La Carrera por los Derechos
del Niño Curado de Cáncer

Es motivo de orgullo para Latinoamérica toda, y en especial para la Argentina, el Servicio de Hemato-Oncología y Trasplante de Médula Ósea del Hospital Italiano de Buenos Aires, estructurado bajo la égida del Dr. Eduardo Dibar, verdadero coloso de la lucha contra el cáncer pediátrico, brillante médico y admirable ser humano, cuya huella ha plasmado en sus discípulos, encabezados por la Dra. Mónica Makiya.

Pero el compromiso de estos profesionales, épicos combatientes a quienes lo difícil de su causa, lejos de arredrarlos, incita a una entrega mayor, no termina en el ámbito médico. Reiteradamente, Dibar y su equipo han presenciado cómo, tras conseguir vencer al cáncer y arrebatar un niño o un adolescente a la muerte, es la sociedad la que lo aparta, lo discrimina, lo relega. Estos oncólogos heroicos se han sublevado frente a tan injusta e ilógica conducta. El joven que ha padecido o padece esa enfermedad infernal merece, lejos de cualquier rechazo, gozar de puertas abiertas, de oportunidades iguales, de futuro.

Por eso, Eduardo Dibar y su gente convocan cada año a la Carrera por los Derechos del Niño Curado de Cáncer, una maratón de diez kilómetros, acompañada de una Marcha Aeróbica no competitiva de cuatro kilómetros. El oncólogo mismo suele participar (es, además, profesor de tango). En 2006, el evento tuvo lugar el 19 de noviembre, en Puerto Madero, Ciudad de Buenos Aires, con la presencia de reconocidos deportistas y artistas.

PERSONA, revista creada en memoria de un adolescente fallecido a raíz del cáncer, y comprometida hasta la médula, ya que de médulas se trata, en la lucha contra cualquier forma de discriminación y de injusticia, apoya  plenamente esta iniciativa, en la esperanza de que pronto llegue el día en que, por haberse borrado estas infaustas actitudes sociales, aquella devenga innecesaria como manifestación, y resulte relegada sólo a su faceta deportiva. Ricardo D, Rabinovich.Berkman