EL II ENCUENTRO DE TRABAJO
"EL DERECHO ROMANO,
AYER, HOY Y SIEMPRE"
   

         Desde la década de 1980, comenzó a sentirse, en varias casas de altos estudios argentinas y latinoamericanas, una cierta reacción contra la enseñanza de la materias Derecho Romano e Historia del Derecho. Se trataba de una postura sin fundamentos reales (y tampoco declarados), y más sospechosa de una solapada intención demagógica hacia los estudiantes (mal recibida, por cierto), por la vía de ofrecerles una reducción del tiempo de estudios, sacando asignaturas que se consideraron “de relleno”, cuando en realidad resultaban esenciales.

         Esta ola contagió a varias facultades de Derecho, públicas y privadas, y fueron pocas las que, a contramano de tan nefasta tendencia, se alzaron en defensa de las materias atacadas, levantando como bandera la calidad de una formación jurídica de base, y la excelencia que sólo puede surgir del estudio de las asignaturas formativas. Entre esas casas de altos estudios, se destacó la Universidad de Congreso, que al lanzar su Carrera de Derecho, no sólo reivindicó la enseñanza del Derecho Romano, sino que la implementó en dos cursos sucesivos, a cargo de docentes que pusieron en práctica las más modernas técnicas pedagógicas diseñadas para la docencia de la asignatura.

         Coherente con esa idea, la Universidad de Congreso convocó, en octubre del 2002, al I Encuentro de Trabajo “El Derecho Romano, ayer, hoy y siempre”, evento abierto a la presencia activa de profesores y alumnos interesados en la materia. El resultado fue tan satisfactorio, con la participación de decenas de estudiantes y docentes mendocinos, de varias universidades, que se concibió la decisión de reiterar la reunión al año siguiente, pero esta vez ampliando la convocatoria.

         Tal la génesis del II Encuentro, que bajo las mismas pautas se concretó en Mendoza los días 30 y 31 de octubre del 2003 (fueron necesarias dos jornadas, por la cantidad de trabajos y exposiciones presentados). Esta vez ya tuvo carácter internacional, con la destacada presencia de tres distinguidos profesores chilenos, los Dres. Mafalda Díaz Melián de Hanisch, Jenny Barra Hurtado y Galvarino Palacios, y nueve sobresalientes estudiantes de la Universidad de las Américas, de Santiago.

         La Universidad de Buenos Aires se hizo presente a través, ni más ni menos, que de su insigne profesor titular de Derecho Romano, vicepresidente además de la Asociación Argentina de Derecho Romano, el Dr. Norberto Rinaldi, y la profesora Virginia Abelenda, joven y talentosa romanista (un trabajo suyo comienza a publicarse en esta edición de PERSONA). Representando a esa misma Universidad, y también a las del Salvador, del Museo Social Argentino y John Kennedy, estuvieron los Dres. Claudia Somovilla y Juan Carlos Frontera, ambos de brillante intervención.

         El evento contó también con la participación del reconocido profesor de la Universidad de Mendoza, Dr. Alejandro Juan Maresca, de los distinguidos docentes de la propia Universidad de Congreso, Dres. Bettina Raed y José Fernando Ianchina, y del suscripto.

         Tanto los estudiantes de la hermana República de Chile, como los de la Universidad de Congreso, trajeron sus propias exposiciones y trabajos, evidencia de la dedicación y el esfuerzo puestos en la tarea, y el permanente interés que despierta en el alumnado el Derecho Romano, contrariamente a lo que más de un desprevenido ha pensado.

         Tras dos días de intensa actividad, jalonados de importantes exposiciones e ilustrativos debates, la reunión se cerró con un asado de confraternidad, en el campus de la Universidad de Congreso, con la presencia de profesores y estudiantes. Hubo allí poesía gauchesca, canciones y mucha alegría, alrededor de aquello que pretendí sintetizar en mi brindis final: “¡Por la vigencia del Derecho Romano, ayer, hoy y siempre!”

Ricardo Rabinovich-Berkman