Querido Ricardo:

Esta noticia me llegó por un lado de JUM, una institucióin ecuménica en la que trabajé 12 años en el Chaco, en una comunidad aborigen, y por otro lado de INCUPO, Instituto de Cultura Popular, institución con la que manteníamos estrechas relaciones y hacíamos muchos trabajos en común. Por la confianza que me merecen ambas instituciones es que te hago llegar este mail. Creo que los argentinos y las argentinas deberíamos conocer más sobre lo que pasó hace no mucho tiempo con los pobladores originarios de nuestro país (y de diferente forma sigue pasando).

Un abrazo.
Ruth Schwittay
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      El cadáver de una mujer y otros restos óseos fueron encontrados ayer en el primer día de allanamiento y excavaciones en un predio de Gendarmería Nacional en Las Lomitas, en el marco de las investigaciones ordenadas por la Justicia Federal para esclarecer la denominada "Matanza de Rincón Bomba", ocurrida en el año 1947 en la zona y en la que habrían muerto o desaparecido unos 750 integrantes de la comunidad Pilagá.

      El juez federal de Formosa, Marcos Bruno Quinteros, ordenó la realización de allanamientos y excavaciones en un predio perteneciente a Gendarmería Nacional en la localidad de Las Lomitas, más precisamente en la intersección de las rutas nacional 81 y provincial 28. El magistrado también dispuso igual tarea en el paraje El Descanso, la zona del ferrocarril y el cementerio de la localidad de Pozo del Tigre.

    Estas acciones dispuestas por la Justicia Federal se inician a partir de una demanda presentada por el abogado Julio César García, con el patrocinio del doctor Carlos Alberto Díaz, en la que reclaman un resarcimiento a consecuencia de la violación de derechos humanos por crímenes de "lesa humanidad", contra el Estado nacional. Por la misma se solicita "la indemnización de daños y perjuicios, lucro cesante, daño emergente, daño moral y determinación de la verdad histórica, a favor del pueblo de argentinos de etnia Pilagá ("Pitte'laalé'ec"), por la llamada "Matanza de Rincón Bomba", acaecida en las cercanías de la hoy localidad de Las Lomitas, entre el 10 y el 30 del mes de octubre del año 1947, hace 58 años, en el entonces Territorio Nacional de Formosa por tropas de la Gendarmería Nacional".

      La "Matanza de Rincón Bomba" ocurrió en octubre de 1947 cuando un grupo integrado por unos 2.000 aborígenes formoseños regresaron caminando desde Salta, donde trabajaban en ingenios azucareros y habrían sido ultimados por personal de Gendarmería Nacional. El titular de Gendarmería Nacional, Héctor Schenone, dijo a la agencia Télam que el Escuadrón 18 de Lomitas prestó "total colaboración" desde el inicio de la investigación por el trágico hecho histórico, tras una demanda interpuesta por la Federación Pilagá ante la justicia de Formosa. "La fuerza prestó y presta total colaboración a la justicia porque investiga un hecho histórico que hay que sacar a la luz", señaló Schenone.

      La inspección se realizó en terrenos que recién pasaron a depender de la Gendarmería a partir de 1987, después de haber sido cedidos por la provincia en 1971, explicó Schenone. En declaraciones a La Mañana, el doctor Julio César García informó que el primer allanamiento, que estuvo a cargo de personal de la Policía de la Provincia por orden de la Justicia Federal, se realizó en el predio de Gendarmería frente a Las Lomitas, y reveló que en las primeras excavaciones realizadas en el lugar "se encontró una fosa con un cadáver, que sería de la época en que ocurrieron estos hechos que se investigan. Se trataría de una persona joven, de sexo femenino", precisó.

      Junto a García se encuentran en Lomitas el doctor Carlos Alberto Díaz, además de varios expertos en criminalística, entre ellos Enrique Prueger. Por su parte, el abogado Díaz comentó a La Mañana que se hicieron en total unas 12 excavaciones y precisó que además del cuerpo encontrado se hallaron otros restos óseos. Las actividades en el lugar continuarán y se centrarán en un lugar ya delimitado en el que se presume se encontraría una fosa común con más restos.

      La presentación ante la justicia se funda en los principios jurídicos de la "imprescriptibilidad de los crímenes de lesa humanidad", similar a la interpuesta, a fines del año pasado, ante el Juzgado Federal de Resistencia, Chaco, a cargo del juez Carlos Skidelsky por la "Masacre de Napalpí" del 19 de julio del año 1924. Por el número de víctimas, el monto del resarcimiento sería similar al solicitado en Resistencia, o sea un equivalente superior a unos cien millones de dólares (U$S 100.000.000).

      Los abogados Díaz y García señalan que las consecuencias sociales, culturales y económicas producidas por la "Matanza de Rincón Bomba" es uno, entre numerosos acontecimientos trágicos, que han vivido los indígenas formoseños en particular y argentinos en general. Añaden que "el genocidio se extendió en el tiempo, por diversos medios, a veces brutales, otros sutiles, pero no por ello menos criminales. Antes y durante los 58 años que siguieron desde el año 1947, se produjeron más daño y más muertes que los fusilamientos o el "remate" de los heridos en aquellos fatídicos días. Cundió el terror a defender sus reivindicaciones que se transmitió oralmente por los "antiguos", de generación en generación. La memoria de este pueblo aún perdura. El temor por ejercer sus derechos hoy también perdura", advierten.

      Sostienen que "se ha tratado de ocultar la verdad de este genocidio para evitar responsabilidades que llegan hasta nuestros días. "La Matanza de Rincón Bomba" es uno de los hechos de nuestra Argentina profunda más oculto en comparación con otros similares. La "Masacre Napalpí" de 1924, tuvo acalorados debates en la Cámara de Diputados de la Nación en la época y la creación inclusive de una Comisión Investigadora. La bibliografía, si bien también escasa, es mayor que la de este caso, pero existen todavía sobrevivientes, de ambos lados, cuyos testimonios posibilitaron la reconstrucción histórica de los hechos", comentaron.

      En su presentación, los abogados sostienen que "en total son asesinados en la 'campaña' entre 400 a 500 argentinos de la etnia Pilagá, aproximadamente, además de los heridos y más de 200 'desaparecidos'. Ello sumado a los más de 50 muertos por intoxicación, hambre y falta de atención médica y la desaparición de un número indeterminado de niños, elevan las bajas a más de 750, entre niños, ancianos, mujeres y hombres".