En recuerdo de Jorge A. Zago

          La noticia del fallecimiento del Prof. Jorge A. Zago nos conmovió a todos, en particular a aquellos que tuvimos durante largo tiempo el honor y el gusto de frecuentar su trato.

           La muerte de alguien siempre conmueve. Pero en particular, la de aquel que adorno su persona durante todos los años de su vida, con la humildad, el saber, el estudio, la bondad, la cordialidad, la buena fe en sus relaciones absolutamente con todos.

            Zago, fue un jurista en todo el sentido del termino, fue funcionario judicial, ocupo cargos públicos y fue un brillante abogado y por sobre todas las cosas fue un maestro del derecho. Desde la Universidad de Buenos Aires, hasta universidades de carácter privado, como la del Salvador y Morón entre otras, lo contaron en su cuerpo docente y no vacilo en trasladarse al interior de nuestro país, cuantas veces se lo solicitaron sea para dictar una conferencia o una clase, no importaba cuan calificado o numeroso fuera el auditorio.

              Su obra “Contratos Civiles y Comerciales” escrita conjuntamente con otro maestro del derecho, también desgraciadamente fallecido, el Prof. Roque F. Garrido, es una de las obras más utilizadas en la actividad docente y texto de consulta para abogados y especialistas, incluyendo a quienes están trabajando nada menos que un proyecto de Código Civil para la Republica China. No fue esta su única obra, y son muy conocidas otras que salieron de su ágil pluma, como las que dedico al estudio de la renta vitalicia, la lesión, etc.

                     Zago fue además un asiduo concurrente a Jornadas y Congresos, en los que frecuentemente presentaba ponencias fruto de su conocimiento y pasión por el avance del Derecho.

                      Fue también hombre de familia y amigo de todos. Dueño de un sentido del humor que nos alegraba,  y aun su pasión deportiva la exhibió con una seria sonrisa, mediante una tarjeta personal que todos queríamos tener, que además de identificarlo como abogado, lo hacia conocer como hincha de Racing, incluido el escudo de la Institución.

                      No podremos llenar el hueco que dejó con su muerte. Simplemente lo recordaremos como fue, una buena persona y un gran amigo.

 

                       Manuel Osvaldo Cobas.