CALÒ, Emanuele

IL TESTAMENTO BIOLOGICO

tra diritto e anomia
 

Italia, IPSOA, 2008, 306 p

 

Ya he tenido oportunidad de comentar en PERSONA otro libro del eminente jurista y notario Emanuele Calò, oriundo de la República Oriental del Uruguay, pero asentado desde hace mucho tiempo en Italia, donde desarrolla su fecunda labor. Ésta se ha orientado, en los últimos tiempos, hacia aquellos documentos que las personas pueden emitir, en el marco normativo jurídico de numerosos países (la nómina aumenta, felizmente, cada vez más), en previsión de situaciones futuras en las que, perdida por alguna razón la capacidad (por una enfermedad, por un accidente) o la "competencia" (término que en el contexto de raíz inglesa se prefiere para referirse a la concreta posibilidad de tomar decisiones lógicas), se deba adoptar una decisión que afecte la propia vida o salud.

 

Por eso, en la destacada colección de Las monografías del Corriere Giuridico, dirigida por Vincenzo Carbone, y a su vez, dentro de ese conjunto, en la Serie de derecho privado que supervisa uno de nuestros queridos autores y lectores de PERSONA, el prestigioso Guido Alpa, se ha publicado pocos meses atrás esta nueva obra de Calò, dedicada a tal temática. Anticipo a nuestros amigos que la versión castellana de este libro señero, si Dios quiere, no tardará en llegar. En efecto, Ediciones La Rocca (Argentina) ya está llevando a cabo la correspondiente traducción. Es de esperar que pronto esté en las librerías de los países hispano-parlantes, pues sería de mucho beneficio.

 

Escrito en el estilo ameno y práctico que caracteriza a Calò, y con su impronta metodológica de trabajo a la vez profundo y útil, este libro hace un estudio notable del tema que nos ocupa, de enorme interés para el médico, para el jurista, para el psicólogo y para todos los que estamos, desde un ángulo u otro, compenetrados con las cuestiones inherentes a los derechos existenciales en contexto con las grandes catástrofes personales (la enfermedad severa, las más importantes decisiones terapéuticas, la situación terminal, el daño cerebral irreparable). En realidad, debería tratarse de asuntos de atracción pública, popular, general. Porque uno puede pasar la vida entera (y larga) sin llenar un cheque, sin casarse (¿feliz de aquél?) y hasta sin trabajar (¡feliz sin dudas!). Pero sin morirse, no. Y sin enfermarse, muy difícil.

 

Pero éste no es un libro de divulgación. Es una obra técnica. Y llamada a tener un sonado éxito como tal. Porque satisfará al estudioso y al pragmático. Calò, a mi juicio con gran corrección, arranca su investigación desde el flanco del consentimiento al tratamiento médico. De allí, pasa al consentimiento para la interrupción terapéutica (tan candente en Italia, justamente, en estos días). Luego aborda la cuestión por el ángulo de la responsabilidad profesional del galeno, terreno que en esta temática es a veces poco considerado, cuando en realidad resulta esencial, porque el facultativo es un protagonista infaltable en este drama, y ciertamente teme por las consecuencias jurídicas de sus actos (con razón).

 

Calò discurre entonces hacia lo que llama "bases teóricas del consenso", fundamentos que identifica con la bioética, que encara desde una línea "principista" en el paradigma de la conocida obra de Beauchamp y Childress. En sucesivos capítulos son agudamente analizadas las normas vigentes en Italia, Francia, Canadá, España y los Estados Unidos, así como la Convención de Oviedo. También el proyecto legal suizo tiene reservado un espacio.

 

Luego ingresa el libro en el "living will". Como lo hemos hecho varios de los que trabajamos estos temas, se deja llevar por la pregunta acerca de la traducción por "testamento" y su exactitud técnica (en mi caso, he reiteradamente sostenido la notable falencia de esta terminología, derivada de una errónea traducción española del inglés). Calò se ocupa de la institución en Norteamérica, en Inglaterra, en Japón, Austria, Dinamarca, España, Canadá, Francia... y la Argentina, a cuyos "actos de auto protección" (reconocidos particularmente en la Provincia de Buenos Aires) ofrece especial atención.

 

En su última parte, este jugoso estudio pasa a la concreta problemática de las decisiones que implican anticipación de la muerte. No faltan las referencias, espaciosas, a la eutanasia, y las reflexiones acerca de la posición católica (Calò es un judío practicante de profundas convicciones ético-religiosas) y de la prestigiosa Comisión Nacional de Bioética italiana. También se analiza la jurisprudencia de la península, y los proyectos itálicos de ley que existen al respecto. La espinosa arista de los problemas planteados en los casos de menores y personas adultas con su capacidad mental disminuida, merecen asimismo la atención del autor.

 

Como el propio Calò lo declara en sus conclusiones, este riquísimo libro, que se inserta en la excelente producción italiana en materia bioética y biojurídica (una de las mejores del mundo, a mi humilde juicio), es una invitación al debate. Lejos de cerrarse, el tema se presta, dispuesto, a mil preguntas y dilemas, que a su vez abrirán las puertas a otros millares más, porque estamos ante cuestiones sin más horizonte que el asombro.

 

Bien venida, pues, esta obra, que contribuye a un campo que, a pesar de muy labrado ya, sigue ofreciendo tierra virgen para la novedad y el planteo. R.R.-B.