Dación electrónica de órganos y tejidos

por Rodolfo S. Zotto

1. Introducción

Los trasplantes de órganos sólo son posibles si tenemos donantes. Para que existan donantes éstos (o eventualmente quien corresponda) deben expresar la voluntad de serlo.

Facilitarle a la gente la tarea de expresar la voluntad es una manera de asegurar una mayor cantidad de órganos para quienes los necesitan. Internet es una nueva herramienta alternativa para hacerlo.

2. Características de la expresión de voluntad de donación de órganos
y tejidos para después de la muerte.

La solidaria actitud del dador de partes de su cuerpo para preservar la vida del prójimo, evitar el fallecimiento de un ser humano, es entendida como magnánima filantropía que justifica la disposición. El gesto es tan noble y el resultado tan hermoso, que no puede ser contrario a las virtudes del derecho[1].

Según el art. 19 de la ley 24.193, “toda persona capaz mayor de dieciocho años podrá autorizar para después de su muerte la ablación de órganos o materiales anatómicos de su propio cuerpo, para ser implantados en humanos vivos o con fines de estudio o investigación”. Esta autorización es un acto jurídico que importa el ejercicio de un derecho existencial (personalísimo), unilateral, revocable, gratuito y de última voluntad[2].

Para manifestar la voluntad que permite ejercer este derecho existencial de disposición de órganos del propio cadáver son requisitos: a) ser persona capaz mayor de 18 años de edad (art. 19, ley 24.193); b) ejecutar el acto con voluntad –intención, discernimiento y libertad– (art. 897, Cód Civil), y c) con el conjunto de las prescripciones de la ley, respecto de las solemnidades que deben observarse al tiempo de la formación del acto jurídico (art. 973, Cód. Civil), que podrán ser las que los interesados juzguen convenientes cuando por el Código Civil o las leyes especiales no se designe forma para este acto (art. 974, Cód. Civil).

3. Manifestación de voluntad de donar en el sitio de Internet del INCUCAI

El Instituto Nacional Central Único Coordinador de Ablación e Implante (INCUCAI)  es el organismo nacional responsable de la procuración y el trasplante de órganos y tejidos en Argentina, que fiscaliza el cumplimiento de lo establecido en la ley 24.193. Entre otras tareas, impulsa y coordina, el sistema conformado por los organismos jurisdiccionales responsables de la procuración e implante de órganos en cada una de las provincias.

En la loable tarea de recolectar manifestaciones de voluntad de donar los órganos después de la muerte el INCUCAI ha ideado un sistema de donación on-line en el que completando un formulario y firmándolo electrónicamente una persona puede quedar registrada como donante de órganos[3] y consultar si ya está registrada como donante[4].

4. Utilización de la firma digital o electrónica

El artículo 2º de la ley 25.506 expresa que: “Se entiende por firma digital al resultado de aplicar a un documento digital un procedimiento matemático que requiere información de exclusivo conocimiento del firmante, encontrándose ésta bajo su absoluto control. La firma digital debe ser susceptible de verificación por terceras partes, tal que dicha verificación simultáneamente permita identificar al firmante y detectar cualquier alteración del documento digital posterior a su firma”.

Para que esta firma digital sea válida (art. 9º, ley 25.506) debe cumplir además con los siguientes requisitos: a) haber sido creada durante el período de vigencia del certificado digital válido del firmante; b) ser debidamente verificada por la referencia a los datos de verificación de firma digital indicados en dicho certificado según el procedimiento de verificación correspondiente; y c) que dicho certificado haya sido emitido o reconocido, por un certificador licenciado (art. 16, ley 25.506).

Cuando la ley requiere una firma manuscrita, esa exigencia también queda satisfecha por una firma digital. Este principio es aplicable a los casos en que la ley establece la obligación de firmar o prescribe consecuencias para su ausencia (art. 3°, ley 25.506).

No obstante en el sitio Web del INCUCAI y los demás sitios de los organismos jurisdiccionales se utiliza la firma electrónica para expresar la voluntad de donar los órganos después de la muerte.

La ley concibe a la firma electrónica como el conjunto de datos electrónicos integrados, ligados o asociados de manera lógica a otros datos electrónicos, utilizado por el signatario como su medio de identificación, que carezca de alguno de los requisitos legales para ser considerada firma digital (art. 5°, ley 25.506).

A diferencia de la firma digital, la firma electrónica no garantiza la inalterabilidad, integridad, autenticidad, autoría, verificación por terceros y confidencialidad (o bien son plasmadas fuera del período de vigencia de los certificados, o bien el certificado no ha sido emitido o reconocido por un certificador licenciado).

En el caso de utilizar una firma electrónica corresponde acreditarla a quien la invoca ya que no goza de la presunción de autoría de la firma digital (art. 7º, ley 25.506). Los documentos firmados electrónicamente deben ser considerados principio de prueba por escrito (art. 1192, Cód. Civil).

Ahora bien, hay un detalle fundamental que debe tenerse en cuenta: Las disposiciones de ley 25.506, de Firma digital, no son aplicables a las disposiciones por causa de muerte (art. 4° inc. a, ley 25.506) ni a los actos personalísimos en general (art. 4° inc. d, ley 25.506). Por lo tanto las expresiones de voluntad realizadas en el sitio del INCUCAI y cualquier otra realizada en soporte magnético ¡no tienen validez![5]

5. Procedimientos posteriores a la donación on line

Una vez completado el formulario on line[6] y firmado electrónicamente (al hacer clic en el botón “enviar datos”) uno forma parte del Registro de Nacional de Donantes de Órganos y Tejidos[7].

En la pantalla siguiente aparece un aviso en el que se anuncia que el registro se completó exitosamente y que recibirá su cédula de donante en su domicilio por correo postal.

Hasta aquí podemos observar que cualquiera que conozca los pocos datos personales de un individuo que se requieren en el formulario[8], puede agregarlo al registro. Más allá de que cualquiera que opte por esta forma para realizar la donación ésta carecerá de validez.

Una vez recibida la cédula en el domicilio indicado, ésta debe ser firmada y será en ese el momento en el que uno plasmará una expresión de voluntad formalmente válida para donar los órganos después de la muerte[9].

Con la cédula de donación también llega una carta que explica que “a partir de hoy, y con sólo firmar esta cédula usted es parte de un inmenso grupo de personas que le han dicho si a la vida. Ha decidido ser donante” [10].

También allí pide que se converse con la familia para que ellos conozcan su voluntad y que se confirme la recepción de la carta telefónicamente.

Teniendo en cuenta que uno puede cambiar de opinión en cualquier momento en cuanto a la voluntad de ser donante consideramos oportuno que el sitio Web del INCUCAI cuente con la posibilidad de “suprimir” los datos de dicho registro con la misma facilidad con la cual uno los agrega.

6. Conclusiones

No nos cabe la menor duda que la intención del INCUCAI al haber creado el sistema de donación on line persiguió buenos fines, sin embargo las manifestaciones allí plasmadas son nulas y permiten incorporar datos falsos y/o erróneos en el Registro de Nacional de Donantes de Órganos y Tejidos.

Para que las manifestaciones on line sean válidas debería encararse una reforma legislativa en la que se le de validez a la firma digital para este acto personalísimo de ultima voluntad.

No debemos olvidar que la ley de trasplantes permite que se manifieste la voluntad verbalmente o con signos inequívocos entre otras formas[11]. Sería un despropósito que la ley 25.506 continúe vedando a la firma digital como medio para plasmar la declaración de voluntad en el acto de la donación de órganos; más allá de que se siga restringiendo para otras disposiciones por causa de muerte como los testamentos o bien para otros actos personalísimos.

Estimamos conveniente que la firma sea digital y no electrónica por la seguridad que garantiza la primera, ya que tiene una mayor fuerza probatoria que la firma en los documentos privados manuscritos y a diferencia de éstos no requiere el reconocimiento previo de la firma para adquirir autenticidad (art. 1012 Cód. Civil y art. 7º, ley 25.506).

Únicamente en estas condiciones debería funcionar el sistema de donación por Internet que incluiría a cualquier manifestación en soporte digital firmado digitalmente.

Mientras tanto debería tomarse otra actitud con el sistema actual y explicarles a los navegantes que la donación se realizará una vez que firmen la cédula, o mucho más ágil y práctico ¡que puedan imprimirla y firmarla cuando deseen!


 

[1] Cifuentes, Santos, comentario a la ley 24.193, en Belluscio, Augusto C. (dir.) - Zannoni, Eduardo (coord.), Código Civil y leyes complementarias. Comentado, anotado y concordado, t. 8, Bs. As., Astrea, 1999, p. 745.

[2] Rabinovich, Ricardo D., Régimen de trasplantes de órganos y materiales anatómicos, Bs. As., Astrea, 1994, p. 56; Cifuentes, comentario a la ley 24.193, en Belluscio - Zannoni, Código Civil y leyes complementarias. Comentado, anotado y concordado, t. 8, p. 812 y 813; y Ghersi, Carlos A., Transplante de órganos, Bs. As., La Ley, 2003, p. 17 y 18.

[3]  Se puede realizar la donación en el sitio del INCUCAI completando el formulario en la siguiente dirección URL: http://donar.incucai.gov.ar/DonacionOnLine.do (27/1/05). Los sitios de los organismos jurisdiccionales tienen hipervínculos que reenvían al navegante a http://donar.incucai.gov.ar p.ej. CUCAIBA (provincia de Buenos Aires) http://www.cucaiba.gba.gov.ar; o bien CUCAICOR (provincia de Corrientes) http://www.docmedical.com/CUCAICOR; 

[4] La consulta se puede realizar en http://donar.incucai.gov.ar/buscaDonante.jsp?modulo=5 (27/1/05).

[5]  Coinciden con esta opinión Fornari, María J. - Lavalle Cobo, Jorge E., comentario a la ley 25.506, en Belluscio, Augusto C. (dir.) - Zannoni, Eduardo A. (coord.), Código Civil y leyes complementarias. Comentado, anotado y concordado, t. 9, Bs. As., Astrea, 2004,  p. 1336.

[6] En http://donar.incucai.gov.ar/DonacionOnLine.do.

[7] Se puede consultar en http://donar.incucai.gov.ar/Consulta.do?modulo=5.

[8] Los datos obligatorios son: apellido, nombre, tipo de documento, número, sexo, fecha de nacimiento, calle, número, provincia, partido/departamento, localidad y código postal, además de especificar lo que se quiere donar y el propósito; ver en  http://donar.incucai.gov.ar/DonacionOnLine.do.

[9] Personalmente he elegido plasmar mi voluntad de donante de órganos firmando la cédula que me envió el CUCAIBA a mi domicilio aproximadamente seis meses después de mi registro on line. No obstante yo figuraba como donante en el Registro Nacional de Órganos y Tejidos con anterioridad; incluso si no firmaba la cédula o si me arrepiento en algún momento.

[10] En mi caso personal la carta con membrete del CUCAIBA y del Ministerio de Salud de la Provincia de Buenos Aires, está firmada y sellada por el Dr. Carlos Alberto Soratti, Presidente del CUCAIBA.

[11] El artículo 19 de la ley 24.193 no establece una formalidad absoluta y aplicando el artículo 974 del Código Civil entendemos que se puede usar la forma que se juzgue conveniente (con excepción, claro está, de las actualmente vedadas firmas digitales o electrónicas).