LA NUEVA LEY ITALIANA DE FECUNDACIËN ASISTIDA
 

por Paula Siverino Bavio*

 

El 11 del corriente fue votada por el Senado italiano la ley de procreaci˛n mŔdicamente asistida. El proyecto tuvo origen en la CÓmara de Diputados, obteniendo la aprobaci˛n  de este cuerpo a mediados del 2002, encontrÓndose desde entonces para su estudio en el Senado. En las dos semanas precedentes a su sanci˛n, los diarios de mayor tirada en Italia dedicaron un espacio de tapa central al tratamiento del tema, opacando inclusive en los ¨ltimos dias, las noticias sobre los avatares de la cumbre de Bruselas sobre la Constituci˛n Europea. Las etapas finales de discusi˛n fueron presentadas como una batalla entre cat˛licos y laicos, por el claro corte conservador de la ley. Sin embargo y pese a la notable cobertura grÓfica, desde los programas televisivos se denunciaba la ôprÓticamente nulaö participaci˛n ciudadana y cientýfica en el proceso de  elaboraci˛n.

 Asimismo a medida que pasaban los dias, se volvi˛ manifesta  la intenci˛n del centro-derecha (encabezada por Forza Italia,  partido liderado por Berlusconi, ganador en las ¨ltimas elecciones y que detenta la mayoria en el Parlamento) e impulsora del proyecto en cuesti˛n, de aprobarlo a la mayor brevedad posible. Entre otros motivos, el espacio de debate que comenzaba a gestarse y la trasversalidad de los votos, fueron decisivos para dejar de lados las sutilezas . En esta linea, el dirigente del partido Forza Italia, senador Schifani, envio una carta a sus senadores invitando a votar respetando la disciplina del partido. Por su parte, el gobierno, que inicialmente habýa detentado una posici˛n neutral, se manifesto sin reservas por la aprobacion de la ley. La votaci˛n se efectu˛ por escrutinio secreto, hallÓndose de un lado los cat˛licos del Polo  y buena parte de la Margherita y del otro LĺUlivo, los laicos de Forza Italia y  de la Margherita. El voto final cont˛ con 165 a favor, 72 en contra y dos abstenciones. Resulta eloquente que desde antes de la aprobaci˛n de la norma se intentara poner panios frýos alegando que ô mejor esta ley que ninguna leyö y que luego ôse trabajarÓ para mejorarlaö.

La norma, de 18 artýculos, establece la regulaci˛n de la procreaci˛n mŔdicamente asistida. En Italia, existen actualmente 323 centros especializados en fecundaci˛n asistida, donde cada intervenci˛n cuesta entre  3.000 y 10.000 euros, pudiendo recurrir al servicio p¨blico de salud y  siendo aproximadamente  1/100 los ninos nacidos de estas tŔcnicas ( datos de Il Messaggero, 10-12-2003).

La ley establece el carÓcter subsidiario de las tŔcnicas de tipo hom˛logas, a favor de parejas heterosexuales casadas o convivientes, en edad potencialmente fŔrtil, que deberÓn ser debidamente informadas. Al producto de la fecundaci˛n se le ha dado un estatuto total de protecci˛n:  una vez producida la fecundaci˛n debe ser transferido al ¨tero materno, no puede ser congelado, manipulado, utilizado en experimentaci˛n (ni siquiera si es inviable para ser implantado), ni pueden realizarse sobre el tŔcnicas de diagn˛stico pre-implantatorio. Se establece ademÓs la obligatoriedad de registro de los centros especializados, que actualmente es voluntario. Se proscribe la maternidad subrogada, el comercio y exportaci˛n de gametos; se prevÚ asimismo la objeci˛n de conciencia para los mŔdicos de instituciones p¨blicas donde se practiquen estas tŔcnicas.

Se aprobaron tambiÚn dos ˛rdenes del dia, una a fin de establecer los requisitos mýnimos para que las parejas convivientes sean consideradas estables a los fines de la ley, y la otra tendiente a morigerar la źobligaci˛n de implantaci˛n ╗, y a exonerar de responsabilidad al mŔdico tratante por  la negativa de la pareja.

Los artýculos que encendieron la polemica son fundamentalmente  los que determinan : a)  la prohibici˛n de la fecundaci˛n heter˛loga (aquella en la que se recurre a  material genŔrico ajeno a la pareja) b) la prohibici˛n de fecundar mÓs de tres ˛vulos, c) la imposibilidad de la mujer de negarse a la transferencia de los ôembrionesö una vez fecundados (a¨n si estos portaran taras genŔticas o se manifiestan visiblemente inviables) d) la prohibici˛n del diagn˛stico pre-implantario.

Es probable que tanto la prohibici˛n de recurrir a  la fecundaci˛n heter˛loga, asý como la imposibilidad de retractar el consentimiento, sean cuestionadas judicialmente en cuanto a su constitucionalidad, en tal caso, serÓ el Tribunal Constitucional, quien tendrÓ la ¨ltima palabra. 

Esta ley, que actualmente se encuentra en la CÓmara de Diputados a fin de determinar su financiaci˛n,  y deberÓ luego ser promulgada por el Presidente de la Rep¨blica, ha despertado el unÓnime rechazo no solo de los partidos de izquierda y centro izquierda, sino de la ciudadanýa laica y particularmente de la comunidad cientýfica, siendo considerada un enorme retroceso. A su vez, el portavoz de la Pontificia Academia para la Vida, Elio Sgrecia, ha manifestado que la norma ôno refleja la moral cat˛licaö. Por su parte, se avizora la posibilidad de convocar a un referendum contra la nueva ley (posibilidad prevista en el art. 75 de la CN), por considerar que un tema de esta naturaleza no puede ser sanjado por una mero acuerdo politico, sino que  es una decisi˛n que compete a los ciudadanos; los cuales, seg¨n los disidentes de la norma, verÓn gravemente violentado su derecho a la intimidad y a constituir una familia.

Dos temas que han sido inevitablemente puestos en el tablero por la sanci˛n de esta norma son: el destino de los embriones congelados, cuyo n¨mero oscila entre los 24 y 25 mil, materia sobre la que le tocarÓ decidir probablemente al Ministerio de Salud, y la coherencia de la nueva ley con aquella que permite el aborto (ley 194). La revisi˛n (y eventual derogaci˛n) de esta norma ha sido explýcitamente manifestado como un objetivo por miembros de la centro derecha. Todo parece indicar, al menos para un vasto sector de la poblaci˛n, que ôtodo tiempo pasado fue mejor.ö

 

*Abogada, docente auxiliar de la Universidad de Buenos Aires, becaria en la UniversitÓ Degli Studi di Roma Tre, proyecto de investigacion ôTutela dei diritti fondamentali. Studio comparatoö , anio acadŔmico 2003/04.