Estimado Ricardo,

Como siempre, tus palabras se hacen eco de todos aquellos (y aquellas) que clamamos por un mundo con más dignidad para las personas. Lamentablemente vemos como hoy, principalmente a través de los medios, la imagen que se proyecta de la mujer -como objeto sexual, vacía de sentimientos, amor propio y sin capacidad de razonamiento- hace que tus expresiones de deseo sean, por ahora, sólo eso. Especialmente en el caso de la explotación sexual de mujeres y niñas, flagelo que, como vos bien decís, no podrá detenerse mientras hayan clientes.

Como mujer, siempre pienso en el efecto negativo que causa el continuo bombardeo de los medios invitando al desefreno  sexual, especialmente a través de la televisión y las revistas expuestas en la vía pública. No sería raro pensar que gran parte de la responsabilidad ante el aumento de los delitos "sexuales" le cabe a los medios, ya que las 24 horas se estimula a los hombres con imágenes de mujeres/niñas con cuerpos irreales, y dispuestas a todo. Ahora bien -y más allá de la irrelevancia de lo que cada uno haga con su cuerpo y su vida- cuando un hombre llega a su casa, después de haber sido estimulado de todas las maneras posibles, no tiene en casa a esos personajes sino a las mujeres de su familia. Sino, será un cliente más para el cabaret o el prostíbulo.

Obviamente, las causas son múltiples y complejas... y no pueden reducirse a eso que te comento. Gracias a Dios también están aquellos hombres que tienen criterio, respetan a las mujeres, y no consumen lo que los medios ofrecen en este sentido. De todos modos, me parece interesante abrir el debate sobre el papel de los medios en la imagen "mujer-objeto", la sobreexposición de muchas mujeres "públicas", y sus consecuencias para el resto de nosotras. La responsabilidad es de todos.

Saludos,

Agustina Mohando
Licenciada en Ciencias Políticas
Mendoza, Argentina
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