Ay, país, país,
país….
Recuerdo
cuando cantaba esta canción siendo joven. Nunca pensé que la cantaría
con tanta tristeza como la que siento hoy.
1º
de mayo 2002: Eduardo Sukiassian atropella y abandona a mi
hijo Kevin Sedano de 14 años. Lo vi luchar por su vida una semana hasta
que falleció.
Después
fueron 4 años de injusticia: policías que no actuaron, no tomaron
pruebas; fiscales que encajonaron, no investigaron; jueces que dicen “en
tránsito no pasa nada”, no les importa.
Pero mientras
tanto la vida sigue. Los otros hijos crecen. Ninguno en casa puede
sentir esa PAZ que deseamos tanto porque el asesino sigue libre y
conduciendo. De a poco nos acercamos a la fecha del juicio oral. Mi
marido, Carlos, me dice que no me preocupe. Aunque Sukiassian quede
libre, sabe que mató a Kevin.
1º
de agosto 2006: Solo faltan 22 días para el juicio. Todos
esperamos que se haga justicia. Pero Carlos, el papá de Kevin, sale de
casa y no vuelve. Un infarto termina con su vida…..
¿Por qué,
país? ¿Por qué no podemos vivir en paz? ¿Por qué tanto dolor? ¿Por qué
los jueces no nos entienden?
1º
de Septiembre: Se cumple un mes sin Carlos y 4 años y 4
meses sin Kevin.
Nuestra
familia agradece a todos los que escribieron, llamaron y nos
acompañaron. Gracias por ayudarnos a vivir cada día.
155-457-6682