JORNADA DE DERECHO CONSTITUCIONAL
EN HOMENAJE AL DR. GERMÁN BIDART CAMPOS

por Federico Piedras Quintana

       El pasado 9 de diciembre se llevo a cabo en la Facultad de Derecho la Jornada de Derecho Constitucional en homenaje al Dr. Germán Bidart Campos. No fue una fecha cualquiera, elegida al azar. No. El 9 de diciembre, como tantos 9 de diciembre anteriores, hubiera sido el día en que los amigos le festejarían el cumpleaños a Germán.

        La introducción estuvo a cargo de Elisa Carrió, que se refirió a Germán Bidart Campos como el primer ius naturalista pluralista de la Argentina, que poseía una gran formación filosófica y de Teoría General del Derecho. "Germán fue uno de esos hombres necesarios de la Argentina -dijo Carrió-, un republicano nato que no sólo amaba, sino que además creía en lo que enseñaba". La ex diputada señaló que "la figura de él -de Germán- era el espejo donde todos los otros no se podían mirar. Bidart Campos era un hombre que había desarrollado una vida auténtica, pero no fácil; siempre le incomodó su fama, pero jamás dejó de amar su conocimiento".

        Al referirse a la obra de Bidart Campos, Elisa Carrió dijo que aquella será la de un prócer fallecido, pero que su lección es mucho más profunda que todo el conjunto de su obra: "nos deja a todos la mayor lección que un hombre puede dejar: se es grande cuando se es pequeño y se hace pequeño, y se es generoso cuando todo se da; eso es la sabiduría", y sabiduría fue lo que nos legó Germán.

        A continuación, el Dr. Andrés Gil Domínguez comenzó por señalar que ante todo, "extraña a un amigo, un padre, un futuro abuelo", y luego agregó que "este homenaje es de puro corazón". Luego de aclarar que de Germán se extraña por sobre todas las cosas, su presencia física, comentó cómo Bidart Campos influyó en su carrera, señalando que siempre lo apoyó para llevar adelante su investigación. "Él me decía 'escribí lo que vos pensás y yo lo que yo pienso', y para él era un honor publicar junto a sus discípulos".

        Poco a poco, la voz del Dr. Gil Domínguez comenzó a quebrantarse; en unos instantes la entereza se vio invadida por los recuerdos, que siempre están allí -dentro nuestro- para hacer su trabajo. Poco a poco, el recuerdo provocó la emoción, y la emoción cambió el tono de la voz. Así, sin pretender superar su dolor, Gil Domínguez dijo: "Bidart Campos debe tener la familia más grande que un hombre haya tenido. Tanto en la Argentina, Latinoamérica, como en España, Germán tenía una familia constitucional".

        Por su parte, el Dr. Raúl Gustavo Ferreyra recordó que los 9 de diciembre todos iban a gozar de su cumpleaños, pero que a partir de ese 9 de diciembre aquello ya no iba a suceder. "Aún no se cumplieron cien días de la ausencia de Germán, y durante esos cien días revistas y diarios me solicitaron escribir palabras sobre él, pero me resultó imposible", dijo.

        A continuación, el Dr. Ferreyra describió la figura de Germán a partir de tres aspectos: Amistad, Maestro, Muerte.

        UNO "Se tiene amigos desde que se deja el hogar, y se encuentra en el otro lo que le falta a uno. Yo he perdido a mi mejor amigo: el lazo de unión es sólo un recuerdo. La pérdida de la amistad es la pérdida de un tiempo". Luego, al referirse a la figura de Bidart Campos, señaló que "Germán era un humanista, para el cual la principal preocupación era el fundamento de la naturaleza humana. Por eso la amistad con Germán era digna, sencilla; siempre estaba dispuesto a sentarse y debatir sobre Derecho". Para finalizar con este punto, Ferreyra dijo que la "amistad es la vara para medir nuestras vidas; amistad es confianza, es sentir al otro en uno: esa fue la relación con Germán".

        DOS "Germán enseñaba que la Universidad está hecha para mediar entre las culturas; la Universidad es el lugar donde se puede abrazar al otro". Según Ferreyra, Bidart Campos fue el inventor de que los derechos fundamentales son el núcleo de la Constitución. "Él veía a la misma como un proyecto fundamental, donde encuentran lugar: la dignidad humana, la autodeterminación de la persona la justicia para todos, la Defensa de la Constitución Nacional. Su última inquietud fue la de los Derechos Implícitos: el art. 33 cobró vida a partir de su interpretación. A Germán continuamente lo preocupaba el poder, y sufría de forma terrible cada vez que una sola mano firmaba un Decreto de Necesidad y Urgencia".

        TRES La muerte, la despedida. El Dr. Ferreyra dijo que desde hacía tiempo sentía el debilitamiento físico de Germán, pero nunca percibió el intelectual. "Germán era un hombre que siempre se quejaba de que la vida fuese tan corta, esta era su mayor queja. Pero el pensamiento no muere -concluyó Gustavo Ferreyra-, la idea de Germán sobrevolará nuestros días".

        Daniel Sabsay dijo que Germán Bidart Campos había sido un amigo con una vida extraordinaria, que hacía lo que deseaba. Fue, según Sabsay, "un ser auténtico que no quiso ser lo que no era, lo cual lo llevó a realizarse como un hombre coherente durante toda su existencia". Más adelante, Sabsay agregó que Bidart Campos gozaba y tenía el interés de aprender de los demás. "Germán tenía la altura de saber que cuando se llega a una cima de conocimiento se adquiere, también, la grandiosa capacidad de aprender de los otros". Además, señaló que el Derecho debía agradecer que Germán Bidart Campos caminara por sus sendas, ya que su gran vocación, su primera vocación, era la literatura. "Germán era un hombre que no se la creía; rechazaba la solemnidad y la grandilocuencia. Por eso recuerdo con alegría a Germán, ya que él tenía la maravilla de enseñar el no coincidir, de relacionarse a través de la diferencia. Toda su obra fue para lograr una comunidad más justa y más acorde a los principios del Derecho Constitucional".

        Por último, el rector de la Universidad de Buenos Aires, Guillermo Jaim Etcheverry fue invitado a participar del homenaje. Comenzó por señalar que "la Universidad no son los edificios, son las personas. Un país sin educación y sin educación universitaria de calidad, nunca será un país. La Universidad es un ámbito de importancia medular, que, además, da la posibilidad de abrazar al otro; es el lugar donde los jóvenes se encuentran con los maestros; la Universidad, en fin, es distinguir qué le ponemos adentro a los trabajos, no dónde se los hace, y eso sólo lo pueden hacer los maestros, y Germán era uno de ellos".