Historia Argentina, t. I: (1492-1805), Juan C. Granda, 1965, p.167 y más precisamente A. ROSENBLAT, El mestizaje...Cit., t.II, p. 128, que dice: "El mismo adelantado del Río de la Plata don Juan Ortiz de Zárate tenía, de india peruana, una hija natural, doña Juana, que a su muerte, en 1576, heredó todos sus bienes y se casó con el licenciado Juan de Torres de Vera y Aragón, que ganó así el cargo de adelantado y gobernador del Río de la Plata. Con gran parte de mestizos fundó Juan de Garay las ciudades de Santa Fe y Buenos Aires: de los pobladores de Santa Fe, en total 76, sólo siete eran españoles y los demás "mancebos de la tierra.... Los criollos de Santa Fe se sublevaron en vísperas de Corpus Christi y, alegando que los nacidos en la tierra la habían conquistado, expulsaron de la ciudad a los españoles...". Y BARTOLOMÉ MITRE, dice: "A los treinta y ocho años de ocupado el Río de la Plata, los hijos de los españoles y de las mujeres indígenas eran considerados como españoles de raza pura...", Cit. por Rosenblat.

78.  JOSÉ IMBELLONI,[26], ps.266 y ss. J.ICAZA TIGERINO, Sociología... Cit., p. 142, dice con acierto, "el prejuicio racial contra nuestros mestizos se ha mantenido aún casi hasta nuestros días en muchos sociólogos e historiadores hispanoamericanos, ya no con la torpeza política de Alberdi, sino resvestido de una cierta objetividad científica". Cita solamente a Carlos Octavio Bunge, sin embargo los autores tratados tampoco eran proclives a aceptar al gaucho.

79.  Sobre la constitución de la Comisión Honoraria de Reducciones de Indios, su legislación (desde 1912), los integrantes (1913), su funcionamiento, dentro de la Dirección General de Territorios Nacionales, después en la Secretaría de Trabajo y Previsión (1943), luego en la Dirección de Protección del Aborigen (1946), posteriormente en la Dirección Nacional de Migraciones (1949), y por último en el Ministerio de Interior (1955) hasta su supresión (1956), Cfr. ABELARDO LEVAGGI, La protección de los naturales por el Estado argentino (1810-1950): El problema de la capacidad, en "Revista Chilena de Historia del Derecho", 16, Santiago de Chile, 1990-1991, ps. 445-469.

80.  CARLOS BERNALDO DE QUIRÓS [4], ps.143 y ss. Por supuesto funda su pensamiento en el Congreso indigenista mencionado y en los cómputos de la Comisión Honoraria de Reducción de indios.

81.  Cfr. M.S.B. [7], Entregas 227-228, mayo-junio 1941, ps. 152 y ss. Por el lado de los indigenistas está Nicolás Besio Moreno y Bernaldo de Quirós, por el otro el mencionado Marotta, López Imizcoz, Palenque Carrera que dice "Soy un hombre al servicio de lo que considero los más altos ideales de la causa nacionalista, pero considero personalmente que es absurdo negar los hechos", Madrid Páez y otros.

82.  ABELARDO LEVAGGI, La recepción del sistema jurídico castellano por los sistemas indígenas en Hispanoamérica, en Academia Puertorriqueña de la Historia, "BAPH", Vol. XIII, Nro. 43, 1991, p.187.

83.  "El indio pasa la vida/ robando o echao de panza;/ la única ley es la lanza...". (JOSÉ HERNÁNDEZ, Martín Fierro, Estrofa 380) y Lucio V. Mansilla, como diputado nacional, después de la conquista del desierto, ante la idea del ministro Francisco Ortiz que no creía que nadie pediría que se matara a los indígenas, dice: "yo no diría eso, pero sí que se les elimine, por el mismo procedimiento seguido hasta aquí. ¿Donde están los indios de la Pampa? Han desaparecido. Estos otros irán desapareciendo también". Sesiones del 24 y 26 de agosto de 1885, Cit. por ABELARDO LEVAGGI, Tratamiento Legal y jurisprudencial del aborigen en la Argentina del siglo XIX, en CALIFANO Y OTROS, El aborigen y el derecho en el pasado y el presente. Coordinador: A. Levaggi, Bs.As., UMSA, 1990, p.262. Esos eran los "salvajes", no civilizados que el censo de 1914 considera que eran 20.000, sin censarlos "por vivir alejados de la civilización, en su mayoría en Formosa" (CENSO NACIONAL DE 1947) y agrega "en la actualidad, toda la población del país está incorporada a la civilización, pues los pocos núcleos de indígenas hoy existentes, viven plenamente la vida integral de la Nación" (p. XXVIII).

84.  ANGEL ROSENBLAT, La población indígena... Cit., t.II ps.168 y ss. Es una minuciosa obra sobre los indígenas y el mestizaje, refiriéndose al período colonial, ilustra el libro con 16 pinturas denominadas "Castas de México, época colonial" que se conservan en el Museo Nacional de México, supuestamente son copias de principios del siglo XIX. Las tres primeras pinturas, referidas al cruzamiento de españoles e indios, tienen la siguiente inscripción: a) "español con india, mestizo"; b) "mestizo y española, castiza"; c) "castiza y español, español" En Michoacán (México) dice el autor que se encontraron cuadros similares con designaciones muy pintorescas sobre todo cuando se refieren a la cruza entre negros, indios y blancos y todos sus distintos descendientes.

85.  Por Real Cédula de Carlos III rubricada en Aranjuez el 10 de febrero de 1795, se "permitía a los pardos tramitar y obtener, como dispensa real, un certificado de blancura con el que poder abrirse paso hacia arriba, blanqueando su origen, probando la legitimidad de su nacimiento". De esa forma los pardos de origen podían aspirar a cargos, universidades y seminarios, porque "el Régimen de Gracias al Sacar abría el camino para eludir prohibiciones". GREGORIO CARO FIGUEROA, Cuando la piel se blanqueaba por decreto, en "Todo es Historia", Año XXX, Nro. 354, enero de 1997. ANGEL ROSENBLAT, La población...Cit., ps.182 y 183. Describe la reacción que se produjo en la Capitanía General de Caracas, que se negaba a cumplirla con la famosa frase "Obedézcase, pero no se cumpla".

86.  SECRETARÍA DE TRABAJO Y PREVISIÓN, Consejo Agrario Nacional, El problema indígena en la Argentina, Bs.As., 1945, Publicación Nro. 22, p.55.

87.  REPÚBLICA ARGENTINA, Ministerio del Interior, Secretaría de Estado de Gobierno, Censo Indígena Nacional, Provincias de Buenos Aires, Chubut, La Pampa, Neuquén, Río Negro, Santa Cruz y el territorio Nacional de Tierra del Fuego e Islas del Atlántico Sur, Resultados Provisorios 1966-67, Bs.As., Septiembre de 1977, Segunda Parte, II, p.30 "El concepto de indígena". Lo mismo cuando advierten que tampoco pueden definir al mestizo y al criollo "sería sumamente complicado diferenciar hasta donde un individuo es mestizo, criollo o indígena". JORGE H. SARMIENTO GARCÍA, Soberanía, autonomía, autarquía, región y comunidades indígenas de la Reforma, en AA.VV., "La Reforma Constitucional Interpretada", Bs.As., Depalma, 1995, p.28, en forma similar a los que hicieron el censo considera, fundado en la defensa a las minorías realizadas por el Magisterio de la Iglesia (Pio XII, Juan XXIII), que dichas comunidades aborígenes se le reconoce estatus de minorías.

88.  Censo indígena... Cit., ps.29 y 30. Lo cierto es que en calidad de "naciones indígenas" el Censo menciona: Zona sur: Araucanos, Tehuelches, Onas y Yámanas. En la Zona Norte Central a: Tobas, Matacos, Chiriguanos, Mocovíes, Pilagás, Chulupis, Chorotis, Chané (algunos hablan el quechua y el aimará). En la Zona NE: Caiguá. En la Zona NO: pequeños grupos de habla quechua.

89.  SAMUEL P. HUNTINGTON, El choque de civilizaciones y la reconfiguración del orden mundial, Bs.As., Paidós, 1997, p.45.

90.  GINI GERMANI, Política y Sociedad en una época de transición, 2da ed., Bs.As., Paidós, 1965. Sobre la complejidad del término asimilación y aculturación Cfr. JULIO CÉSAR ESPINOLA, Sobre el empleo del concepto aculturación e incorporación del inmigrante en la problemática migratoria, en "Revista de Estudios Regionales", CERNEA-CONICET-FUNDANORD, III, 1978, ps.129 y ss.

91.  ARMADO P. RIBAS, Quién es Occidente, Bs.As., Atlántida, 1997, p.25.