DERECHOS ECONÓMICOS, PUEBLOS INDÍGENAS,
ECONOMÍA SOLIDARIA Y GLOBALIZACIÓN

Kleber E. Masaquiza

 

RESUMEN

 

Los derechos económicos de una persona nacen desde el instante de la idea de producir un determinado producto o bien, por ello es necesario hacerlas respetar en toda la fase de producción y puesta en las manos del demandante a un precio racional. Estas actividades están enlazadas en lo social, cultural. Y qué no decir de la economía solidaria que manejan todos los pueblos indígenas: es la esencia del diario convivir en un entorno de equidad con la naturaleza y el ser humano. Por ello no se puede separar lo económico de lo social, cultural, etc. de los pueblos indígenas porque todo está entrelazado entre y con todos los aspectos del hombre.

La economía solidaria, para explicarla bien, no es lo mismo entenderla desde los textos escritos por profesionales foráneos que vivir en el medio de ella. Para un indígena la economía solidaria es cultural, ancestral, social del ser humano. Nació desde la época del Inca y esta vigente hasta la actualidad. Porque la práctica de una economía solidaria no circula necesariamente en términos monetarios: más es una practica económica en especie, o destajo. Se podría redondear en una prestación de servicios de una persona X a otra persona Y, la cual se revertirá desde la persona Y a la persona X en un tiempo futuro. Por tanto, no se podría hablar del cálculo del multiplicador del dinero u otra variable económica como la inflación, o la devaluación de las monedas débiles de nuestros países andinos.

La practica de la economía solidaria, al estar vigente en los pueblos indígenas, es una muestra clara de que el efecto globalizador de la economía mundial esta dejando de lado o esta aislando la economía o forma de producir un determinado producto o bien. Porque la economía globalizada es una producción en escala y con fines comerciales de obtención de ganancia de los capitales invertidos, mas al otro extremo estamos los pueblos indígenas produciendo de manera tradicional, con costos elevados. Pero el fin de la producción de un bien es el mejoramiento de la calidad de vida de toda la sociedad, enmarcada principalmente en la agricultura, que es el principal eje de producción de los pueblos indígenas. Mas las otras actividades de producción en masa no han sido posibles a los indígenas, debido que no están al alcance de los indígenas los grandes capitales de prestamistas nacionales e internacionales, que exigen papeleos voluminosos.

La economía solidaria en los pueblos indígenas no es solo una producción de un bien, es todo un sistema de convivencia en comunidad, de solidaridad y de prestación de servicios de los pueblos para estar en equidad entre los AILLUS, familias. Mas este sistema económico no se puede comparar con el socialismo ni el comunismo del occidente. 

 

DERECHOS ECONÓMICOS, PUEBLO INDÍGENA, ECONOMÍA SOLIDARIA Y GLOBALIZACIÓN

Los derechos del ser humano surgen desde el momento de la formación del embrión, y el derecho económico en particular surge al momento de planificar en idea la producción de un determinado bien o producto para el sustento de la familia o para comercializar el excedente en los mercados locales. Debido al bajo volumen de producción que tenemos las personas que vivimos en el campo, no se comercializa en cantidades considerables, mas solo es una comercialización insípida de los productos. Afirmaré que en el campo tenemos extensiones de terreno menores de una hectárea, que se puede considerar parcelas pequeñas o pequeños núcleos de las unidades de producción agrícola (UPA). Las UPAs en la actualidad se están reduciendo más y más debido a la inserción de productos producidos a escala y alterados genéticamente. Por tanto los productores estamos perdiendo el derecho de explotar la tierra de manera sustentable y sostenible.

Al estar inmiscuidos de manera involuntaria en la globalización, los pueblos indígenas estamos perdiendo varios tópicos de la sociedad indígena. Entre ellos podemos citar la autodeterminación en la lengua, que ocurre porque la mayoría de los nuevos textos de aprendizaje y enseñanza están editados en idiomas foráneos y no en la lengua materna de los pueblos. Además, la enseñanza formal en varios países donde habitamos los pueblos indígenas es casi siempre en una lengua diferente de la de los pueblos indígenas. Por ello la autodeterminación de la lengua se está viendo amenazada y en peligro de perderse en el futuro, si al ser reconocida la enseñanza formal en las  lenguas maternas de los pueblos en varios estados sus derechos se reducen a sus propios ámbitos de influencia, siendo sus culturas y conocimiento parcelados con respecto a las sociedades nacionales, a pesar de aportes sustantivos en un proceso positivo de globalización.

 Otra de las perdidas significativas claras es la práctica de la producción de un determinado producto de manera tradicional. Es claro que en la actualidad por efecto de la globalización en la producción agrícola se usan casi obligatoriamente los fungicidas y pesticidas dañinos para contrarrestar el efecto de las plagas e insectos que atacan al desarrollo de la agricultura. Esto ha marginado la producción y cuidado de las plantas con otras plantas naturales y de manera sustentable, debido a que se han desarrollado las plagas e insectos y son cada vez más fuertes. Los pesticidas han venido a suplantar los cuidados de los cultivos orgánicos a manera de necesidad e imposición, porque si bien es cierto que se produce de mejor manera y fácil un producto con fungicidas y pesticidas químicos, estamos infectando la tierra y nosotros mismos generando problemas graves de intoxicación ambiental, y al ser humano. Por ejemplo, en la actualidad no se utiliza el cuidado y protección al cultivo de las papas naturalmente con urea, ceniza, leche, roda, wantuk; mas estamos usando de manera fácil el DNT que es un producto dañino y prohibido en los países desarrollados. Estos productos agrícolas cuidados con tales pesticidas dañinos los consumimos sin ningún tipo de cuidado ni restricción. Estas actitudes las estamos adoptando los pueblos indígenas por el ataque del efecto demostrativo de la prensa hablada, escrita (y qué decir de la televisión), que nos ha impuesto la globalización sin tener en cuenta nuestro habitat natural ni nuestra convivencia en comunidad.

Los sistemas de producción de la sociedad del inca como los maki mañachis (prestar la mano para una determinada acción), minga (trabajos mancomunados en beneficio de la sociedad o el núcleo conglomerado). asambleas populares para decidir acciones y resoluciones en beneficio de la sociedad, se están perdiendo debido que los pueblos indígenas también estamos cuantificando todas las actividades en términos monetarios y contables. Esto ya no hace atractivo prestar la mano para una determinada actividad a realizarse, o una minga para una actividad en beneficio de la sociedad. Por ejemplo, al construir una casa como se realizaba con el maki mañachi, no se cuantifica monetariamente el prestar la mano a un miembro de la sociedad indígena para construir una casa, porque se sabía y sabe que se será retribuido de igual manera cuando construya una casa para si mismo. Es decir, que no influyen los incrementos del costo de la mano de obra, las variables económicas como la inflación no intervienen, no se le ve más costoso hoy que en un tiempo pasado. Ahora, con la globalización, no es tan incentivador prestar la mano: el efecto es cuantificar todas las cosas. De esta manera están poco a poco perdiéndose los sistemas ancestrales de producción mancomunada de la sociedad indígena.

 En la producción agrícola de los pueblos indígenas, muchos aspectos importantes se están perdiendo, por ejemplo, el desarrollo de las semillas de manera ancestral: con esto de la globalización se están remplazando por las semillas mejoradas, que no son más que semillas alteradas genéticamente para producir en un tiempo corto y de apariencia más grande que la natural. Sin embargo, estos productos transgénicos, como no son naturalmente desarrollados, están produciendo efectos secundarios y necios en contra del ser humano. Estos efectos en varios casos son dañinos para los pueblos indígenas y la sociedad, produciendo enfermedades cancerígenas e incurables. Por tanto en este aspecto el efecto de la globalización ha sido destructivo y no beneficioso al ser humano en su conjunto. A pesar de estos efectos secundarios, los grandes productores agrícolas están insertando en el mercado este tipo de productos transgénicos. Varios estudios en el tema afirman que se retardan unos diez años o una generación para manifestarse los efectos secundarios y nocivos por consumir este tipo de productos. En consecuencia, no se sabe claramente en cuanto nos estamos infectando e intoxicándonos, aparte de contaminar el ambiente.

 Varios temas relacionados a la sociedad del Inca en la actualidad, en mi criterio, no están escritos de manera real como fue o como lo percibimos nosotros los indígenas. Sin embargo, los escritos actuales sobre el tema son realizados por personas foráneas al mundo indígena: por ello no han recogido con claridad el sentimiento y el valor real de las cosas que se viven en la convivencia comunitaria en armonía con la naturaleza. Es claro que a la economía indígena, por estos aspectos, han tratado de compararla o relacionarla con el comunismo o socialismo marxista-leninista;  pues es claro que hay puntos de convergencia con el sistema comunista pero no es igual decir que es el mismo modelo económico, porque en la sociedad indígena hay varias diferencias, a pesar de la igualdad que se mantenía. Entre los pueblos indígenas se tenía una calidad de propiedad privada; esto equivale a decir que no todo era del Inca, más era del aillu, núcleo familiar. La sociedad del Tawantinsuyo sí estaba manejada por el Inca, pero no era el dueño absoluto de todas las tierras y lo que ellas producían. El inca ayudaba con la planificación de la producción y del excedente de la producción: el objetivo era que no se sufriera la falta de abastecimiento de un determinado producto en ninguna fase del año, y el dueño de tierra en una determinada producción debía trabajar de manera correcta para su familia y en segundo plano para su comercialización. En consecuencia, primero el aillu trabajaba principalmente para suplir las necesidades básicas de su núcleo familiar, y si existía excedente de la producción, comercializaba e intercambiaba con otros aillus de manera justa y equitativa, sin ningún perjuicio de las partes; en el manejo del excedente es que el inca jugaba un papel primordial, porque era él quien fijaba las normas de intercambio y transacción de los productos, los cuales eran manejados por los kipukamayos, estadistas que manejaban los datos de la sociedad. A toda la fase de intercambio y prestación de servicios se le conocía como randinmunda, sistema económico vigente de transacción mutua sin perjuicio de las partes involucradas.

El randinmunda es un sistema ancestral de los pueblos indígenas que esta aún vigente en la actualidad; este consiste en la prestación de servicios de una persona X a otra persona Y en un determinado bien, sin tomar en cuenta el costo del servicio ni él cálculo de variables económicas como la inflación, devaluación de la moneda y el valor del dinero mismo en sí. Un ejemplo: en la construcción de una casa para habitar el aillu, familia, la persona X va a realizar la casa, que será construida por las personas Y, Z, etc, pero hablaremos solo de la persona Y. Esta presta sus servicios en la construcción de la casa desde el inicio hasta el final de la construcción en un tiempo determinado, y se compromete a hacerlo bajo el sistema del randinmunda: no tiene necesidad de remuneración. En un tiempo diferente, meses, años, donde la economía sufrió variación en la inflación, hipotéticamente los salarios variaron tambien, y probablemente la moneda se devaluó, la persona Y planea realizar una casa para habitar con su familia. Cuenta ya con la persona X sin ninguna retaliación o perjuicio de los cambios en las variables económicas del país. Es decir que la persona X de igual manera prestará sus servicios en la construcción de la casa sin ningún reconocimiento monetario, mas solo por la aplicación del sistema del randinmunda; también en esta construcción de la casa hay otra variable implícita que no se toma en cuenta: el tamaño de la construcción de las casas. Es decir, que no todas las construcciones son homogéneas con igual numero de cuartos, paredes, puertas, ventanas, etc, mas solo es el objetivo de la construcción de la casa que se prioriza. En este sistema del randinmunda participan  varios miembros, con la igualdad de condiciones; por ello en este sistema si participan X, Y, Z, etc, realizarán la construcción en tiempos diferentes, que no deben coincidir para que el sistema funcione correctamente. Este sistema también se aplica en la agricultura durante todo el proceso de producción (siembra, cosecha), en la confección de los atuendos de vestir, etc.

El sistema del randinmunda que es el eje de la economía de los pueblos indígenas es conocido hoy como economía solidaria: no debe ser remplazado bajo ninguna premisa por otro sistema de producción, y peor aún de un sistema capitalista que es el de la globalización. En el caso de reemplazarse, se incrementaría el número de desprotegidos y pobres, porque de una u otra manera el randinmunda ayuda a los pueblos indígenas para suplir las necesidades básicas entre todos sus miembros, y en consecuencia mitiga la proliferación de la pobreza. Si desapareciera por completo este sistema, los pueblos indígenas se verían en grandes problemas sociales.

Los métodos de convivencia comunitaria están vigentes a pesar del ataque de la globalización a la vida en comunidad y la explotación irracional de los recursos lucrando muy pocas personas en perjuicio de la mayoría de la sociedad, en consecuencia aumentando la brecha cada vez más grande entre ricos y pobres. La sociedad indígena ha aprendido a vivir en los dos sistemas económicos diferentes como el capitalismo y el randinmunda, y, en la actualidad, con el fenómeno de la globalización, que pretende unificar o formatear bajo un solo parámetro el estilo de vida; por ello la globalización se puede percibir como una especie de amenaza en perjuicio de los valores sociales y culturales de los pueblos milenarios que han convivido de manera comunitaria y en armonía con la naturaleza.

El fenómeno de la globalización, al ser un sistema de comercialización y homogenización pretende unificar todas las cosas, actitudes y comportamientos del ser humano, mas no toma en cuenta la gran variedad de pueblos indígenas, que a pesar de ser pueblos milenarios cada uno tiene su particularidad y diferencia. La lengua que hablan, por ejemplo, no es homogénea: en el Ecuador la mayor parte de indígenas hablan el idioma Kichwa, sin embargo ésta los diferentes pueblos indígenas la hablan con dialecto diferente; también hay otros pueblos indígenas en el Ecuador que hablan el Wau, Chachi, Warany, etc. Esto en un solo país: en otros países de Latinoamérica se habla quechua, aymara, la lengua maya, etc. Entonces, ¿cómo es que el efecto de la globalización pretende que todos hablemos un idioma universal? Esto está en contra de la autodeterminación de los pueblos sea cual sea su origen.

Los derechos de los pueblos indígenas están siendo amenazados con el efecto demostrativo de la globalización: esto es que todos los medios de comunicación, hablada, escrita y televisada atacan directamente al estilo de vida de nuestros pueblos, y siempre exageran en los calificativos de los pueblos indígenas, nos dan artículos peyorativos como primitivo, aborigen, o simplemente sin civilización. Estos medios de comunicación en varias ocasiones nos llaman de esta manera sin siquiera conocer el estilo de vida en convivencia de nuestros pueblos, pero el efecto demostrativo esta entrando por la voz de la radio en nuestros hogares para criticarnos negativamente, está entrando en el seno de nuestros hogares en imágenes televisadas. Por tanto, el efecto globalizador nos está cada vez más demostrando que deberíamos dejar el estilo de vida comunitaria y remplazarlo por la vida cómoda y consumista del capitalismo.

La globalización intenta la unificación de las costumbres de los pueblos y sociedades, sin asimilar que los pueblos indígenas tenemos nuestro propio calendario, por ejemplo, en el mundo andino, que está regido por los cuatro solsticios de cada año, y en junio culmina con el solsticio de las cosechas, que hoy por el cristianismo es mal llamado corpus Christi. Es decir que todos los conocimientos ancestrales se han tratado de adaptar o tomar otros nombres, violando los derechos de propiedad intelectual del conocimiento de los pueblos indígenas. El efecto de la globalización es por ello atentatorio para el conocimiento milenario que se mantiene en los pueblos indígenas, transmitido de manera oral de generación en generación. Podemos citar varios ejemplos de esta usurpación intelectual del conocimiento indígena: tenemos en el Ecuador el caso del AYAWASKA, una planta del oriente ecuatoriano que sirve de medicina natural en los pueblos indígenas y una de las grandes farmacéuticas lo ha patentado. En la actualidad existe una demanda internacional sobre patentes que pretende esclarecer este tema. Sin embargo, por la vigencia de las leyes del OCM, en la misma ONU no se pudo realizar el reconocimiento de la patente en beneficio de los pueblos indígenas del oriente ecuatoriano. Por ello los indígenas estamos siendo violentados en nuestro conocimiento ancestral milenario.

Los pueblos milenarios y originarios, al ser violentados, estamos reclamando constantemente a los gobiernos en nuestros diferentes países, para que nuestros conocimientos sean recogidos y reconocidos en todos los ámbitos. Este reconocimiento debe insertarse en las constituciones de cada uno de nuestros Estados Nacionales. Algo -poco- se ha logrado en el Ecuador: consagrar en la Carta Magna de la República los Derechos Colectivos en beneficio de la sociedad indígena y minorías étnicas. Son aportes para la construcción de sociedades interculturales. Sin embargo, no se logra el pleno desarrollo y vigencia de los derechos colectivos por falta de decisión y voluntad del gobierno ecuatoriano en la educación bilingüe de calidad, los territorios ancestrales, la cultura y espiritualidad, las circunscripciones territoriales, salud indígena, entre otros temas; por ello invitamos a todos los pueblos indígenas del mundo que luchen por sus derechos ancestrales e inalienables para que sean reconocidos y respetados legalmente en nuestros Estados Nacionales. Es verdad que estos logros de los pueblos indígenas del Ecuador nos han costado vidas humanas de nuestros compañeros indígenas, movilizaciones, marchas, bloqueos de carreteras, paralizaciones masivas necesarias, para que nuestro gobierno se de cuenta que existimos y que nuestros derechos se deben reconocer de manera clara.

Los derechos de los pueblos indígenas ancestrales son logros alcanzados con luchas y reivindicaciones constantes, mas el sistema globalizador representado en las grandes transnacionales no ha querido reconocer estos derechos a sabiendas que todos los pueblos tienen libertad en su autodeterminación y pleno cumplimiento de los derechos humanos según su hábitat y entorno de vida en comunidad dentro de su propio territorio;  pues estos derechos ancestrales no siempre son justificados o reconocidos a favor de los que hemos recibido el daño, más parece ser que estos derechos humanos existen a favor de los que nos agreden. Por ejemplo: si los indígenas de América al identificar, atrapar y capturar al ladrón, aplicando los derechos colectivos, proporcionan castigos de tipo correctivo, los sistemas correctivos según la geografía pueden variar, pero el malhechor acude a una demanda de violación de sus derechos humanos, y las cortes dan tramite. Entonces, se preguntan los pueblos indígenas, ¿los derechos humanos de las personas son buenos solo cuando son agredidos o también tienen que diferenciarse? Es decir, los derechos humanos existen para todas las personas sin distinción de raza, sexo, condición social, lengua; empero, ¿qué pasa en el caso del ejemplo si esta persona es un malhechor o ladrón? La pregunta es si tiene los mismos derechos que la persona a la cual robo e hizo mal en contra de un núcleo familiar. Las cortes más parecen atender y defienden los derechos humanos de los malhechores, ladrones, narcotraficantes, asesinos, violadores, etc., y se ven muy pocos casos en que defienden a los que les han robado, a las personas que han sido violadas, a los familiares de los asesinados, etc. Entonces, ¿los derechos humanos no serían de clasificar más minuciosamente según el caso y determinar claramente las prioridades de estos derechos para que la universalidad sea vigente pero con particularidades especificas y que se dediquen a defender a los más necesitados y humildes de la sociedad, quienes siempre sufren los robos, violaciones, asesinatos, etc.? Pues si no, seguirán usando los derechos humanos universales consagrados en las convenciones para protegerse de la justicia y no someterse a la aplicación de los derechos ancestrales de los pueblos indígenas. En la sociedad actual se maneja un discurso errado al pensar que los sistemas correctivos de los pueblos indígenas no funcionaron o no funcionan para la auto depuración de la sociedad y la formación de individuos para vivir en una vida comunitaria.

Por hacer un ejemplo, citaré la sociedad del Tawantinsuyo, dirigido por el Inca: en estos territorios no existían cárceles de reclusión de malhechores, ladrones, asesinos, etc. La pregunta es si esta sociedad era tan perfecta o simplemente los sistemas correctivos funcionaban a la perfección. En la actualidad se dice que los sistemas correctivos ancestrales violan los derechos humanos universales; en consecuencia, la diferencia es que en la actualidad faltan cárceles de alta seguridad para tener recluidos a los malhechores, ladrones, narcotraficantes, asesinos, etc. La repuesta es por si sola: en el ejemplo de la sociedad del Inca, a pesar que el sistema correctivo era fuerte, ayudaba a tener una sociedad sin malos elementos dentro de los núcleos familiares.

Con el efecto de la globalización se ha querido separar un tema del otro, por ejemplo separar lo cultural con lo económico, lo social con lo artístico y en fin, para que cada tema sea independiente del otro, pero esto no es posible en la sociedad de los indígenas, donde todos los temas son entrelazados y coordinadas sus actividades. Por ello en los pueblos indígenas no se puede hablar de lo económico y cultural por separado, más si hablamos del randinmunda o economía solidaria. Como cité anteriormente, el randinmunda no es sólo variables económicas, más es una convivencia en sociedad y en armonía con la naturaleza. Pues al producir un bien para comercializar el excedente no se puede hablar de una plusvalía como la prioridad: el eje es respetar la tierra, explotarla de manera sustentable y sostenible como lo ha sido desde tiempos ancestrales. Es que en la sociedad indígena es su costumbre o su derecho consuetudinario que al producir un producto no es el fin obtener ganancia sino más suplir las necesidades y mantener una vía en convivencia comunitaria con el respeto a la naturaleza. También las manifestaciones culturales son propias de cada pueblo indígena con la particularidad del caso, mal afirmaríamos diciendo que todos son iguales (homogéneos, pero no iguales). Por ejemplo, en América la celebración de los solsticios varía en días debido a que la rotación del planeta Tierra alrededor del sol logra una alineación diferente en cada pueblo indígena, por tanto los festejos ancestrales se realizan en días diferentes a pesar que tengan el mismo significado de fondo.

Todo pueblo según su desarrollo se manifiesta en su comportamiento en sociedad. Los pueblos indígenas tienen costumbres variadas, pero que han perdurado por siglos; se puede decir que el comportamiento social es diferente pero de equidad con la naturaleza, de respeto hacia la naturaleza. Dentro del desarrollo de nuestros pueblos indígenas podemos identificar los grandes vestigios arqueológicos en la actualidad. Todos son originados en los pueblos indígenas y ancestrales; sin embargo, varios de ellos no son valorados en su dimensión; hasta son calificados como construidos por seres foráneos al planeta o por fuerzas supraterrenales, negando así la gran capacidad que tienen los pueblos indígenas en su arquitectura, técnicas de cultivo, matemática, medicina tradicional, entre otros aspectos que, a pesar del gran desarrollo de la tecnología de la globalización, no pueden ni siquiera explicarse por los grandes científicos. Ellos pretenden explicar a su modo con la intención de no dar el verdadero valor a los pueblos indígenas milenarios. Por ello los pueblos indígenas luchamos y lucharemos para que estos derechos y valores sean reconocidos en el nivel que corresponde.

La globalización es un término amplio de explicarse, pero a pesar de ello se resumiría en un efecto de homogenización y universalización de la convivencia entre los seres humanos en sociedad; por ello, los pueblos indígenas podemos afirmar que no estamos fuera de este efecto que de alguna manera nos han impuesto y está consumiendo nuestros propios estilos de vida. Por ello se dice que la globalización es tener en nuestros hogares varios aparatos electrónicos que facilitan la vida con comodidad, acudir a la tecnología computarizada, tener los medios de comunicación universal y todo lo que se inserta en nuestras vidas como costumbres o modas foráneas, es la unificación de las sociedades: al tener estos hábitos se están rezagando los estilos de vida ancestral. En consecuencia, los pueblos indígenas no debemos caer en este fanatismo de consumir por consumir y convertirnos en adictos a estos productos, mas debemos mantener nuestros propios estilos de vida en sociedad con el respeto a la naturaleza como lo primordial. Desde luego también, utilizar las nuevas tecnologías computarizadas, los medios de comunicación universal, como una alternativa secundaria para nuestros estilos de vida, para no dejarse consumir por el efecto demostrativo de consumo y comodidad en desmedro de la calidad de vida ancestral de los pueblos milenarios. En concordancia debemos tener cuidado y educarnos de manera correcta en el uso de estos avances tecnológicos.

En nuestros países la gobernabilidad es duramente cuestionada y ha generado conflictos internos, se pretende mantener un estilo peculiar llamado democracia y la elección de las mayorías para sus representantes, pero los representantes en varios países no son nuestros representantes, debido que para ser un representante se debe tener una cantidad monetaria considerable para lograr publicitarse en los medios de comunicación, pues no todo representante triunfa por sus buenas acciones, más parece ser por la cantidad de publicidad que paga en los diferentes medios de comunicación masiva. Será por ello que la democracia en particular en Latinoamérica no es tan perfecta o correcta que se pueda imitar, y que este sistema no es la última opción en la reglamentación y vigencia de las leyes de nuestros Estados Nacionales. Al vivir en nuestros pueblos este tipo de democracia deberíamos generar cada vez más modelos de convivencia en sociedad alternativos que se identifiquen con la relación enorme de riqueza de la diversidad de valores, prácticas, conocimientos, tradiciones, culturas que anteriormente han estado sin ser reconocidos y están vigente en varios pueblos indígenas con la elección de nuestros representantes como alcaldes, prefectos, concejales, etc., implementando una gobernabilidad alternativa y participativa similar a la vida en comunidad con respeto a la naturaleza.

Al generar modelos alternativos de gobernabilidad participativa en los pueblos indígenas estamos demostrando que la libertad de los mercados que traspasan fronteras sin ningún tipo de restricciones ni aranceles no es la única alternativa viable como lo plantea la globalización, que los mercados mundiales propiciados por las grandes transnacionales con capitales golondrinas de especulación no son la última palabra en el nuevo ordenamiento mundial, pues, después de la caída del muro de Berlín y de desaparecer las dos posiciones antagónicas de  izquierda-derecha la mundialización pretende y posibilita el plantearnos por intelectuales y políticos la “tercera vía”, con que deberían  beneficiarse los pueblos indígenas y la sociedad que está siempre marginada. Pues la “tercera vía” pretendería universalizar o internacionalizar la justicia, por ejemplo bajo una misma ley, la cual generará un desconocimiento generalizado de los esquemas de particularidad en las leyes de los pueblos indígenas y sus derechos colectivos. Entonces el planteamiento de la “tercera vía” es una homogenización, unificación de todos los aspectos comerciales y sociales de los pueblos lo cual es sinónimo de la globalización; en respuesta a ello y no como una oposición sin fundamento, no debemos descartar la generación de modelos de gobernabilidad alternativa y participativa vigentes en nuestros pueblos para no ser consumidos con los fenómenos de globalización y mundialización.

La globalización se refleja en los ámbitos reales con la economía, la innovación tecnológica y el ocio, mismos que han generado grabes problemas globales al planeta que se pueden resumir en la alteración de los ecosistemas y la biodiversidad, los cambios climáticos con efectos como el calentamiento de la tierra, la unificación de todas las sociedades, entre otros. Entonces las grandes transnacionales que están realizando producción de bienes sin tomar en cuenta la contaminación ambiental, ¿qué acciones están tomando para mitigar estos efectos o para solucionar definitivamente estas derivaciones atentatorias que han generado en perjuicio de todos los seres humanos que habitamos en el planeta tierra? Quizá están pretendiendo que los países llamados en desarrollo o los pueblos indígenas seamos guardabosques de los bosques tropicales, amazónicos, etc., que existen en el planeta. Sin embargo, los pueblos indígenas debemos insistir en plantear organismos de control ambiental en cada uno de nuestros países, también generar políticas para cuantificar el costo monetario de cuidar los bosques naturales de la amazonía y preservar las cuencas hidrográficas entre otros. Y que las grandes transnacionales, por su parte, apliquen medidas correctivas para el mejoramiento del medio ambiente; no puede ser posible que con el afán de generar productos a escala y de bajo costo se esté contaminado la naturaleza con la emisión de gases tóxicos al aire, arrojando substancias nocivas en las riveras de los ríos y quebradas, alterando los ecosistemas, con el calentamiento global de la atmósfera (el efecto invernadero). Estas consecuencias son ocasionados particularmente por las grandes transnacionales con el afán único de lucro y beneficio para sus empresas que no consideran ni siquiera el derecho a la vida, violando la declaración  universal de los derechos humanos.

Los pueblos indígenas ante el fenómeno de la globalización que caracteriza una producción desmesurada y explotación irracional de los recursos naturales, exhortamos a plantear una producción de carácter sustentable y sostenible, con respeto a los ecosistemas, la biodiversidad y la naturaleza en su conjunto. Por ejemplo los bosques, páramos, recursos hídricos, explotando la tierra sin químicos nocivos. La sociedad en su conjunto, no podemos seguir tolerando la explotación irracional de los recursos no renovables, que posteriormente acarrearía graves problemas a la existencia del ser humano en la tierra; por ello debemos comenzar a incitar en todos los ámbitos posibles la participación de los pueblos indígenas sugiriendo de manera enérgica que se aplique la reestructuración y el replanteamiento de los modelos de producción dañinos que existen, propiciados por las grandes transnacionales, pues si no nos veremos inmiscuidos en problemas graves en un futuro no tan lejano.

Entre otros aspectos, para contrarrestar los efectos imponentes de la globalización debemos trabajar en la instrumentación especifica y reglamentación normativa que proteja los Derechos Humanos de los pueblos indígenas. Si bien la Declaración Universal de los Derechos Humanos, y el Convenio 169 de la OIT sobre los Pueblos indígenas y Tribales, reconocen un conjunto de derechos políticos, territoriales y culturales de naturaleza colectiva, no esta formalizada la normativa para que las cortes de nuestros Estados Nacionales lo recojan y lo inserten en sus leyes penales, civiles y orgánicas, para que se pueda juzgar en términos de violación de los derechos humanos o que en caso de acudir a la Corte Interamericana de Derechos Humanos no sean sólo los narcotraficantes, ladrones, asesinos, violadores, secuestradores, etc., los únicos que presenten demandas de supuestas violaciones de derechos humanos cuando están siendo detenidos o recluidos por sus delitos cometidos. Esperamos que esta corte juzgue y de fallos en beneficio de los pueblos indígenas y marginados desde siempre por la justicia ordinaria de nuestros países.

Un tema primordial es el crédito: los pueblos indígenas en la producción de bienes requerimos invertir. Si bien con la globalización aparentemente se pueden adquirir capitales nacionales e internacionales, ello parece ser lo teoría, porque no es tan verdadera esta accesibilidad, debido que el prestamista formal nos envuelve y nos insertan en un abismo de cumplimiento de requisitos y requerimientos voluminosos que no están al alcance de los pueblos indígenas, y esta accesibilidad de capitales se ve truncada al no poder cumplir los formularios establecidos por estas instituciones que pretendida o inocentemente excluyen a los pueblos indígenas del crédito. Entonces en la movilidad  y accesibilidad de capitales, sólo están enmarcados los capitales golondrinas y especulativos para estar por un tiempo corto en una economía mientras ésta de ventajas o beneficios monetarios, con el único afán de obtener ganancia y no de servir para el desarrollo económico de los pueblos; lo cual incrementa la burbuja especulativa del dinero ocasionando graves problemas en las economías, con los efectos conocidos como tango en Argentina, tequila en México, feriados bancarios en varios países, con resultados finales catastróficos para estos países, que han tenido que urgentemente implementar medidas metodologías monetarias drásticas como en el caso del Ecuador implementando la dolarizar la moneda nacional con el perjuicio de dejar el manejo de la policita monetaria al país emisor, en el caso Estados Unidos de América. En consecuencia, la falta de accesibilidad de los capitales nacionales e internacionales para la producción de manera sustentable y sostenible generando la expansión de la burbuja especulativa está ocasionando problemas graves e irreversibles en nuestros llamados países en desarrollo. Si se obtuviesen los grandes capitales para la inversión, los pueblos indígenas implementarían por ejemplo en el agro una producción orgánica, lo cual no sería atentatorio al medio ambiente y a la salud de los seres humanos, no aumentaría o generaría grandes problemas como los productos producidos con químicos nocivos. Pues las fases de producción de los pueblos indígenas están basadas en el respeto a la naturaleza y una explotación racional de los recursos naturales de carácter sustentable y sostenible.

La globalización, al ser planteada por intelectuales, académicos de las escuelas capitalistas del norte, trae propuestas de carácter general y universal, mas ellos no conocen o no pretenden conocer la gran diversidad que existe en la lengua, educación, costumbres, tradiciones,  forma de vida, medicinas alternativas, leyes y castigos ancestrales, auto determinación de los pueblos, derecho consuetudinario, etc., que están y seguirán vigentes en nuestros pueblos indígenas a pesar del ataque del efecto demostrativo que orienta equivocadamente al ser humano a alcanzar un estatus de consumir por consumir productos de las grandes transnacionales, sin observar la procedencia o las consecuencias que ocasiona al medio ambiente; la globalización en términos finales pretende alcanzar el formateo al ser humano en un ente consumista empedernido, cómodo para lograr la homogenización  de las sociedades con el desplome total de la diversidad de los pueblos indígenas.

 

UNAS PALABRAS FINALES

La globalización, al ser un concepto que pretende describir la realidad inmediata como una sociedad planetaria, sin fronteras, sin barreras arancelarias ni restricciones comerciales, sin diferencias étnicas, sin credos religiosos, sin ideologías políticas y condiciones socio-económicas o culturales encuadrados fundamentalmente en la mundialización de los procesos económicos no puede ser la única alternativa en el nuevo orden mundial vigente.  

Los pueblos indígenas debemos insistir con fuerza en los cambios sustentables y sostenibles de los métodos de producción atentatorios al ser humano y a la naturaleza; por ello debemos aprovechar todos los espacios posibles para manifestar nuestra voz de protesta en contra de los efectos de la globalización para así mantener nuestros propios estilos de vida ancestrales.