APENAS
UN PUNTO DE VISTA

Coherencias
e incoherencias
en la práctica profesional
de los psicólogos



por Jorge Chambeaud Helguera


Tal vez sea necesario dejar para otros, todos los comentarios acerca de una realidad que, de nueva en cuanto a las tecnologías, requiere nuevas respuestas acerca de sus  prácticas...
Y no olvidar que en las viejas prácticas aún se encuentran lugares oscuros en donde las ciencias y los profesionales se amparan en naturalizaciones de sentido que permiten llevar a cabo actos que, por lo incoherentes, se alejan de la ética para ampararse en una moral social que todo lo permite.
 

Mas allá de todo lo que pueda hablarse, me quedo pensando en lo necesario de quitar velos, de esos que ocultan el verdadero funcionamiento de un social que nos convoca con urgencia en este presente, en donde siento que las ciencias han perdido mucho tiempo, y que los damnificados por ello son las personas, que o mueren de muertes injustas o no encuentran respuestas para sus dolencias. Me encuentro de frente a muchos interrogantes e intentaré al menos pararme en un sitio visible y desde allí comenzar a responder...me. Creo necesario empezar a plantear que debo hablar de una ética de la enfermedad antes que de una ética de la vida, pues, si parto de la base que vivo en una sociedad enferma, lo vivo y la salud, en los planteos teóricos me quedan  grandes. Es a hacia donde deseo llegar, pero estoy lo suficientemente lejos como para sincerarme y saber que no es imposible alcanzar el estadio de una sociedad sana, pero habrá que ser crudos y crueles en el planteo y la denuncia de qué cosas obstaculizan el camino.


¿Por qué planteo una sociedad enferma? Pues porque el simple hecho de saber que todos los días en mi país mueren cien niños y nadie hace nada por evitarlo, habla de lo enfermos que estamos.... Es cierto que puede sonar crudo y cruel el nadie hace nada... pero es real. Si se hicieran esfuerzos reales, en este país, los niños no debieran morir... y mucho menos de desnutrición y falta de atención y afecto. Si importase acabar con el hambre, bastaría con hacer producir sembrando la base militar de Campo de Mayo, un territorio tan grande como la capital federal, y de la mejor tierra del país, con mano de obra de las fuerzas armadas y gente del INTA y alguna Universidad.... pero hoy es usado para que pasten los petizos de polo....


Es por ello que voy a iniciar un recorrido acerca de la ética que subyace a ciertas prácticas que están aceptadas tal como se viven cotidianamente... Pareciera que está institucionalizado que la única práctica psicoterapéutica en este país es la psicoanalítica. Es probable que uno encuentre otras posibilidades, pero es cierto que: cuando a una persona la someten a un test, o mejor dicho, se requiere un diagnostico
, sea éste con técnicas psicométricas o proyectivas, las lecturas e interpretaciones que se realizan, ya de la entrevista como de los test, se hacen desde la óptica del psicoanálisis, y es bueno recordar que estos diagnósticos son usados como auxiliares de la justicia, del trabajo, de entidades educativas, de asistencia social. Y muchas veces, en lugar de arrojar luz, oscurecen panoramas, inhiben otros caminos para conocer, cierran puertas y excluyen personas....


Es injusto además que, en la universidad, los docentes de la facultad de  psicología. sean psicoanalistas en sus prácticas clínicas. pues de ese modo sesgan sus explicaciones y las recortan al punto de vista del psicoanálisis
. De allí que la psicología forense institucional educacional, las psicoterapias breves y la clínica de adultos y niños estén basadas en el psicoanálisis... que en sus más de cien años no ha dado más que explicaciones acerca de... pero curas y altas, y experiencia para definir el largo de una terapia, son deudas que aun mantiene con la sociedad... En este tiempo han generalizado los mismos viejos modos de diagnóstico, que cada vez menos respuestas entregan a la realidad de este social que vivimos.


En otros espacios sociales los monopolios, si no son rechazados, son al menos cuestionados...
Pero en el campo de la salud los monopolios de los puntos de vista aceptados no pueden de ningún modo ser cuestionados, y esto ya es en sí un síntoma de enfermedad.
 

Las sombras crecen cuando uno se adentra en las prácticas del psicoanálisis en nuestro territorio. Sabemos que cuando una persona llega a una consulta privada tiene una entrevista de donde surgirán  probablemente una serie de sesiones tendientes a realizar un diagnóstico y luego establecer el tratamiento necesario. Esto es, cantidad de sesiones por semana, el costo de ellas, la duración de las mismas y la duración del tratamiento en total... En general, se hace necesario en la clínica dos sesiones por semana y, en algunos casos, hasta tres, y la duración de las mismas es de entre cuarenta y cinco minutos y una hora de acuerdo al profesional... Cuando no, además, una intervención psiquiátrica para medicar... No existe la posibilidad de determinar a priori el tiempo de duración del tratamiento. Si uno consulta al profesional si no es posible una vez por semana, este nos argumenta de muchas maneras la necesidad de hacer entre dos y tres  sesiones . Hasta aquí todo estaría bien. Pero creo que si uno está convencido de un tipo de clínica en el campo de la salud, la modalidad debe ser igual si tienes dinero o no lo tienes, si concurres a una institución pública o privada....  Pero lamentablemente no es así...
 

Cuando uno concurre a una institución pública, se encuentra con que los profesionales psicoanalistas no sólo no atienden cerca de una hora en cada sesión sino que apenas llegan a hacerlo en la mitad. Tampoco atienden a cada paciente dos o tres  veces por semana, sino tan sólo una... Y mucho menos en tiempos ilimitados de tratamiento, apenas tres o seis meses en el mejor de los casos... En las obras sociales tampoco difiere mucho la postura...


La pregunta que surge es:
¿Es correcta la práctica del psicoanálisis en los hospitales y obras sociales,  sirve de esa manera? Y si así fuera, ¿por qué en los consultorios privados se realiza de otro modo? Se me ocurre que, o son estafados los pacientes de consultorios privados, al hacerlos concurrir más veces y más tiempo para cobrarles más, o los pacientes de hospitales por no tener dinero son discriminados hasta en el momento de la administración de tratamientos de salud....


Hace poco tiempo, el ministro de salud de la nación decía, para mí temerariamente, que en este país sobran los psicólogos.... Frente a tamaña frase se abren muchos interrogantes pero fundamentalmente creo que no hay relación entre este sobrar y los tiempos que demora una consulta en algunos hospitales. En el Ameghino, uno puede esperar, si pide una consulta hoy, unos tres meses para obtenerla... En otros hospitales varía, pero difícilmente sea en el día... Si el ministro piensa que sobran, pues podría contratar a algunos para dar cuenta del buen funcionamiento de las instituciones de salud que tiene a su cargo.... Mas, ¿por qué este cuestionamiento no vino de los distintos colegios de psicoanalistas que hay en la Argentina...?


Otra variable es:  en los hospitales trabajan muchos psicólogos en la modalidad de concurrentes,
¿a qué van? Pues a atender a los pacientes que no están dentro de las encuestas.... Esta realidad da lugar a otro camino: las prácticas incorrectas y el goce de sueldos no trabajados... Muchos de nosotros nos vanagloriamos de haber estudiado, y desde nuestro lugar de saber acreditado en matrículas y diplomas salimos a arrojar luz sobre las prácticas de saberes intermedios y truchos que pululan y ponen en riesgo a los ciudadanos... Pero existe una práctica aceptada: hacer trabajar a otros por nosotros, una nueva forma de esclavitud mejor argumentada... Ocurre en las instituciones de salud y es práctica común en nuestras universidades públicas.... ¿La promesa? Formar a los nuevos, en general alumnos, en una práctica necesaria. ¿Lo oculto? Que los alumnos trabajan
ad honorem y que en su trabajo realizan la tarea que el titular debiera realizar. En los servicios de hospitales y en las universidades, los alumnos realizan tares que, si bien en algunos casos les aportan una experiencia en su carrera, también es cierto que son obligaciones del titular, obligaciones por las cuales cobra sueldo....


En las prácticas hospitalarias, en el campo de la salud mental, los jefes de servicio, algunos a la par titulares de cátedras de la universidad, llevan a sus mejores alumnos a que realicen la tarea pesada de enfrentarse muchas veces con el campo de la locura  antes de que estén preparados para ello. Y de éste modo muchos pueden tomar café tranquilos en su escritorio.... y pueden argumentar que falta personal...
Pero si así fuera, pues que se lo pidan al señor ministro y le demuestren que si hay muchos psicólogos, hace falta contratarlos para brindar salud... Y si no, que colapse el sistema, pero no hagamos trabajar a la gente gratis pues eso tiene un nombre, en la época de los egipcios, esclavos; ahora, voluntarios o concurrentes (más fino, ¿viste?)

Del mismo modo que en las facultades, los alumnos ayudantes son una manera expresa de la corrupción instalada y aceptada en este país, donde los titulares ponen a trabajar a los alumnos, en las prácticas que tienen partida presupuestaria... de modo que hace falta que se blanqueen estas cosas para alcanzar una ética de la vida en los lugares donde sutilmente se deslizan los dispositivos de poder y una de sus características: la naturalización de sentido. Si las clases están pagas, si la hora de atención a los pacientes está contemplada  en los presupuestos, ese dinero debe cobrarlo quién realiza la tarea, y de ninguna manera otra persona...
Si en el hospital alguien brinda su servicio, y este servicio está asignado en una partida presupuestaria, debe cobrarlo el que realiza la tarea, no otra persona que se arrogue para si la tarea de supervisor... Pues lo que está asignado en el presupuesto NO ES la tarea de supervisor sino la de ejecutor de la tarea.


Hace ya varios años, el canciller Bielsa
, en una contratapa de
Página/12, relataba el experimento de los monos, cuatro, en una jaula donde había una escalera y un cacho de bananas arriba... Los monos interactuaron, hasta que uno tuvo hambre y vio las bananas y subió a agarrarlas.... Cuando las tomó, los otros tres recibieron un baldazo de agua helada cada uno... Así continuaron los días, y cuando algún mono subía a agarrar las bananas, los otros recibían su baldazo de agua helada... De modo que no tardo en armarse una nueva rutina, cada vez que un mono intentaba subir la escalera, los otros lo tomaban a golpes... Entonces comenzaron a ser cambiados los monos de a uno... El nuevo, al tener hambre, intentaba subir la escalera, y los otros lo agarraban a golpes, así hasta que no quedó ninguno de los primeros, que sí “sabían” el por qué de esta práctica... Pero todos los monos tenían por reacción tomar a golpes al que intentara alcanzar la bananas... Si alguien le hubiera preguntado a un mono por qué actuaban así, hubiera contestado, -no se, pero aquí siempre fue así...

 

Ese es el fenómeno de la naturalización. Y sigo pensando que esta sociedad nos inviste de profesionales. De hombres de ciencia. Y la postura ética de un profesional siempre debiera ser ir a desocultar los sutiles mecanismos perversos que se han montado en el cuerpo social para beneficiar a algún sector... sea éste cual fuera... Si nos interesa la vida, pues habremos de defenderla... Ese es el lugar de la ética de los intelectuales... Al fin y al cabo, hemos tenido el privilegio de comer en nuestra infancia, quien mas quien menos, pero de seguro es gracias a esa alimentación que podemos hoy interpretar textos y reconocer la realidad desde sus estratos mas profundos... No condenemos a aquellos que no fueron alimentados en su infancia a ser tratados como delincuentes o enfermos... No condenemos a aquellos que han sido maltratados de niños a la mentira de la ocultación de su propias fantasías... No condenemos a los bebes a ser considerados por nadie ni nada como perversos polimorfos... La única perversión que existe es del mundo adulto y a nosotros como profesionales y adultos nos toca reivindicar a favor de la vida, que si este mundo está así y nuestra sociedad actúa como actúa, es por pura y exclusiva responsabilidad de los profesionales e intelectuales adultos primero, y de los adultos en general, después.. Que si algo ha de cambiar será de la mano de nuestro reconocimiento de montones de errores cometidos hasta aquí, y de un compromiso urgente: investigar por otros caminos sobre la realidad, los métodos conocidos nos han traído hasta aquí, y desde mi posición, creo que esos métodos  sólo debieran disculparse e irse para ya no volver.

Queda un desafío ético, para nosotros... saber que ningún tipo de acumulación favorece la igualdad con total respeto por las diferencias. Que la acumulación de
l SABER, ha marcado desigualdades que se deslizan sutilmente en lo cotidiano y nuestro desafío será denunciarlas hasta hacerlas desaparecer. Si podemos condenar la desgracia mecánica del pensamiento evolucionista, desaparecerá el ignorante... Está claro que nosotros, los profesionales, descenderemos hasta la superficie de la tierra, de la que en beneficio de la vida, jamás debimos habernos separado, ni aún en nombre de la ciencia..