Vázquez Fanego, Héctor O.

   Investigación medicolegal de la muerte.

   Tanatología forense

    Bs. As., Astrea, 2003

    464 p

 

Esta obra es producto de la experiencia del Dr. Héctor Vázquez Fanego y su grupo de colaboradores en sus más de 42 años de labor continuada en la Morgue Judicial, y una destacada trayectoria a nivel académico y docente como profesor de la cátedra de Medicina Legal de la Universidad de Buenos Aires.

Por su alto nivel técnico y científico, este libro permite a los médicos legistas, forenses y abogados disponer de información en forma rápida, ordenada y de gran utilidad para consulta permanente.

Dice Lencioni en el prólogo: la tanatología es una parte fundamental de la medicina legal, ya que todo lo relacionado con la muerte y el cadáver adquiere una importancia destacada en la práctica diaria de la especialidad. El médico forense debe encarar los diversos estudios y observaciones en el cadáver con conocimientos precisos y claros, para que su tarea resulte de utilidad a la justicia. De allí que todo esfuerzo que se haga para estimular un mayor conocimiento del tema, que es la intención de este texto, contribuye al desarrollo de la materia.

Producto de la práctica del autor, esta obra comienza desarrollando los temas relativos al diagnóstico de la muerte (pruebas confirmatorias, tanatosemiología, procesos de conservadores de los cuerpos, exhumación) y las especialidades auxiliares (patología forense, antropología forense, laboratorio medicolegal, odontología forense, investigación del lugar del hecho, radiología forense, determinación del intervalo posmortal).

Luego continúa tratando las lesiones (externas e internas, armas blancas, armas de fuego quemaduras, lesiones por electricidad, mordeduras); los accidentes de medios de transporte (accidentes de tránsito, accidentes aéreos, accidentes náuticos, accidentes ferroviarios, autopsias en accidentes masivos) y el maltrato infantil (victimario y víctima, por acción, por omisión, examen del abusado, autopsia medicolegal).

Finalmente, se tratan los temas relativos a las intoxicaciones (venenos gaseosos y volátiles, metales, alcoholes e hidrocarburos, cáusticos y plaguicidas, drogas de uso indebido, alimentarias y medicamentosas, tóxicos orgánicos e inorgánicos); asfixias (ahorcadura, estrangulación, sofocación, sumersión, asfixia por gases, asfixia postural y crucifixión); aborto (punibles y no punibles; técnicas abortivas; abortos criminales) y los delitos contra la integridad sexual.

Aquí se exponen los resultados de dichas experiencias con aproximadamente 230 fotos a cuatro colores para resaltar visualmente la concepción de lo tratado. Precisamente estas características la convierten en una obra única y de ineludible consulta para los médicos legistas, forenses y abogados. Rodolfo Sebastián Zotto

 

 

 

Pereira, Francisco Caetano
     Subordinação e Gênero

  
   Recife, Liceu, 2001, 191 p

 

 

A leitura de Subordinação e Gênero de alguma forma nos faz lembrar o mito de Hércules. O herói, a medida em que realizava os muitos desafios propostos, penetrava em seu íntimo e, conhecendo a si, realizava o seu aperfeiçoamento. A descida ao Hades, entendida como a morte simbólica, é momento em que Hércules, na viagem subterrânea, observa o seu interior e cumpre o proposto pelo oráculo de conhecer a si mesmo. Ao obter as maçãs de ouro - símbolo da imortalidade, do conhecimento, da ciência do bem e do mal, o filho de Zeus não as guarda para si, oferecendo-as como presente a Atená, deusa da sabedoria. Realiza pesados e humildes trabalhos braçais, limpando as cavalariças, e aprende a separar o joio do trigo. Dá, então, ao decompositor o devido destino enquanto do trigo extrai a energia motora.

 

Conduzindo o seu trabalho com maestria o Professor Francisco Caetano não é, como Hércules, vencido ao final por um estratagema montado por uma simples mulher. Porém, como ele, escalou com sacrifício o monte Eta e ali acendeu o fogo purificador que o abrasou. Hércules nasce, então, pela segunda vez, alcançando a imortalidade. Já estava claro, nos seus trabalhos, o abandono da força como argumento e instrumento e patente a opção pelo espírito.

 

        O Professor Francisco Caetano Pereira, por força de sua inteligência, cultura e vocação dedica-se a vários trabalhos. Destacou-se em todos. Possuidor de invejável conhecimento e capacidade de trabalho, não ficou insensível a condição da mulher. Soube garimpar a história, por na bateia o cascalho que o cercava e conservar apenas o que de precioso restou. Ele, como todos, malgrado haver sido literalmente cercado, em toda a sua vida, por sentenças, ditos folclóricos e solenes declarações sobre determinadas características próprias da mulher que a toma um ser diferente, não se deixou convencer.

 

             Graças aos céus que seja diferente!

 

    Isso, porém, não a faz inferior nem lhe reserva um papel de menor importância na natureza e sociedade. Conforme o Gênesis, do barro o homem, e por este não poder sobreviver só, a mulher, sua companheira.

O autor busca nas fontes, vê com agudeza o sentido da criação e percebe a malícia da interpretação equivocada em ver Eva como uma “ajuda adequada" o que lhe atribuiria uma posição de inferioridade, recebendo uma condição subalterna.

Se as fontes citadas ao demonstrar o seu raciocínio, soam simples e muito próprias, como se sempre estivessem ali ao alcance e compreensão de todos, devemos lembrar que tal se deve por fazerem parte do universo do autor. Se o trabalho nos atordoa deve-se ao fato de não termos percebido o que ocorre ao nosso lado.

            Este é um livro de leitura obrigatória. Não só pelo reconhecimento acadêmico recebido na Universidade de Deusto, na Espanha, que lhe atribuiu o raro título de “aprobación con sobresaliente por unanimidad" ou seja "Summa cum laude", como em virtude do fato de ser um belíssimo e profundo estudo sobre aquela que é o sal no banquete terrestre, conforme Erasmo de Rotterdam. João Franco Röcha

 

   

    Villa, Néstor Daniel
  
     TINKUNACO
    (Fiesta de todos)
 

    Bs.As., Ciudad Argentina, 1997, 2ed, 61p


        En este exquisito librito, monseñor Néstor Villa, abogado, Doctor en Derecho, Licenciado en Teología, Doctor en Derecho Canónico, y distinguido profesor universitario entre muchas otras cosas, no nos abruma (como podía haberlo hecho), con la erudición y sabiduría que, por mi conocimiento personal de él, bien me consta que tiene, sino que parece querer "hacerse como un niño" (Mateo, 18, 3-4) para captar y transmitir, en toda su impactante espiritualidad, la celebración riojana de fin de año en honor de San Nicolás de Bari y del Niño Alcalde, cuya entronización se remonta a la sublevación indígena de 1593, y el concordato entonces logrado por San Francisco Solano.

        La pasión ecuménica e integradora, que llevaron a este teólogo-jurista a ser nombrado Doctor "honoris causa" por la Iglesia Apostólica de Armenia, a ser vicepresidente de la Confraternidad Judeo-Cristiana en Argentina, a escribir obras como Soluciones a los problemas de las minorías, Libertad religiosa en Turquía, y Educación, Iglesia y Estado, entre otras, no sólo arroja al padre Villa a interesantes reflexiones acerca del reflejo de la convergencia étnica y cultural hispano-indígena que el Tinkunaco ("encuentro", justamente, en kechwa) importa, sino que lo lanza a disquisiciones asombrosas, como cuando se detiene largamente ante la obvia apariencia jasídica del Divino Niño Alcalde: "Creo que una foto del Niño Jesús-Alcalde en la obra de Samuel Heilman Defensores de la Fe (Buenos Aires, 1995), sobre los judíos ultraortodoxos de Israel, no desentonaría con las de los niños que allí aparecen en sus yeshivá aprendiendo los salmos y la Torah", dice, encendido de hermandad universal.

          "Esta obrita es el resultado de un gran amor. El AMOR por excelencia", empieza expresando monseñor Villa. Y sí, la verdad es que ello se nota, desde la primera hasta la última página de este libro encantador... Ricardo Rabinovich-Berkman