Hola a todos:

Quiero contarles, como prometí , cómo van los trámites de  adopción de Antoñita.

Conseguí un abogado en Esquina. No lo conozco pero en esto debo actuar a ciegas, confiando solo en que Dios guiará mis pasos. El primero de febrero  el abogado de  Esquina y la  abogada  de La Paz, iniciaron  la demanda y pidieron hablar con el juez para explicarle personalmente los motivos de la urgencia.

Los atendió bien pero les dijo que el no acostumbra a dar la guarda de la nena en la primera audiencia como se hace en La Paz,  donde dan la audiencia en 48 hs, aquí tardan entre 60 y 90 días para darme una audiencia donde "pueden" llegar a conceder la guarda. Eso sería una enormidad para Antoñita que ya está evidenciando que estos alejamientos le están haciendo mal (no quiso comer cuando me vine la ultima vez  y me dijeron las celadoras que lloró mucho). Además, sería perder otro año de  escolaridad porque a mitad de año no tendría posibilidad de entrar a ninguna escuela en Buenos Aires.
 
Sinceramente eso no es lo que más me preocupa: me preocupa realmente  que cada vez que nos separamos en un nuevo abandono para ella, que cada vez le hace peor. En el fondo el fantasma del abandono siempre está en ella, y cada vez que me voy creo que en el fondo teme que no vuelva más.

El juez prometió  resolver sin demasiada demora, hasta hoy no lo hizo, pero confío en Dios, El no nos abandonará y tocará nuevamente el corazón de quienes deben decidir.
 
Gracias por acompañarnos, aún cuando sea desde el silencio.

Un beso, 
Diana.

N. del Director: Antoñita fue puesta hace años por su madre en un ómnibus, para sacársela de encima. Rescatada por la solidaridad de buena gente, creció en un orfanato, sin esperanzas de hallar una familia, hasta que su camino se cruzó, en buena hora, con el de la abogada y docente Diana Bichachi, que desde entonces lucha por adoptarla. PERSONA la apoya decididamente, y muchos de nuestros lectores, en diciembre del 2004, mediante una marejada de mensajes electrónicos, contribuyeron a que el juez reviese su decisión de no permitir a Antoñita pasar las Fiestas con Diana.