ARGENTIUS
 

por Guido M. Buldurini y Carlos García Macián


Había una vez, en un lugar muy, muy lejano...
, una selva que comenzó a  incendiarse. Todos los animales, asustados, comenzaron a huir despavoridos. El valiente león, que quería proteger a todos sus súbditos, se quedó hasta el final para cerciorarse de que todos estuvieran a salvo. Fue entonces cuando advirtió que el colibrí no había huido. Por el contrario, volaba rápidamente desde el lago, se posaba sobre el agua, tomaba un poco en su pequeño piquito, y rápidamente se dirigía hacia el foco del incendio, y dejaba caer las pocas gotitas que había cargado.  El león, estupefacto y confundido, llamó preocupado al colibrí. Cuando la joven ave se acercó al Rey de la selva, este le dijo, riéndose y burlándose: Colibrí, la selva es enorme, el incendio la cubre casi en su totalidad, qué haces?  Y el colibrí, mirando al león con un poco de tristeza, le contestó: Hago lo que puedo...


Esa es la filosofía que desde un principio nos unió.

En el año 1998, cuando éramos estudiantes de la Facultad de Derecho de la Universidad Nacional de Tucumán (UNT), ese espíritu y esas ganas de ayudar y de hacer cosas nos llevaron naturalmente a juntarnos en un grupo de amigos, que comenzó reuniéndose para debatir las ideas (jurídicas y filosóficas mayormente) que nos interesaban y nos invitaban a la discusión. Ese grupo fue creciendo, y generando proyectos y eventos, que fueron atrayendo a su vez a otras almas interesadas en el crecimiento. 
Así surgimos, y adoptamos como ideas fuerza la superación personal y el crecimiento intelectual, resaltando valores como la solidaridad, el respeto por el prójimo y el cumplimiento de los deberes.


Sólo nos faltaba darnos el marco jurídico que permitiera contenernos y proyectarnos para la consecución de nuestros fines. Decidimos de ese modo adoptar la forma de una asociación civil, y así nació La Asociación Argentina de estudios e investigaciones del Derecho ARGENTIUS. De ese modo, nos sentimos ya listos, y comenzamos a recorrer el largo camino que conduce a la excelencia.

Y pasó el tiempo, y fuimos graduándonos de hombres y mujeres de derecho que, comprometidos con la realidad social, trabajan en busca de un mundo mejor. Es que estamos persuadidos de que podemos cambiar la realidad en la que vivimos. Sabemos que no está a nuestro alcance evitar guerras o eliminar la pobreza, pero sí podemos, como el colibrí de la fábula, aportar nuestra gotita de agua para combatir las llamas.


Fue entonces que con ese grupo originario comenzamos a tomar participación como actores de la realidad. Así ingresamos a la docencia universitaria, nos capacitamos profesionalmente, y participamos activamente en la vida de nuestra facultad. Y en la mediada en que nosotros fuimos creciendo, nuevos grupos de estudiantes de Derecho se fueron incorporando a ARGENTIUS, renovando a cada momento, con la dinámica propia de la juventud, los valores, ideas y principios que nos impulsaron desde un primer momento. Pluralismo ideológico, tolerancia, solidaridad, y la constante búsqueda de la superación personal y colectiva, son la estrella polar que nos guía en este camino. En él encontramos a otras personas que comparten con nosotros estos ideales y objetivos, y junto a ellos continuamos recorriéndolo.
 

En ese marco, ARGENTIUS organiza cursos congresos y jornadas con la colaboración de prestigiosos docentes y profesionales de nuestra Facultad y de otras facultades del país, quienes nos brindan sus conocimientos y  experiencia.

 

El estudio del Derecho y de las demás disciplinas que se relacionan con él, se canaliza a través de grupos de investigación que, coordinados por docentes de la casa, tienen por  objetivo analizar temas con trascendencia en nuestra realidad social. Los estudiantes elaboran encuestas, comentarios y artículos que posteriormente son difundidos.


Por último, tenemos conciencia de que los Abogados tienen una injerencia decisiva –cualitativa y cuantitativamente– en el diseño de las políticas del Estado. Es por eso que, en la medida de nuestras posibilidades, tratamos que los estudiantes palpen de cerca las distintas realidades sociales, y se comprometan con acciones positivas para mejorarlas. Por ese motivo, los emprendimientos de tipo solidario han empezado a tener un mayor protagonismo en nuestras actividades.