LA SALUD EN ESTADOS UNIDOS:
CUESTIONES ÉTICAS
Conferencia del Dr.
Daniel G. Bruetman
en la Universidad del Museo Social Argentino
por Gastón Federico Blasi
El 28 de mayo del corriente año, tuvo lugar, en el Salón Mariano Moreno de la
Universidad del Museo Social Argentino (UMSA), la segunda reunión de trabajo
abierta de este año del Instituto de Bioética y Bioderecho (IBB) de dicha Casa,
que contó con la presencia del distinguido oncólogo y paliativista
estadounidense Daniel G. Bruetman, quien expuso sobre el funcionamiento,
estructura y problemáticas éticas del sistema de salud en los Estados Unidos.
Procuraré plasmar en estas breves líneas los aspectos que, a mi parecer, fueron
los más relevantes de la fluida charla que, quienes estuvimos presentes a pesar
del intenso frío de esa tarde, pudimos mantener y disfrutar con el Dr. Bruetman.
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La audiencia quedó impactada al escuchar que el presupuesto anual que el gobierno de los Estados Unidos destina a la salud de sus ciudadanos es elevadísimo. Debido a su progresivo aumento, se están analizando planes de contingencia que permitan alivianar lo que podría transformarse en una bola de nieve, pues en algún momento los costos podrían llegar a superar los recursos con los que disponen. Aunque sea difícil de creer, no existirían diferencias abismales en el modo en el que el sistema de salud de los Estados Unidos y su par argentino son concebidos, desmintiendo así esa creencia generalizada que las personas sin seguro o cobertura social en aquel país son dejados a la buena de la Providencia Divina (para quienes son creyentes...) |
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Esto no es así: en efecto, la gente recibe atención médica no obstante no
disponga de una prepaga o bien de los recursos económicos para hacer frente o
costear los tratamientos sugeridos, y no por ello se endeudará al punto tal de
poder perder su patrimonio.
Bruetman dejó bien en claro que no encontraremos una red de medicina pública tan vasta y amplia como existe en Argentina –donde incluso son tratados, de forma gratuita, los meros habitantes-. Sin embargo, lo que llama la atención es el hecho que los hospitales, ya sea públicos o privados, ante individuos que no gozan de algún tipo de cobertura, o no han alcanzado la edad requerida para incorporarse al medicare –similar al PAMI argentino-, o al medicaid –sólo para personas carentes de recursos económicos-, igualmente cubren los gastos de internación, medicamentos y tratamientos, puesto que gozan de un margen discrecional, entre el cinco y diez por ciento del presupuesto total, que será solventado por los restantes pacientes que, directa o indirectamente a través de sus coberturas, pagan los servicios médicos.
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Notable es la diferencia en la manera que se brindan soluciones y
respuestas a enfermos terminales: mientras en la Argentina, dependiendo
de la cobertura médica, uno puede luchar hasta el final contra la
enfermedad y, al mismo tiempo, gozar de un tratamiento paliativo, en
Estados Unidos se ofrece al paciente la oportunidad de recibir los
cuidados paliativos cubiertos totalmente por el sistema de salud (hospice).
Pero entonces, si decidiera intentar un tratamiento curativo, éste no se
solventa. |