PERSONA EN CUBA
por Ricardo Pelegrin, desde La Habana

 

UNIDOS POR LA HISTORIA

 

Unidos por la Historia” ha sido el nombre con el cual se desarrolló el Primer Evento Nacional Estudiantil de Historia del Estado y del Derecho en Cuba en la Ciudad de la Habana entre los días 2 y 6 de Febrero de este año 2006.

El Departamento de Estudios Jurídicos Básicos de la Facultad de Derecho de esta ciudad fue el anfitrión, organizando las actividades  que se sucedieron en el mismo. Los más antiguos centros universitarios de Cuba, en un empeño común, reunieron los principales trabajos investigativos de sus estudiantes en las materias de Historia del Derecho en Cuba y en Derecho Constitucional y organizaron varias jornadas de trabajo para escuchar y debatir las ponencias. Los centros participantes fueron las Facultades de Derecho de las Universidades de la Habana, de Santiago de Cuba, de Camagüey y de Villa Clara. Participaron un total de 40 estudiantes y profesores.

La realización de este Evento Científico Estudiantil constituyó un homenaje a los treinta años de nuestra actual Constitución, promulgada en 1976. Se sumó entonces a un número de actividades que se desarrollan por este motivo en el país. Encuentros similares, con temáticas relacionadas al estudio de la Historia, se efectuarán durante el año 2007, en las Universidades de Camaguey y Oriente.

 

El día 1 se realizó la inauguración del Evento en el Aula Magna de la Universidad de La Habana con las palabras de su historiador el Dr. Delio Carreras Cuevas. Siguió una Conferencia magistral a cargo del Profesor de Mérito de la Universidad de La Habana, Dr. en Ciencias Julio Fernández Bulté: “La importancia de los Estudios de la Historia del Estado y del Derecho Constitucional en Cuba”. Además, las autoridades académicas aprovecharon el entorno estudiantil y científico para investir a este docente con la Orden Frank País otorgada por el Consejo de Estado de la República, por jugar un papel relevante en la cultura y la educación. Al finalizar el acto se realizó una venta de libros de Historia de Cuba y contenidos afines, vinculados al tema central del evento.

 

Las ponencias se realizaron en las mañanas de los días 2 y 3. Siguieron un tracto histórico sucesivo, ilustrando, según el orden cronológico que le otorgara el Comité Organizador, la evolución Constitucional de nuestro país. Sesionaron los debates en la antigua Cámara de Representantes de la República, actualmente Museo y sede de la Asamblea Municipal del Poder Popular del Municipio Habana Vieja. Actuaron como Moderadores los profesores Dr. Julio Antonio Fernández Estrada y Lic. Ricardo Pelegrín Taboada en la primera jornada. Los docentes Dr. Reinaldo Suárez Suárez y Lic. Santiago Bahamonde Rodríguez dirigieron los debates en el segundo día.

 

Nuestros antecedentes constitucionales se encuentran en el Constitucionalismo español, desde los inicios del siglo XIX. La aparición de la Constitución de Bayona, del Estatuto Real y de la Constitución de Cádiz, influyó en el pensamiento jurídico de los criollos que poblaban la Isla. Diferentes personalidades  de la Cuba colonial se sintieron inspiradas y redactaron documentos en los que expresaron las nuevas ideas del pensamiento político cubano. Los textos manifiestan el sentir del reformismo, el anexionismo, el autonomismo y, finalmente, el independentismo. El trabajo que se refirió a estos primeros momentos fue “La Audiencia: significación e importancia” de Amalia Tamayo Kiala y  Leydis Graciela Alfonso Ruiz de la Universidad de Camagüey, develando el antiguo funcionamiento de esta estructura y su papel en la organización política y jurídica de la Cuba Colonial.

 

El independentismo, la más radical e importante manifestación política de los criollos del siglo XIX, fue el fundamento de los luchadores por nuestra emancipación nacional, los mambises, y es el pensamiento que se recoge en las Constituciones redactadas por ellos para organizar el Gobierno de la República en Armas, primer estado independiente de nuestra historia. Cuatro Cartas Magnas se elaboraron en estos años de lucha desde 1868 a 1898: Guáimaro en 1869, Baraguá en 1878, Jimaguayú en 1895 y La Yaya en 1897.

 

Esta etapa esencial en el desarrollo de nuestra identidad y de nuestro constitucionalismo fue parte de los debates con las ponencias: “El constitucionalismo cubano del siglo XIX” de los autores: Yuri Fernández Viciado y Yandri Clavelo Hernández, de la  Universidad de Villa Clara; y “La figura de Ignacio Agramonte en la Constitución  de Guáimaro·” de María Teresa Mojaiber Bravo y Anabel Fernández, de la Universidad de Camagüey. Se analizaron de manera general las circunstancias bajo las cuales fueron promulgados los textos mambises, siendo la norma reflejo de las relaciones políticas y las contradicciones del momento y fuente de información histórica para entender el mismo proceso independentista.

 

En 1898 se produce la intromisión de Estados Unidos en la Guerra de Independencia que se libraba entre Cuba y España. Como resultado, se establece la Primera Intervención Norteamericana en Cuba y se abre un nuevo período de tres años en nuestra historia que determinarán las relaciones entre ambas naciones durante la próxima mitad del siglo XX. El próximo texto constitucional de 1901 será reflejo de la influencia de este país sobre nuestra joven nación. Analizaron este controvertido momento de nuestra historia con una óptica crítica y novedosa que abrió las puertas a inquietudes y esperemos que a futuras investigaciones los estudiantes Grethell Hastie Varela y Oscar Cristóbal Puig con “El proceso constituyente de 1901” de la Universidad de Santiago de Cuba; Daunis Estévez González y Roberto Raicel Martínez con “La Constitución de 1901” de la Universidad de Camagüey y Yonny Rivero González con “Significación histórica de la Constitución de 1901” de la Universidad de  Villa Clara.

 

La Constitución de 1901 fue reformada por Gerardo Machado en 1927 y en 1928 estableciendo la prórroga de poderes y aumentando las facultades del Presidente. La reacción popular a este gobierno tiránico desembocó en la Revolución de los años 30. En esta década se establecieron diferentes estatutos provisionales y Constituciones de dudosa legitimidad dado su carácter de facto cual es el caso de los textos de 1934 y 1935.

 

No se regresa a una verdadera estabilidad constitucional hasta el año 1940 en que entra en vigor la nueva Ley Suprema para nuestro pueblo. El papel histórico de este texto, sus altos valores técnico-jurídicos que la convirtieron en la más avanzada del continente para la fecha fue analizado por Aramís Milán Palomo y Ahmed Correa Álvarez, de la Universidad de La Habana, en el estudio “Constitución del 40: heredera y transmisora del pensamiento iusfilosófico cubano”.

 

La constitucionalidad imperante a partir de 1940 se vio interrumpida por el Golpe de Estado de Fulgencio Batista en 1952, el cual impone entonces sus Estatutos Constitucionales. Sobre este hecho y su trascendencia jurídica se desarrolló la ponencia “Los Estatutos Constitucionales de Batista y la violación de la constitucionalidad” de Lisandra Pérez González y Raunel Milián Abreu de la Universidad de Villa Clara.

 

El triunfo revolucionario de Enero de 1959 tenía como uno de sus objetivos la reinstauración de la Constitución de 1940, lo cual se hace pero con diversas reformas. De analizar estos cambios y la medida en que ellos implicaron o no la existencia de una nueva Constitución,  versó  “La Ley fundamental de 1959 ¿ruptura o continuidad de la Constitución del 40?” de Abraham Zaldívar de la  Universidad de La Habana, en el que resultó uno de los más extensos y discutidos debates.

 

Se conformó así un tracto ilustrativo de los principales momentos de nuestra historia constitucional y creada una amplia base para hablar de aquella que cumple 30 años en este 24 de Febrero y que resulta la concreción del pensamiento cubano actual. Conclusiones sobre todo lo debatido resultaron las ponencias  “Identidad jurídica constitucional cubana” de Lilian Fiallo Monedero y “Antecedentes Históricos doctrinales de la Constitución Cubana de 1976” de Yusmaris Díaz Pérez, ambas de la Universidad de La Habana. En ellas se retomó la importancia de la Constitución de 1976 como primera Constitución socialista en América y las particularidades que permiten identificarla  dentro del Derecho Constitucional.

 

Fueron objeto de ponencias especiales, dentro del mismo tracto histórico-expositivo, algunas ponencias que trataron aspectos especiales del Derecho Constitucional Cubano. Así, se presentaron los trabajos  “La pena de muerte en el constitucionalismo cubano” de Maidel Hernández Castellanos y Raúl Vega, de la  Universidad  de  Santiago de Cuba; “El control constitucional en Cuba”  de Ana Celia Rivero Ruiz, Universidad de Santiago de Cuba; “Ciudadanía cubana: su regulación y evolución” de Amalia Pérez y Jorge Luis Cepero Aguiar de la Universidad de La Habana; “La Soberanía: una visión histórica en Cuba” de Estrella Figueredo González e Iviana Valentina Quirós Pérez de la Universidad de Camagüey; y “Necesidad de un diccionario bibliográfico del Derecho en Cuba” de la autora Yailén García Silveira de la Universidad de Santiago de Cuba.

 

El acto de clausura de las sesiones se realizó en la Fragua Martiana donde su director, Dr. Carlos Marchante, dictó la Conferencia magistral “Martí y el constitucionalismo cubano”. También se realizó un Panel con el tema: “Importancia del Trabajo Historiográfico del Estado y del Derecho, dado el reflejo de los principales eventos históricos en nuestras constituciones. Situación actual de la materia en Cuba y perspectivas para su desarrollo.” En él participaron la Dra. Berta Álvarez, el Dr. Reinaldo Suárez Suárez y el Dr. Julio Antonio Fernández Estrada; profesores e investigadores de diferentes centros de nuestro país. Finalmente, se tomaron los acuerdos necesarios para la  realización del próximo Evento.

 

No obstante, el Evento no concluyó con el levantamiento de las sesiones científicas; sino que los participantes se trasladaron a otros espacios que en esos días funcionaban en la Ciudad de la Habana y que resultaron excelente complemento cultural. El día 4 de Febrero se realizó una visita de todos al Museo Nacional de Bellas Artes y el 5 a la Feria Internacional del Libro.

 

El regreso a nuestros orígenes legales, la revisión de nuestros antecedentes jurídicos, deben ser una primicia en la formación de los jóvenes juristas. Resulta muy esperanzador ver cómo esta idea se multiplica en las nuevas generaciones y mantiene viva la necesidad y el ánimo de investigar en nuestra historia jurídica. El acercamiento expresa nuestro ideario político y así la identidad nacional que en el mismo subyace. Esto, entonces, se trata de una contribución importante para el desarrollo de la cultura jurídica de nuestro pueblo.

 

El crecimiento en próximos años de este evento permitirá hacer análisis más profundos y diversos. Su realización se espera pueda ser periódicamente y se puede enriquecer con un mayor número de experiencias. Ideas como estas engrandecen la Historia del Derecho como ciencia y son las que realmente descubren la sustancia que esta tiene ante quienes reniegan de ella. Se ha demostrado una vez más la valía de este contenido inicial de la carrera de Derecho pero final reserva inevitable de todas las leyes escritas y por escribir por la Humanidad.