CISNEROS FARÍAS, Germán

METODOLOGÍA JURÍDICA


Quito, Cevallos, 200
4, 201 p

 

 Germán Cisneros Farías es un jurista mexicano de amplísima y fecunda trayectoria. Presidente del Colegio de Jurisprudencia de Nuevo León, profesor de grado y posgrado de la Universidad Autónoma de ese mismo Estado, y numerosos lauros más, jalonan sus brillantes antecedentes, y avalan esta obra suya, que ha publicado el sello ecuatoriano Editorial Jurídica Cevallos, que sigue afirmándose en el mundo del libro de Derecho latinoamericano.

Cisneros compone un trabajo interesante, de lectura agradable, bien elaborado en su brevedad. Es una obra de iniciación, un llamado al lector para escoger parcelas que profundizar, dentro de la vasta temática del método jurídico. No faltan las afirmaciones polémicas, aunque el autor se cuida siempre de adoptar un punto de vista externo, de relator y no de protagonista, al pasar revista a las diferentes escuelas, en cuestiones tales como el concepto del Derecho-objeto (en mi terminología, no en la de él), o lo que denomina, siguiendo una nutrida y respetable corriente, que no comparto, "procesos de creación del Derecho".

Quizás hubiese sido más pulcro no mixturar un capítulo sobre "técnica procesal", con mucha parte práctica, en medio de este contexto más general, más abstracto. Porque hasta allí, el libro venía más como una introducción teórica, excelente, a los principios de la metodología jurídica, y luego va a retornar por esa senda. Pero presumo que el autor habrá vislumbrado una faceta más utilitaria, que brinda (a qué negarlo) un atractivo agregado para más de un lector, menos dado a las especulaciones epistemológicas, y más a las preguntas concretas. Ricardo Rabinovich-Berkman

 

BACCARI, Maria Pia

 

CONCEPITO:

L'ANTICO DIRITTO

PER IL NUOVO MILLENIO

 

Torino, Giappicchelli, 2004, 81p

Yo acuno la esperanza de que esta joya que talló la profesora romana Maria Pia Baccari sea traducida pronto al castellano, porque será de lectura más que provechosa para el público jurídico latinoamericano, especialmente para los estudiantes de Derecho Civil, Parte General, y para los estudiosos de la problemática bioética y biojurídica concerniente a la persona humana antes del nacimiento.

Investigadora profunda en temas de Derecho Romano, pero fundamentalmente con los ojos puestos en el presente, y en el futuro, Baccari se ha dedicado en particular al tópico del nasciturus, terreno en cuyos surcos ha dado ya luz a varios trabajos excelentes, uno de los cuales hemos tenido el honor de publicar en PERSONA, pocos números atrás.

Leo el librito este de Maria Pia, y me reafirmo en la estulticia de los que andan por ahí diciendo que la defensa del ser humano no nacido es cosa de "ultra-católicos" (dicho con tono despectivo, se entiende), o fanáticos, o, como me dijeron a mí, "obnubilados mesiánicos". Resulta que el basamento jurídico de la defensa del nonato, por el contrario, fue elaborado por juristas como Paulo y Ulpiano, y otros compilados en el Digesto justinianeo, que eran paganos politeístas... No me caben dudas: hay que leer algo de Historia, de vez en cuando. Si no, se dicen cada sandeces...

Hace poco leí en un recuadro de un diario argentino una interesante suerte de réplica a mi argumento, perfectamente coherente con este estudio de la profesora Baccari, de que el antecedente directo de la tutela de los embriones congelados, dispuesta en Buenos Aires en 2004, es la cura ventris romana. "También los romanos tenían establecida la dictadura", reflexionaba el comentarista, deduciendo de allí que no se deben tomar las instituciones jurídicas antiguas.

Ya sé que los amigos lectores con una mínima idea de la dictadura romana, habrán lanzado una carcajada. La imagen de los gobiernos usurpadores latinoamericanos, que el periodista quiso convocar, es tan parecida a esa magistratura republicana como un conejo a una bicicleta de playa color violeta. ¿Trató de tomar de idiota a su público? ¿O es uno de aquellos que salen del colegio con la idea de que Julio César era un jugador de fútbol brasileño? No tengo respuestas... Como sea, ¡¡¡se comió la esclavitud!!! ¡Cuánto más efecto hubiera causado con esa referencia!

Pero lo importante, y Maria Pia le dedica todo un acápite al curator ventris, es que lo que se emplea del Derecho Romano no son las instituciones en forma directa, sino las ideas que subyacen a ellas. Los principios. Por ejemplo, la defensa de la vida desde el inicio. Esos principios, justamente, son lo que ha permitido ser al Derecho Romano eso que la autora bien describe en relación con la defensa del humano concebido: un Derecho antiguo, para un milenio nuevo. R.D.R.-B