Desde hace dos años, la prestigiosa Universidad de Sassari, en Cerdeña, publica telemáticamente estos "Cuadernos de Ciencias Jurídicas y Tradición Romana", como con acierto ha dado en llamarlos, dirigidos por el destacado Profesor Francesco Sini, catedrático de Historia del Derecho Romano, y autor de numerosas obras científicas, de notable profundidad.

Se hallarán en este sitio ( www.dirittoestoria.it ) reseñas de eventos vinculados con la Historia Jurídica y el Derecho Romano, e interesantes trabajos de investigación, del más señero nivel, emergidos de la pluma de figuras de bien ganado renombre internacional, como Pierángelo Catalano, Giovanni Lobrano, y el propio Sini, entre muchos otros.

Destacan las comunicaciones presentadas al Seminario Internacional reunido en julio del 2002 sobre el tema "Tradiciones religiosas e instituciones jurídicas del pueblo sardo: el culto de San Constantino Emperador en Oriente y Occidente". Hay entre ellas auténticas joyas científicas, para los amantes de la historia jurídica antigua. En lo personal, en razón de mis propios intereses de pesquisa, realzo el trabajo de la profesora vasca Esperanza Osaba sobre la "Influencia de las leyes de Constantino en la Lex Visigothorum", que ataca un tópico tan apasionante como poco investigado. Pero, repito, hay otras contribuciones allí, que no le van en zaga.

Sólo a través de la Historia podremos llegar a lograr una comprensión cabal de las problemáticas jurídicas, entre ellas la de los derechos existenciales, que da lugar a nuestra humilde revista. Es por ello que PERSONA sólo puede saludar alborozada la presencia de sitios como éste en la Red, que merecen ser difundidos y visitados, porque son faros de profundidad y de cultura. RDR-B

 


Crossan, John Dominic

El Nacimiento del Cristianismo
Qué pasó en los años posteriores
a la crucifixión de Jesús

Bs.As., Emecé, 2003   638 p

 

 


    Este nuevo estudio de John Crossan, quien ya diera cuatro obras biográficas importantes acerca de Jesús de Nazareth, entre las que cabe destacar El Jesús histórico, de 1994, es sencillamente imperdible. Por su amplitud, por su profundidad, por su rigor científico, por la pulcritud con que se ubican los hechos pasados y (sobre todo) las ideas, en el contexto de sus circunstancias de tiempo y de lugar... La filosofía, la antropología, la teología por supuesto, son sendos arroyos frescos y dinámicos con cuyo caudal fluyente construye este especialista un panorama notable sobre el comienzo del cristianismo como creencia con un curso propio, diverso del del judaísmo en que nace.

    Tal vez podría criticarse hasta cierto punto la estructura metodológica de esta obra, armada a partir de tópicos que, no siempre del todo hilvanados, van sumándose, agregándose, en acápites breves, generalmente iniciados con un texto, antiguo o moderno (incluso literario), que se emplea como base de descripción y columna vertebral de las elucubraciones que le siguen. Pero ese desorden (si es que realmente lo hay) se compensa con la erudición del autor, erudición bien ejercida, que no empalaga sino convence, y la riqueza del material vertido.

    En los últimos tiempos, se ha visto y se sigue viendo cada sandez acerca de Jesús, de María y de la etapa naciente de la religión cristiana, que un libro como éste reconforta y da aire fresco. Recientemente apareció, con alguna alharaca, un autor que, muy campante, sostiene que la Virgen fue, en realidad, una prostituta pagana, y todo lo demás es invento de la Iglesia. Tesis en la que, para colmo, tiene el descaro de pretender originalidad, cuando hasta el más dormido sabe que fue la postura oficial de los nazis en los últimos años de su régimen, para "salvar el escollo" del judaísmo de Cristo...

    No es que Crossan no se plantee dudas y preguntas. Claro que lo hace. Es un científico, y escribe una obra cristológica, no un catecismo. Tampoco duda en echar mano de los otros evangelios, los "apócrifos", esos que tanto saborcito tienen para los que nos apasionamos con aquellos tiempos magníficos, porque permiten vislumbrar aspectos interesantísimos (como, por ejemplo, la feminidad del Espíritu Santo), que no están tan claros en los cuatro consagrados. La obra de Crossan no es mojigata, y hace algunos siglos la Inquisición le hubiera hecho pasar un feo rato. Pero hoy, gracias a Dios, corren otros vientos. ¿Que por eso es también que se escriben bazofias como aquella a que me refería en el párrafo anterior? Sí, es cierto, pero aún así prefiero la libertad...

    No hay verdadero estudio histórico de los derechos existenciales que no pase, en enorme medida, por el tema del cristianismo. Aunque parezca mentira, con tantos millones de personas que se pronuncian cristianas como hay y hubo en el mundo, las ideas originales de la religión de los seguidores de Jesús siguen siendo fuente de controversia. Muy pocos realmente se han inmiscuido en ellas, a muchos ni siquiera les importan (les basta y sobra el cristianismo "actual"). Para ellos, no es este libro. Para quienes, cristianos o no, creen que mucho hay para cosechar en un buceo hacia la verdad histórica, sí lo es. RDR-B