Gonzalbo Aizpuru, Pilar

Educación y colonización
en la Nueva España, 1521-1821

México, Universidad Pedagógica Nacional, 2001 271 p

 

Entre los buenos trabajos existentes acerca del desarrollo de la educación en la Nueva España, se puede situar esta obra, que aporta nuevos elementos para precisar la evolución educativa en esta región de la América española, abarcando tres siglos (1521-1821).

Ante la posición errónea de quienes sostienen que la Corona española nada había hecho por promover la educación, señala Gonzalbo Aizpuru el empeño de la Madre Patria para llevar la enseñanza a las provincias de ultramar. Está claro que el Renacimiento y la Ilustración fueron dos momentos de la historia en que se intensificó el interés por la educación, y esto repercutió en las leyes y ordenanzas del gobierno español. Con este sistema educativo novohispano se pretendía formar buenos cristianos y vasallos sumisos y productivos. Además, no se limitaba al ámbito de los colegios, escuelas y conventos, sino que influía en todos los aspectos de la vida privada y moldeaba hábitos y costumbres.

A pesar de que la autora destaca las dos fuentes históricas de la educación de los pueblos hispánicos, a saber: la religión católica y el régimen de la Monarquía española, comienza esta obra reflejando la enseñanza entre los antiguos mexicas.
          El libro consta, también, de una presentación por Valentina Cantón Arjona, y de una introducción por la autora. Contiene seis capítulos, y anexos con fragmentos de crónicas, ordenanzas y publicaciones periódicas. No deseo en esta oportunidad, pues no es del caso, entrar en la polémica a que puede dar lugar la cuestión tratada en esta obra. Conocidas son las teorías de varios autores, que desde el siglo XIX sostuvieron que la política imperial era mantener a la población hispanoamericana en la ignorancia. Empero, en base al análisis de la documentación que aporta la autora, se desprende otra cosa: que en la Nueva España se fundaron colegios y se abrieron escuelas, se imprimieron libros y se dictaron cátedras, destinadas a una población heterogénea. Sandro F. Olaza Pallero

 

 

Lovece, Graciela

INFORMACIÓN Y PUBLICIDAD
DEL SERVICIO MÉDICO

Buenos Aires, Astrea, 2004, 253 p

   
        Es un placer en todo terreno, pero mucho más en uno tan trillado, embarrado y mal traído, como lo es el del Derecho Médico, sobre todo en los últimos lustros, desde que su faceta técnica empezó a mostrar el filón económico judicial, tener entre manos una obra como ésta que ha escrito la Dra. Lovece.

        Porque es un verdadero ejemplo de pulcritud y metodología científica, donde las fuentes no pasan a revistar como meras exhibiciones de erudición  vacía (confróntese aquí, confróntese allá, y toda esa monserga de argumentos de autoridad que hubieran ruborizado a un escolástico del siglo XIII, y que más huelen a falta de seguridad y de coraje que a lecturas de fondo), sino que son piezas de un rompecabezas que delicadamente se integra para aclarar el objeto pesquisado.

        No me extraña que esté dedicado el libro a Carlos Ghersi, "por su generosidad intelectual, su estímulo y apoyo incondicional y su infatigable lucha por un derecho y una sociedad más justas", porque Graciela Lovece es, y se honra merecidamente de ello, una discípula neta de ese gran docente e invernadero de juristas promisorios, fuelle inagotable que, en contacto con talentos jóvenes, no tarda en expandirlos, en abrirles puertas y caminos, en animarlos con esa simpatía proverbial suya. Y, como todo maestro de alma, se regocija luego en los éxitos de sus discípulos, y los paladea con más gusto quizás que a los suyos propios.

        Dice Ghersi, justamente, al prologar la obra, que esta investigación "es epistemológica y en ello hay una verdadera creación de la autora, al abocarse a temas centrales como la sociedad de consumo, la publicidad, la historicidad, los elementos socioeconómicos, etc., que son rescatados y colocados a disposición del derecho, como significativos y significantes". Y con razón prosigue luego alabando la creatividad y el espíritu crítico de Lovece, a quien define como "auténtica, un ser humano con valores éticos excepcionales, que la caracterizan como leal y confiable", amén de que "sus méritos académicos y docentes son indiscutibles".

        Comienza el libro tratando la cuestión planteada entre la comunicación y el control social, incluyendo temas apasionantes (y poco usuales en estas obras), como "el uso ideológico de la comunicación y sus efectos controlantes sobre el individuo). Pasa luego a considerar el contrato en general, y su relación con la publicidad, para ingresar de lleno en la temática médica. Ya en ese escenario, donde se mueve con soltura, destacará, además, los factores derivados del deber mutuo de información, y las consecuencias jurídicas de la publicidad.

        "Ante el actual sistema de dominación global, la sociedad se encuentra inerme, y se torna fundamental la reconstrucción de un Estado que ejerza su rol propendiendo al bienestar general, y de un sujeto social distinto que retome una concepción de la conciencia, de la razón y del saber, que nos permita nuevamente ser hacedores de la historia, de la cual hoy se nos excluye, ya que es confundida con total intencionalidad e impunidad con el mercado", concluye Graciela Lovece (y concuerdo con ella en cada letra de tan dura declaración), este trabajo imperdible. Ricardo Rabinovich-Berkman