El siguiente modelo es para autorizar el suministro de sustancias y tratamientos muy fuertes, 
cuya aplicación, produce un considerable maltrato al organismo del paciente.
 

Hospital NN

Unidad de Medicina Crítica

 

Quito,­_____________ de _____________ de 2____

 

Nro. de Historia:

Yo, ________________________________________________ de   

                                    (Nombre y dos apellidos del paciente)               

________ años de edad. con domicilio en ____________ y Cédula de ciudadanía nro. _______

en calidad de _______________________________________________

                              (Representante legal, familiar o allegado)

 de________________________________________________________                                                   

                               (Nombre y dos apellidos   del paciente)

manifiesto mi voluntad de autorizar el siguiente tratamiento clínico crítico _____________________________________, una vez que el Dr. ____________________________________ me ha explicado en qué

 (Nombre y dos apellidos del médico tratante)

consiste este tratamiento, que consta de los siguientes procesos que me han sido explicados en los siguientes términos, los mismos que yo entiendo en su significado exacto:

(Enumerar los procesos por seguir)

_________________________________________________________

Se me ha explicado las razones de la necesidad de este tratamiento y la fuerza del mismo, y el sufrimiento al que somete a mi representado; en los siguientes términos.

_________________________________________________________

También me ha explicado los riesgos que pueden surgir de éste tratamiento en los siguientes términos, que entiendo en su significado exacto:

_________________________________________________________

Yo he podido hacerle todas las preguntas que se me han ocurrido respecto del tratamiento en cuestión  y el doctor me ha ayudado con preguntas que el me ha sugerido que le haga para asegurarse de que yo comprendo perfectamente lo que significa el mismo de la siguiente manera:

_________________________________________________________

Declaro en pleno uso de mis facultades que exonero al doctor _______________________________, que realizará este tratamiento,                                                            (Nombre y dos apellidos del médico)

y a todo el personal que le asistirá en el mismo de los riesgos imprevistos e imprevisibles que pudieran surgir en el tratamiento toda vez que me han sido explicados los riesgos previsibles de la misma. Estos riesgos los asumo yo, puesto que sé que la ciencia médica no es una ciencia exacta.

 

El doctor _________________________________ me ha explicado

                   (Nombre y dos apellidos del médico)

todas las opciones terapéuticas posibles en los siguientes términos, los mismos que entendiendo en su sentido exacto: __________________________________________________

 

También el doctor me ha permitido hacer todas las preguntas que se me ocurrieron respecto de las opciones terapéuticas y el mismo me ha ayudado formulando por su parte ciertas preguntas respecto de ello.

 

Para circunstancias que no han sido posibles de prever, que sobrevengan durante el desarrollo de este tratamiento; manifiesto mi voluntad de autorizarle al doctor celebrante de este contrato, para que realice los actos que crea necesarios para superar la crisis o atacar aquel imprevisto, de suerte que evite la generación de algún perjuicio para mi salud.

 

El doctor ____________________________________________, se

                               (Nombre y dos apellidos del médico)

compromete a llevar a cabo el presente tratamiento con la mayor diligencia posible, y yo me comprometo a pagar la cantidad de __________________________ USD, por concepto de honorarios profesionales del equipo que interviene en el mismo, y por costos del hospital.
 

Respecto de cualquier discrepancia que surgiera del presente contrato, renunciamos a fuero y domicilio, sometiéndonos libre y voluntariamente al proceso arbitral de la Cámara de Comercio de Quito.

 

Firmo de la verdad de la presente declaración y de la verdad de que se realizó la charla mencionada aquí con el doctor abajo firmante, en la presencia de un testigo, cuyo nombre es ____________________quien es mi _____________________ mismo que es de mi entera confianza.

 

f ____________________                f ________________________

      Médico Responsable.                        Paciente o Representante                    

 f   _________________________

                  Testigo

 

 

Me retracto de la presente autorización.   El estado del presente tratamiento es ______________________________________________

Por las razones __________________________________

 

f ____________________                 f ________________________

      Médico Responsable.                        Paciente o Representante.                                                                                      

f   _________________________

                      Testigo

 
 
 

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Quito,_____________ de _____________ de 2____

  

Nro. de Historia:

Yo, ________________________________________________ de   

                                (Nombre y dos apellidos del paciente)               

________ años de edad. con domicilio en __________ y Cédula de ciudadanía nro. ____

en calidad de _______________________________________________

                              (Representante legal, familiar o allegado)

de________________________________________________________                                                   

                               (Nombre y dos apellidos   del paciente)

manifiesto mi voluntad de autorizar el suministro de la  sustancia _______________ a mi representado.

 Esta decisión la he tomado después de que el médico tratante de mi representado, Dr. ______________________________________ me ha

      (Nombre y dos apellidos del médico tratante)

 dado las explicaciones necesarias respecto de lo siguiente: La necesidad de la presente sustancia _____________________________

Los efectos que produce en mi representado, el estado en que deja su organismo y sus efectos secundarios._____________________________

También me ha explicado los riesgos que pueden surgir del suministro de esta sustancia en los siguientes términos, que entiendo en su significado exacto:____________________________________________

Me ha comprobado con los siguientes documentos las pruebas realizadas respecto de alergias, reacciones adversas y resistencia del organismo de mi representado al suministro de esta sustancia, dado el estado en el que se encuentra.___________________________________________________

Me ha explicado las alternativas terapéuticas disponibles, sus riesgos y posibilidades de éxito en los siguientes términos.__________________________________________________________________

Yo he podido hacerle todas las preguntas que se me han ocurrido respecto del suministro de la sustancia en cuestión y de las alternativas terapéuticas, y el doctor me ha ayudado con preguntas que el me ha sugerido que le haga para asegurarse de que yo comprendo perfectamente lo que significa esta decisión que he tomado._____________________________________________________________________

Declaro en pleno uso de mis facultades que exonero al doctor _________________________________, que suministrará esta sustancia,                                                        (Nombre y dos apellidos del médico)

y a todo el personal que le asistirá en ello, de los riesgos imprevistos e imprevisibles que pudieran surgir toda vez que me han sido explicados los riesgos previsibles de la misma. Estos riesgos los asumo yo, puesto que sé que la ciencia médica no es una ciencia exacta.

 

Para circunstancias que no han sido posibles de prever, que sobrevengan durante el desarrollo de este tratamiento; manifiesto mi voluntad de autorizarle al doctor celebrante de este contrato, para que realice los actos que crea necesarios para superar la crisis o atacar aquel imprevisto, de suerte que evite la generación de algún perjuicio para mi salud.

 

Respecto de cualquier discrepancia que surgiera del presente contrato, renunciamos a fuero y domicilio, sometiéndonos libre y voluntariamente al proceso arbitral de la Cámara de Comercio de Quito.

 

Firmo de la verdad de la presente declaración y de la verdad de que se realizó la charla mencionada aquí con el doctor abajo firmante, en la presencia de un testigo, cuyo nombre es _________________________ quien es mi ________________ mismo que es de mi entera confianza.

  

f ____________________                f ________________________

       Médico Responsable.                        Paciente o Representante

 

 f   _________________________

                  Testigo

 

 

Me retracto de la presente autorización. El estado del presente tratamiento es ______________________________________________

Por las razones __________________________________

 

f ____________________                 f ________________________

      Médico Responsable.                        Paciente o Representante

 

 f   _________________________

                      Testigo

 

            Otro tema que requiere el consentimiento expreso del paciente o su representante, es el suministro de sustancias que no han sido suficientemente probadas como para tener seguridad de sus efectos, y que en muchas ocasiones se requiere suministrar dado el estado de gravedad en que se encuentra el paciente sometido a cirugía o algún tratamiento clínico crítico.

 

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Quito,_____________ de _____________ de 2____

  

Nro. de Historia:

Yo, ________________________________________________ de   

                              (Nombre y dos apellidos del paciente)               

________ años de edad. con domicilio en ________________________ y Cédula de ciudadanía nro. __

en calidad de _______________________________________________

                              (Representante legal, familiar o allegado)

 de________________________________________________________                                                   

                               (Nombre y dos apellidos   del paciente)

manifiesto mi voluntad de autorizar el suministro de la  sustancia _______________a mi representado.

 Esta decisión la he tomado después de que el médico tratante de mi representado,

Dr. ______________________________________ me ha

           (Nombre y dos apellidos del médico tratante)

dado las explicaciones necesarias respecto de lo siguiente: La necesidad de la presente sustancia  ___________________________

La inseguridad de los efectos producidos por la misma, y las razones del desconocimiento de esta sustancia ___________________________

También me ha explicado los riesgos que pueden surgir del suministro de esta sustancia en los siguientes términos, que entiendo en su significado exacto:______________________________________

Me ha comprobado con los siguientes documentos las pruebas posibles con las que se ha podido asegurar al máximo de las reacciones adversas del organismo de mi representado; teniendo presente que esta sustancia todavía no ha sido comprobada con seguridad.

___________________________________________________

Me ha explicado las alternativas terapéuticas disponibles, sus riesgos y posibilidades de éxito en los siguientes términos: ______________________________________________________________

Yo he podido hacerle todas las preguntas que se me han ocurrido respecto del suministro de la sustancia en cuestión y de las alternativas terapéuticas, y el doctor me ha ayudado con preguntas que el me ha sugerido que le haga para asegurarse de que yo comprendo perfectamente lo que significa esta decisión que he tomado_____________________________________________________________________

Declaro en pleno uso de mis facultades que exonero al doctor _______________________________, que suministrará esta sustancia,                                                       (Nombre y dos apellidos del médico)

y a todo el personal que le asistirá en ello, de los riesgos imprevistos e imprevisibles que pudieran surgir toda vez que me han sido explicados los riesgos previsibles de la misma. Estos riesgos los asumo yo, puesto que sé que la ciencia médica no es una ciencia exacta.

 

Para circunstancias que no han sido posibles de prever, que sobrevengan durante el desarrollo de este tratamiento; manifiesto mi voluntad de autorizarle al doctor celebrante de este contrato, para que realice los actos que crea necesarios para superar la crisis o atacar aquel imprevisto, de suerte que evite la generación de algún perjuicio para mi salud.

 

Respecto de cualquier discrepancia que surgiera del presente contrato, renunciamos a fuero y domicilio, sometiéndonos libre y voluntariamente al proceso arbitral de la Cámara de Comercio de Quito.

 

Firmo de la verdad de la presente declaración y de la verdad de que se realizó la charla mencionada aquí con el doctor abajo firmante, en la presencia de un testigo, cuyo nombre es _________________________ quien es mi _________________ mismo que es de mi entera confianza.

 

f ____________________                f ________________________

      Médico Responsable.                        Paciente o Representante                                                               

 

 f   _________________________

                  Testigo

 

 

Me retracto de la presente autorización. El estado del presente tratamiento es ______________________________________________

Por las razones __________________________________

 

f ____________________                 f ________________________

      Médico Responsable.                        Paciente o Representante

 

 f   _________________________

                      Testigo

 

 

3.2 El principio de Integración Jurídica de normas existentes para precautelar los derechos del paciente y la reforma a la Ley de Derechos del Paciente  y al Código de Ética Médica. (Propuesta).

 

        Otro aspecto importante que se debe tener en cuenta en la relación médico-paciente que surge como consecuencia de una intervención quirúrgica o un tratamiento crítico, es la necesidad de realizar una integración total del sistema jurídico aplicable a estas relaciones contractuales. Ya hemos mencionado que las normas aplicables a estas relaciones contractuales son:

 

        Los principios constitucionales del Art. 24, que rigen para toda nuestra legislación, de suerte que si existe una norma violatoria de alguno de estos principios, deberá ser declarada no aplicable al caso por el juez que conozca del mismo, esto en virtud del control difuso de la constitucionalidad, que la misma Constitución Política de nuestro país a dado a los jueces.

 

        La Declaración de Derechos del Paciente de la Organización Mundial de la Salud, garantiza también este derecho.

        3. Derecho a la Autodeterminación: a. El paciente tiene derecho a la autodeterminación y a tomar decisiones libremente en relación a su persona. El médico informará al paciente las consecuencias de su decisión. b. El paciente adulto mentalmente competente tiene derecho a dar o negar su consentimiento para cualquier examen, diagnóstico o terapia. El paciente tiene derecho a la información necesaria para tomar sus decisiones. El paciente debe entender claramente cuál es el propósito de todo examen o tratamiento y cuáles son las consecuencias de no dar su consentimiento. c. El paciente tiene derecho a negarse a participar en la investigación o enseñanza de la medicina.

 

        Los art. 5 y 6 de la Ley de Derechos y Amparo al Paciente, publicada en el Suplemento del Registro Oficial nro. 626 de 3 de febrero de 1995, que consagran el derecho del paciente a la información y a decidir el tratamiento que crea más conveniente a sus propios intereses; de suerte que no se trata de una mera enunciación lírica el argumento establecido páginas atrás que señala que ningún médico puede obligar a persona alguna a aceptar un tratamiento, o sustancias que no desee.

        Art. 5.- Derecho a la información.- Se reconoce el derecho de todo paciente a que, antes y en las diversas etapas de atención al  paciente, reciba del centro de salud a través de sus miembros responsables, la información concerniente al diagnóstico de su estado de salud, al pronóstico, al tratamiento, a  los riesgos a los que médicamente está   expuesto, a la duración probable de incapacitación y a las alternativas para el cuidado y tratamientos existentes, en términos que  el paciente pueda razonablemente entender y estar habilitado para tomar una decisión  sobre el procedimiento a seguirse. Exceptúanse las situaciones de emergencia.

        Art. 6.- Derecho a decidir.- Todo paciente  tiene derecho a elegir si acepta o declina el tratamiento médico. En ambas circunstancias el centro de salud deberá informarle sobre las consecuencias de su decisión El paciente tiene derecho a que el centro de  salud le informe quién es el médico responsable de su tratamiento. En estos dos artículos está consagrando el derecho del paciente a decidir por sí mismo y a dar su autorización para cualquier procedimiento o intervención que se le realice, conocido como principio de autodeterminación, e igualmente el derecho a ser informado de estos.

 

        No obstante consideramos que hay algunos puntos que deben ser regulados más específicamente  a efectos de garantizar una mejor administración de Justicia en nuestro país. Por tal razón hacemos la siguiente propuesta de reformas a la Ley de Derechos y Amparo al Paciente:

 

        Agréguense los siguientes Artículos innumerados, después del artículo 6:

art.… Derecho a la reserva de los motivos de su decisión. Todo paciente podrá ejercer el derecho concedido en el Artículo anterior sin que para ello el paciente deba expresar los motivos que lo llevaron a tal decisión; nadie podrá formularle preguntas al respecto, sin pedirle primero su autorización.

 

art.…. Derecho a mantener en reserva sus creencias. Todo paciente tiene derecho a no revelar sus convicciones religiosas ni sus creencias. Bajo ningún motivo se le obligará a revelarlo contra su voluntad. Queda terminantemente prohibido utilizar cualquier tipo de presión o engaño para este fin.

 

art.…. Derecho a obtener una copia certificada de la Historia Clínica. Todo centro hospitalario, clínica, centro de salud o subcentro de salud, deberá entregar una copia de la historia clínica al paciente, con todos los documentos que la componen. Esta historia clínica deberá ser firmada por el director del centro asistencial o jefe de servicio en los hospitales. La firma aquí mencionada dará fe pública al documento en todas las páginas que estén debidamente rubricadas por éste.

        En caso de muerte del paciente se le entregará esta copia a la persona que le representó o que se hizo cargo del paciente.

        En caso de negativa del médico para entregar la historia clínica al paciente o sus representantes, éste podrá recurrir a un notario público para que de fe de esta circunstancia, y en caso de litigio se tendrá la historia clínica como no existente en todo cuanto favorezca al médico.

 

art… Los casos que sean sometidos a procedimientos de diagnóstico o de terapéutica que signifiquen riesgo, a juicio del médico tratante, deben tener la autorización del paciente, de su representante o de sus familiares. También lo hará en caso de usar técnicas o drogas nuevas a falta de otros recursos debidamente probados como medios terapéuticos y salvaguardando la vida e integridad del paciente. De la misma manera se procederá en caso de usar técnicas o drogas que, a falta de otros recursos, produzcan efectos que sean muy fuertes o produzcan deterioro, sufrimiento, o efectos secundarios perjudiciales al organismo.

 

art.… Las Autorizaciones  de las que hablan los dos artículos anteriores deberán ser reducidas a instrumento privado, para cuya validez deberán contener al menos:

a.- Datos de Identificación del médico o centro asistencial responsable con su firma y su número de inscripción en el Colegio Médico.

b.- Datos de identificación del paciente, con su firma, o huella digital en caso de que no supiere firmar.

c.- La voluntad expresa del paciente de autorizar el tratamiento o cirugía.

d.- Los términos en que se desarrolló este diálogo.

e.- La firma de un testigo que goce de la confianza del paciente que testifique de la efectiva realización del diálogo en que se realizó el consentimiento informado.

f.- La enunciación del nombre del tratamiento, cirugía o sustancia que se aplicará al paciente.

g.- El costo total del tratamiento o cirugía, incluyendo el personal que le asista y los costos de hospitalización.

h.- La enunciación de los riesgos que se le han informado al paciente, la enunciación expresa de los riesgos que asume el paciente; y los criterios de que el médico se valió para prever tales riesgos; y,

i.- El tipo de anestésicos y sustancias fuertes que se utilizará en el tratamiento o cirugía, sus riesgos y los exámenes  de que se ha valido el médico para asegurarse de evitar reacciones adversas en el paciente al momento de suministrarla.

    Están prohibidas las enunciaciones muy generales, como “Exonero de todos los riesgos”, “Conozco los riesgos”, etc.

    Cualquier autorización que no tenga uno de los requisitos enunciados en este artículo adolecerá de nulidad absoluta, ni producirá efecto alguno ipso jure para las partes ni para terceros. No se requerirá declaración judicial para esto.

 

art.…  Esta autorización de cirugía o tratamientos clínicos críticos cuando estuviere firmada por el médico responsable, el paciente y un testigo de entera confianza del paciente y que goce de buena reputación en la comunidad, tendrá la fuerza de escritura pública inter. partes y frente a terceros de buena fe.

 

art.…  En los casos en que el paciente fuera incapaz o esté incapacitado temporalmente por cualquier circunstancia, será representado por su cónyuge si fuere casado y no estuvieren separados ni en litigio o su conviviente en unión de hecho. A falta de éste será representado por sus padres o su madre en este orden; a falta de estos por uno de sus hermanos prevaleciendo el de mayor edad; a falta de todos ellos será representado por cualquier ascendiente o descendiente, prevaleciendo el de consanguinidad más cercana.

    Si no existiera ninguno de ellos, y el paciente requiriera de una intervención o tratamiento inmediato, o si el tiempo en que la autoridad se pronunciare al respecto se extendiera poniendo en peligro la vida o la recuperación del paciente, la decisión será tomada por el jefe de la unidad o el médico responsable, quien hará constar inmediatamente estas circunstancias en la historia clínica y remitirá copias certificadas de ésta ha conocimiento de uno de los jueces de lo civil y al Ministerio Público a fin de que tomen las medidas correspondientes.

 

art… No se podrá obligar a médico alguno, salvo que se trate de una emergencia, a que realice cualquier tratamiento que vaya en contra de sus convicciones.

 

Art… La responsabilidad principal por el estado de los pacientes será del médico tratante, sin dejar de lado por esto el deber de vigilancia que tienen sobre éste los directores y jefes de los servicios y del hospital o centro de salud. Sin embargo, cuando un estudiante, residente o cualquier miembro del personal que asista al tratante se entrometiere con o sin la autorización de éste, serán responsabilizados solidariamente por los efectos dañosos producidos como consecuencia del entrometimiento de aquel.

 

 

3.3. Consecuencias de su aplicación.

 

        La inseguridad jurídica y las numerosas controversias en las que se han encontrado los profesionales de la salud con sus pacientes han tenido como una de las más importantes causas la incorrecta fórmula contractual utilizada para el efecto y la insuficiente regulación en esta disciplina, a la que lamentablemente nuestros legisladores no le han dado todavía la importancia suficiente, conformándose con una legislación retaceada para conformar a la opinión pública que sólo despierta cuando se produce algún escándalo público grande como el del doctor Garcés y su clínica de hemodiálisis, olvidando el caso inmediatamente después de que bajan los ratings de sintonía en cuanto al asunto, como ocurrió con el mismo caso y tantos otros.

 

        Una redacción clara y correcta de las autorizaciones de cirugía y tratamientos clínicos críticos y de las exoneraciones de responsabilidad, con sujeción a los principios establecidos en nuestro sistema jurídico, facilitará unas buenas relaciones, y creará reglas claras, mayor confianza y un conocimiento exacto de lo que esto significa. Las reformas legislativas propuestas en cuanto a este tema tienen por objeto no sólo regular estas autorizaciones, olvidadas por nuestro legislador, sino también aclarar los límites hasta los cuales el médico puede llegar y regular por ley otros derechos que ya existen en nuestro sistema jurídico.

 

        Tal vez la consecuencia práctica de mayor importancia será la provisión de medios probatorios suficientes para las partes en caso de controversias, para que ambos puedan estar enfocados en lo que realmente importa de manera que su atención no se disperse otras cosas como por ejemplo en la forma más eficaz para contender, como si adivinaran un litigio y como si esperaran un fracaso en la intervención o tratamiento.

 

 

CONCLUSIONES Y RECOMENDACIONES

Pautas para una relación médico-paciente equitativa

 

        Los tiempos han cambiado, las relaciones se vuelven más complicadas cada vez, y la responsabilidad profesional se ha convertido en la mayor fuente de stress para los profesionales de la salud. La información en este mundo globalizado está al alcance de todos, aún de los marginados de la sociedad, y esto se ha convertido en la mayor fuente de seguridad y defensa de todos.

 

        La relación médico-paciente, que surge como consecuencia de las cirugías y tratamientos críticos, debe estar alumbrada por los principios de la relación contractual equitativa, permitiendo a cada uno, no solamente ejercer sus derechos, sino también asumir sus responsabilidades.

 

        De esta suerte, la gran primera conclusión que podemos sacar de este trabajo, es que casi en todas las situaciones en las que actúan los médicos en el ejercicio de su profesión, estamos frente a una relación contractual, con las salvedades anotadas anteriormente.

 

        Es imprescindible que los profesionales de salud tengan esta idea clara, puesto que esto nos lleva a inferir que el paciente tiene el derecho a tomar sus propias decisiones, el derecho de autodeterminación y que al médico se le ha quitado la obligación, muy pesada por cierto, de convertirse en los salvadores del mundo. Esto nos lleva a la responsabilidad personal del paciente sobre sus propias decisiones y a la responsabilidad del médico por los medios y no por el resultado de la cirugía o tratamiento, salvo los casos ya estudiados de error, culpa o aún de dolo.

 

        Como habíamos mencionado la relación médico-paciente es de naturaleza contractual, salvo los casos de emergencia, en que el médico actúa en virtud de una obligación legal y tan pronto como se estabilice el paciente, ingresa al carácter de contractual.

 

        En virtud de este principio, las personas no pueden ser obligadas a recibir tratamiento alguno que no deseen, ni a aceptar sangre ni ninguna otra sustancias en contra de su voluntad; que nadie está obligado a motivar su decisión y que si lo desea puede mantener en secreto sus creencias, tendencias y convicciones. También sostenemos que este derecho es personal, y que nadie tiene derecho a tomar tales decisiones respecto de otra persona ni aún a pretexto de ser el padre o la madre. Concluimos que si una persona rechaza sangre o cualquier otra sustancia o tratamiento, cualquiera que sea el motivo, debe proveerse de alguna alternativa que evite poner en un serio predicamento a las personas que están a su cuidado.

 

        Estas relaciones contractuales, sin perjuicio de su carácter de consensual, requieren de una constancia escrita como formalidad de prueba de las obligaciones contraídas en virtud del mismo. Es esto lo que ayudará al médico y al paciente a obtener seguridad frente a controversias, pues esta constancia probatoria, con una redacción bien elaborada, con los requisitos mínimos que hemos establecido, con una formación del mismo que cumpla todos los requisitos esenciales de los contratos, libre de vicios de consentimiento, y sobre todo con las limitantes estudiadas en el capítulo 2 de este trabajo, mantendrá siempre las reglas claras y le permitirá a cualquiera de las partes poder alegar con fundamentos que la relación se desarrolló en la forma señalada.

 

        El médico no requiere de redacciones contractuales lesivas para protegerse, dado que esto en lugar de darle esta buscada protección, lo pone en una situación aún más comprometida que antes; concluimos, que el médico tiene algunas herramientas muy importantes para la protección de sus intereses; entre ellos tenemos la correcta observancia de la Lex Artis y el estándar de atención médica, con el registro en la historia clínica de todas las circunstancias que sobrevengan, del progreso del paciente, de los exámenes y todo tipo de medios que el médico usó para asegurarse de realizar un diagnóstico y pronóstico correctos, con la elaboración de la autorizaciones como ya hemos mencionado, la seguridad del médico y del paciente se habrán fortalecido y ambos podrán realizar sus actos con tranquilidad y confianza mutua.

 

        Es importante mencionar la obligación de seguridad que tiene el médico y el equipo que le asiste respecto de la esterilización de los instrumentos que van a utilizar y respecto de las medidas que deben tomar a efectos de evitar contagios con el instrumental o con las sustancias y fluidos que usarán en la cirugía o tratamiento. Concluimos que esta es una obligación que emana que de la naturaleza del contrato y que los daños producidos por culpa o peor aún por dolo del médico o del equipo que le asiste podrían no sólo viciar  el contrato, sino que dependiendo de las circunstancias podrían constituir delitos penales, como en el caso del tristemente célebre caso de la hemodiálisis contratada por el Seguro Social Ecuatoriano con la Clínica “El Nefrón” del doctor Garcés quien se encuentra prófugo de la justicia.

 

        Concluimos que la elaboración de contratos de adhesión es incompatible con las autorizaciones de cirugía tratamientos clínicos críticos y exoneraciones de responsabilidad, puesto que el primero elimina cualquier posibilidad de diálogo mientras los segundos necesitan del mismo por definición.

 

        Concluimos que el médico o el paciente que busca fraguar una relación contractual a base del engaño o de otros medios jurídicamente reprochables se genera mucho perjuicio para sí mismo puesto que se pone en una situación de inseguridad jurídica. De allí que invitamos a todas las personas a observar estrictamente los principios esbozados en este trabajo y en la deontología médica; especialmente en relaciones contractuales tan delicadas como aquellas que dicen relación con las cirugías y tratamientos críticos.

 

        Concluimos que la responsabilidad es personal e intransferible, que quien causa un daño por su culpa o dolo debe responder de ello y no existe una figura jurídica ni moralmente válida para cambiar este principio.

 

        Finalmente, concluimos que el médico también tiene derechos, y que salvo casos de emergencia, no se le puede obligar a realizar procedimiento terapéutico alguno que vaya contra sus principios de conciencia ni contra la ley.

 

        Recomendamos a los profesionales de la salud tener presente que con la salvedad anotada en este trabajo, siempre están ante una relación contractual, aún a pesar que se trate de un amigo cercano y que es prudente conseguir siempre un medio de prueba de las condiciones en las que contrataron y de la constancia de que la decisión terapéutica fue tomada en última instancia y de manera libre por el paciente o su representante.

 

       Además recomendamos que lleven una historia clínica completamente documentada de los procedimientos que se han realizado en el paciente y de las razones por las que no se le administró determinada sustancia o no se le aplicó determinado procedimiento.

 

        Sugerimos a los galenos que revisen los principios contemplados en este trabajo para elaborar sus autorizaciones de cirugía o tratamientos clínicos críticos y que tengan presente la importancia que tiene la adecuada formación de la relación contractual, teniendo siempre a la vista el respeto a la autodeterminación e integridad moral y espiritual del paciente.

 

        Recomendamos al Consejo Nacional de Salud tener presente las observaciones anotadas respecto del formulario M. S. P. • H. C. U. - Form. 024, y realizar los cambios sugeridos en esta tesis doctoral.

 

 

BIBLIOGRAFÍA

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