Salvat, Marité
 

“Etica: Una Forma de Vida”

(Raymundo M. SALVAT, su biografía)

 

Buenos Aires, Marité Salvat, 1998, 63 p

 

En esta breve pero bien lograda obra biográfica, Marité Salvat, nos introduce en la vida de su abuelo, el gran jurista, magistrado y docente Dr. Raymundo Miguel Salvat. A través de sus páginas, recorremos la vida de este ejemplar hombre, quien a través de su esfuerzo, constancia e inquebrantable voluntad llegó a convertirse en uno de los más talentosos juristas del siglo XX. Junto a la prolífica producción científica del Dr. Salvat, se muestran otras facetas de su existencia, relacionadas con la importancia de llevar una vida basada en sólidos principios éticos, en el amor a la familia, a la patria, a los amigos, a la vida... 

 

El lector encontrará buena cantidad de interesantísimo material histórico, como cartas, escritos, documentos, recortes de diarios y fotos. Invitación a investigaciones ulteriores, que Salvat y otros genios jurídicos de su generación bien ameritan, y trabajo valioso en sí, por sus propios méritos, y por rescatar la biografía de un civilista como pocos hubo en la Argentina de la vigésima centuria, este pequeño libro merece conocerse. Luciano Carlos Hernando

 

 

Highton, Elena I. – Wierzba, Sandra M.

 

La relación médico-paciente:

 

El consentimiento informado

 

Bs.As., Ad-Hoc, 2003 (2a ed), 910 p 

 

No puedo menos que saludar feliz la aparición de la segunda edición, actualizada y ampliada, de la obra de las destacadas mujeres de Derecho argentinas Highton y Wierzba que ya, desde su primera versión, hiciera época en la literatura jurídica argentina. Tema poco tratado, en la forma científica y profunda que merece, por nuestra doctrina, el del "consentimiento informado" sigue siendo objeto de contradictorias y erradas interpretaciones en el contexto local.

 

Instrumento reverenciado por unos y aberrado por otros, pero entendido en sus reales y justas dimensiones por harto pocos, éste que nos ocupa padece una existencia lamentable en la práctica hospitalaria y galénica argentinas, convertido, en el mejor de los casos, y salvo muy honrosas (y escasas) excepciones, en mero papelucho que se da a firmar rápidamente en la oficina administrativa de admisión del nosocomio, sin ninguna explicación ni ceremonia, y con razón ha sido y es poco o nada considerado por la jurisprudencia a la hora de las verdades.

 

Hasta el día de hoy, sigue siendo ésta la única obra integral, epistemológica y profunda, que trata este tópico en nuestra producción local. Sin dudas, posee el nivel necesario como para codearse con ventaja con las mejores obras extranjeras sobre el tema. Tengo mis discrepancias con las brillantes autoras, y no todas baladíes. Tal vez la más importante sea que ellas no reconocen al consentimiento informado el carácter de acto jurídico, y yo sí. Ambos tenemos, creo yo, nuestros fundamentos. Y, en definitiva, no es la uniformidad ni la unanimidad (vade retro, Satanás, que de fascismo ya tuvimos y tenemos bastante) lo que importa, sino la luz que del disenso brota, como las chispas del pedernal que choca. Con juristas de esta talla, y trabajos de este calibre, debatir es un honor, un placer y un lujo... Ricardo Rabinovich-Berkman