Dr. Rabinovich:

 

    Mi nombre es Ramón Mauriño, Mi DNI es 30219078, soy estudiante de derecho, estoy en la lista de la revista Persona y curse con usted Derecho Civil. Soy actualmente procurador en un estudio jurídico y profesor de Historia mundial contemporánea y capacitador para modelos de naciones unidas.

    Esta introducción con mis datos es para que usted sepa quien le habla. Desde ya cabe aclarar que no soy

ni por asomo antisemita, pero me gustaría acercarle mi opinión sobre algunas cuestiones que usted propone en su editorial.

    A través de la historia hemos visto como judíos y árabes han convivido en la tierra de lo que fue alguna vez el imperio otomano sin ningún problema. Hasta podemos decir que fueron tratados como personas en dicho imperio a diferencia de como eran tratados en Europa (como ciudadanos de 2da categoría). Hemos visto como los judíos de Jerusalén luchaba lado a lado con sus hermanos árabes contra los cruzados, y sin embargo a partir de la resolución 181 de las naciones unidas, esa hermandad ha sucumbido y ha dado luz a una de las mas sanguinarias luchas que la humanidad ha presenciado.

    Es cierto que ambos pueblos tienen un legítimo reclamo sobre el territorio que ahora ocupa en su totalidad el Estado de Israel. Sin embargo, el enojo árabe (y entiéndase el enojo como el reclamo de una solución alternativa y no por su reacción y su premisa de "echar a los judíos al mar" totalmente injustificable como cualquier guerra lo es) es entendible o comprensible, si vemos las promesas británicas al pueblo Palestino, promesa de libertad y autodeterminación después de la segunda guerra mundial.

      Sin embargo, y a pesar del terrorismo que asola a Israel, eso no justifica las reacciones Israelíes. Un estado tiene que estar por encima de la utilización de la ley del Talión. Un estado no puede llevar a cabo asesinatos selectivos, ni puede disparar a gente que no esta armada, ni puede mantener que la tortura legal como medio para conseguir información sin importar cual sea el nivel de terror al que se encuentra sometido. Decir lo contrario o justificar lo contrario es abrirle la puerta al terrorismo de estado y análogamente justificar el proceso de reorganización nacional que sufrimos nosotros.

       Estoy de acuerdo con usted en cuanto a que el sionismo original era una propuesta cuando menos interesante o para tener en cuenta sin embargo hoy nos choca la realidad. Como dijo Pasternak en Dr. Zivago

"Muchas veces ha sucedido en la historia. Lo que fue concebido como noble y elevado se ha vuelto una cruda

realidad, así Grecia se volvió Roma, la ilustración Rusa se convirtió en la Revolución Rusa."

       Dr. Rabinovich-Berkman yo soy un creyente que para todo se puede encontrar un solución pacifica, sin embargo, la constante agresión y las desmedidas represarías israelíes solo hunden al pueblo árabe cada vez mas en la pobreza y la ignorancia, y usted sabe que la ignorancia es la madre del prejuicio. De esta manera, creo yo, que Israel esta creando a su propio verdugo. Solo espero que en el mundo de mañana gente mas tolerante eduque a los próximos líderes del mundo, de lo contrario el conflicto Árabe-Israelí será eterno.

 

       Me gustaría tomar esta oportunidad también, para agradecerle y felicitarlo por la revista, es realmente una excelente revista de investigación y la disfruto mucho. Muchas Gracias.

 

Ramón Mauriño
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