LAS VII JORNADAS NACIONALES (ARGENTINAS)
DE FILOSOFÍA Y CIENCIA POLÍTICA

 

     En la hermosa ciudad de Mar del Plata, Provincia de Buenos Aires, Argentina, entre los días 21 y 24 de noviembre de 2007, se llevaron a cabo las VII Jornadas Nacionales de Filosofía y Ciencia Política, organizadas por la Facultad de Derecho de la prestigiosa  Universidad Nacional de esa localidad atlántica (en particular, por el Departamento de Ciencias Políticas y Sociales de esa casa de estudios).

 

     Como en sus ediciones anteriores, este evento se caracterizó por tres factores principales: el alto nivel académico de la mayoría de sus expositores, la maravillosa presencia de jóvenes docentes e investigadores, y la calidez proverbial de sus organizadores, en particular de su mentor y verdadero espíritu, el profesor marplatense Pablo Slavin.

 

 

     Aunque, con la modestia que es propia de sus anfitriones, este congreso insiste en caratularse como “nacional”, destacó la presencia de figuras extranjeras de alto relieve, particularmente provenientes, en esta oportunidad, de Italia.

 

     Tal el caso de los profesores Luisella Battaglia y Franco Manti (Universidad de Génova) y Massimo Stanzione (Universidad de Casinò). Todos ellos dedicados principalmente al área de la bioética, que siempre ha gozado de un peculiar sitio de honor en estas reuniones marplatenses.

 

     Tanto por la novedad del tema de los “xenotrasplantes” (que es probablemente la primera vez que se aborda como eje de un panel en un congreso de estas características en la Argentina), como por la fuerza y contundencia de sus argumentos, y la calidad científica de su exposición, sobresalió la profesora genovesa Luisella Battaglia, catedrática de Filosofía Moral y de Bioética.

    

 

     Otro factor laudable que se reitera en esta nueva edición del Congreso, es la aparición del libro con las comunicaciones (en texto íntegro, y con un CD complementario), en excelente edición, y en tiempo record (lo comentaremos en PERSONA en la sección pertinente). Eso sí, verdaderamente, es algo que se ve en muy pocos eventos, a nivel mundial…

 

     Es de esperar que la feliz tradición de estas Jornadas se prolongue, sin dejar de superarse cada año, honrando a la ciudad de Mar del Plata, a su Universidad y a su mentor, el incansable Pablo Slavin.

 

     Es de desear, también, que en las próximas ediciones se vuelva a contar con la extrañada presencia del querido profesor Pedro Federico Hooft, cuya falta esta vez se hizo sentir, y mucho.