ES URGENTE EFECTUAR UN ESTUDIO

 EPIDEMIOLÓGICO DEL DOCK SUD

Conferencia de María Laura Pereyra en la Legislatura de Buenos Aires

 

por Federico Piedras Quintana

 

             El pasado 13 de mayo en el Salón San Martín, de la Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires, se llevó a cabo una conferencia sobre el proyecto de ley para hacer un estudio epidemiológico en los barrios aledaños al Dock Sud. PERSONA estuvo allí.

 

            El proyecto fue realizado por la joven María Laura Pereyra, quien comenzó por explicar que el “Dock Sud es uno de los conglomerados industriales más grandes de la Argentina. La contaminación ambiental que allí se produce afecta gravemente a la población, causándole alergias y problemas respiratorios o neurológicos”. María Laura mencionó entre las organizaciones que denunciaron el problema a Green Peace y a la Defensoría del Pueblo de la Ciudad de Buenos Aires, quienes dijeron, a partir de diferentes estudios que realizaron en la zona, que sí había contaminación.

Mural de Quinquela Martín (1946)

ERAN OTROS TIEMPOS...

 

          Precisamente por lo anterior, María Laura hizo notar que todos los estudios realizados hasta el momento tenían un carácter descriptivo, pero que no desarrollaban un seguimiento de la gravedad de la situación. Por eso mismo, en el proyecto “lo que se solicita es que se realice ese seguimiento continuo de la situación de los individuos que viven en el Dock Sud y en los barrios aledaños para poder controlar, en la misma historia clínica del paciente, cómo es que la gente en verdad se ve afectada”. De este modo, “lo que se busca es un control de la población y de los establecimientos petroquímicos que contaminan el lugar”.

 

            Junto a María Laura también estuvieron varios legisladores que habían manifestado su adhesión al proyecto. Uno de ellos fue el legislador Norberto La Porta que, entre otras cosas, dijo que el proyecto “es un proyecto oportuno, ya que es necesario instalar la toma de conciencia en la opinión pública sobre la gravedad de lo que sucede con el medio ambiente, tanto en la ciudad de Buenos aires, como en toda la Argentina”. Y, más adelante, agregó, La Porta, que “si a lo que sucede allí (en el Dock Sud y en las zonas aledañas) se le suma la situación alarmante del Riachuelo, las empresas que a diario y sin cesar lo contaminan, más toda la gente que vive cerca de allí, vemos, entonces, que no hay verdadera toma de conciencia sobre lo grave del problema, ni, aún menos, voluntad política para el cambio”. Ya para finalizar, el legislador señaló que apoyaba el proyecto para que existiera “un seguimiento de la zona y un control epidemiológico sistematizado”, ya que a través de ese modo “podrá saberse cuál es la gravedad de la situación”.

 

            Otra legisladora que manifestó su adhesión al proyecto fue la diputada Ana María Suppa, que en la ocasión dijo: “Los humos, gases y deshechos tóxicos afectan gravemente a la población, y la problemática del Dock Sud no es un hecho aislado, sino que nos afecta a todos como pueblo, ya que no podemos dejar de lado el calamitoso estado de salud de 40 mil vecinos que viven allí. Así, .de ser puesto en marcha el proyecto, se verá el daño directo producido en los ciudadanos del lugar.” Luego, la diputada Suppa explicó que la situación del polo petroquímico del Dock Sud “es un caso problemático que lleva ochenta años sin que ningún gobierno tenga en cuenta lo que sucede con el ambiente, y así, y como siempre sucede, los más perjudicados fueron los más humildes, y (como también siempre sucede) los empresarios de la zona aún no se han hecho cargo de la problemática del lugar”. Por último, la diputada Suppa manifestó su apoyo al proyecto diciendo que “el peligro de la ciudad es inminente, ya que todas las empresas de la zona envenenan y contaminan sin pudor, impunemente, y así, si no se cuida al ambiente y, en especial, a las personas, no es posible que exista desarrollo”.

 

            Finalizada la presentación del proyecto, varios vecinos afectados del lugar tuvieron la posibilidad de expresar su opinión respecto a la problemática a la cual deben enfrentarse todos y cada uno de los días de sus vidas. De esta forma, Juan Carlos Espinosa, integrante del Centro Cultural Ave Fénix de La Boca, pudo decir que en la actualidad “ya hay 300 casos de contaminación, es decir, que los problemas que veíamos como potenciales, ya están sucediendo ahora; por eso mismo, el polo petroquímico debe ser erradicado de allí”. Además, Espinosa, señaló que “el Estado lo único que hizo fue abandonar a la población a la mala suerte de sus habitantes, haciendo, de ese modo, lo que siempre hace: pecar por omisión”. Entonces, la ciudad de Buenos Aires se encuentra con que “en la zona más pobre (El Sur) día a día los cánceres aumentan y, por lo tanto, aumentan también las muertes por cáncer”, y para terminar dijo que ya es hora de que la ciudad toda comience a luchar contra el polo petroquímico, “sin importar lo gigantes que sean esos molinos”.

 

            También Osvaldo Ramírez, otro vecino de la ciudad y miembro de la Asociación Civil Ambiente Sur, opinó sobre el problema, dejando en claro que los diferentes estudios realizados sobre la zona del Dock Sud y del Riachuelo determinaron que, sencillamente, los ciudadanos de Buenos Aires, gracias a una empresa multinacional, “están tomando agua del inodoro, lo cual se explica por el sólo hecho de que lo único que pretende (la empresa multinacional) es buscar mayores ganancias sin importarle en lo más mínimo la vida de las personas”.

 

            El problema que ya está sufriendo la ciudad de Buenos Aires es, como bien lo dejaron en claro María Laura, los diputados que apoyaron su proyecto y también otros vecinos, de suma gravedad. Sólo queda por ver qué solución se le da desde la dirigencia política; sólo queda por saber cuánto les importa la vida de las personas; sólo queda, al fin, por ver hasta cuándo toda la dirigencia política de este país continuará permitiendo que respiremos un aire enfermo y que, luego, porque la enfermedad cansa y causa sed, bebamos prístina, pura agua del inodoro. Por ahora, sólo queda eso (que no es poco); de seguir así, pronto veremos cómo no veremos más.