Señor Director:

Hoy, a 3 años y 10 meses del asesinato de Mariano y Darío, a diez años del atentado a la Amia, realmente sin ánimo de ofender, la justicia como estamento estatal es una vergüenza.

Lo decimos asumiendo la responsabilidad que nos toca en ello. El desamparo que implica el fracaso, por omisión, incapacidad, prejuicio y dolo, del tercer poder de la República, empuja a muchos, muchísimos, a desistir del camino del reclamo institucional.

Con lo cual se cierra el círculo vicioso que liga causa y consecuencia. El huevo o la gallina. Compatriotas, perseveremos, con prudencia, respeto, mesura, pero forcemos a esta triste justicia que tenemos a disparar un círculo virtuoso en que el funcionario responda al ciudadano, porque el ciudadano respalda al funcionario que cumple con su deber.

Hay que restaurar el sentido que tiene la administración de justicia para la sociedad. Hoy existe una distancia abismal entre lo formal, lo doctrinario, lo jurídico y la vida de la gente. Y también entre las decisiones del poder judicial y su efecto benéfico para la resolución de los conflictos.

Por cada fallo atinado y lógico, hay cientos o miles totalmente reñidos con el sentido común y el espíritu con que las normas fueron sancionadas.

Pareciera que incluso los honestos y bien intencionados están atrapados en una telaraña formada por hilos burocráticos tan enredados que esterilizan su buena voluntad e inteligencia. Hay que encontrar un camino que junte a los sujetos del derecho con quienes los representan al aplicarlo. La movilización y la denuncia con fundamentos claros es imprescindible. La violencia debe descartarse de plano. El compromiso individual y colectivo rendirá frutos cuando las circunstancias y los diversos factores que concurren hagan madurar condiciones favorables al cambio.

Es necesario no perder de vista el axioma: "No hagas a los demás lo que no quieres que te hagan a tí". Sin excepción; puesto que ejercer los derechos con responsabilidad implica medir las consecuencias de nuestro accionar.

Estas reflexiones nos provoca este 21 de julio. Adelante.

Raquel y Jorge Witis
(padres de Mariano Witis)