Padre Nelson Dellaferrera.
 

Un investigador. Un Profesor. Un sacerdote.

 

Marcela Aspell*

 

 

 

Hay hombres que nacen con un destino singular, hombres que recorren este tramo de la vida terrenal, guiados por un singular compromiso ético, de vida y trabajo.

Nelson Carlos Dellaferrera fue uno de ellos.

Vino al mundo en Sacanta, Departamento de  San Justo, Provincia de Córdoba, el 4 de abril de 1930.

Su profunda vocación sacerdotal lo impulsó a estudiar Humanidades, Filosofía y Teología en las aulas cordobesas del Seminario Nuestra Señora de Loreto.

Su ordenación sacerdotal se llevó a cabo el 5 de diciembre de 1954 en la Arquidiócesis de Córdoba.

Más tarde, entre los años 1957 a 1962, completaría su formación en Derecho Canónico en la Facultad de Derecho Canónico de la Pontificia Universidad Gregoriana en Roma, donde se graduaría en 1958 en calidad de Bachiller en Derecho Canónico y Licenciado en 1959, alcanzando por ultimo, en 1962, el lauro de Doctor en Derecho Canónico con una erudita y minuciosa Tesis Doctoral titulada: “El sujeto de propiedad del sepulcro en los autores de los siglos XVI-XIX” que analizaba lucidamente la producción doctrinaria emanada entre los siglos XVI a XIX sobre el tema de la sepultura.

Su estancia europea y su facilidad para el aprendizaje de los idiomas le permitieron manejar con fluidez la lengua latina, como también el francés, el portugués y el inglés.

Vuelto a su tierra natal y afincado en nuestra ciudad entre los años 1985 a 2005 se desempeño como Vicario Judicial del Tribunal Interdiocesano de Córdoba.

Numerosos abogados que litigaron ante los estrados todavía recuerdan hoy  su riguroso sentido ético, su dedicación al trabajo y su profunda y benévola humanidad. Era un juez, severo, recto, respetuoso de la ley, pero al mismo tiempo recorrido por una profunda preocupación por la insondable trama humana  que se entretejía en los casos sometidos a  su sentencia.

Fue Miembro fundador y Presidente de la Sociedad Argentina de Derecho Canónico desde 1990 hasta 1999. Luego, entre los años 2003 a 2006, su Vicepresidente y nuevamente Presidente en el año 2007.

Desde 1988 ejerció como Miembro del Consejo de Asuntos Jurídicos de la Conferencia Episcopal Argentina.

Sus meritos académicos y el rigor de sus investigaciones científicas traducidas en originales aportes publicados en revistas, anuarios y publicaciones periódicas de la especialidad, le significaron su incorporación como Miembro de Número y Correspondiente de distinguidas instituciones que nucleaban a los especialistas disciplinares.

En este sentido, en 1995 fue designado Miembro Correspondiente de la Junta Nacional de Historia Eclesiástica Argentina, en tanto dos años más tarde, en 1997, seria elegido Miembro de Número de dicha institución.

El 19 de septiembre de 1996 se incorporó como Miembro titular del Instituto de Investigaciones de Historia del Derecho.

El 6 de diciembre de ese mismo año de 1996 fue sumado como Miembro de Numero al Instituto de Historia del Derecho y de las Ideas Políticas de la Academia Nacional de Derecho y Ciencias Sociales de Córdoba.

El 20 de octubre de 1998 en el transcurso de las sesiones del  XII Congreso Internacional de Historia del Derecho Indiano, celebrado en el bellísimo Convento de San Pedro Mártir en Toledo, España, fue elegido Miembro Titular del Instituto Internacional de Historia del Derecho Indiano y en tal calidad acudiría animoso y feliz a todos los Congresos que dicho Instituto celebrara periódicamente entre Europa y América.

Un año después, el 3 de septiembre de 1999 se incorporaría como Miembro Titular de la Sociedad Argentina de Americanistas.

Tres Academias Nacionales lo contaron entre sus Miembros de Número y Correspondientes: la Academia Nacional de Derecho y Ciencias Sociales de Córdoba, donde el 28 de noviembre de 2000 ingresó en calidad de Miembro de Número, y las correspondencias de la Academia Nacional de Ciencias de Buenos Aires, otorgada el 15 de septiembre de 1997 y la de la Academia Nacional de la Historia donde nunca pudo efectivizar su incorporación que laboriosamente preparaba para el próximo 8 de junio, cuando el Señor lo reclamó a su lado.

El padre Dellaferrera ejerció además una destacada labor docente como Profesor de Derecho Canónico en la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales de la Universidad Católica de Córdoba, fue asimismo Profesor ordinario de Historia del Derecho y de las Fuentes del Derecho Canónico y de Derecho Penal Canónico en la Facultad de Derecho Canónico de la Pontificia Universidad Católica Argentina “Santa María de los Buenos Aires”.

Era un asiduo y gozoso participante en la serie periódica de los Simposios anuales que organizaba y organiza nuestro Instituto de Historia del Derecho y de las Ideas Políticas Roberto I. Peña de la Academia Nacional de Derecho y Ciencias Políticas de Córdoba,  de las Jornadas  Nacionales de Historia del Derecho Argentino, organizadas por el Instituto de Investigaciones de Historia del Derecho, de los Congresos Internacionales del Instituto Internacional de Historia del Derecho Indiano, de las Jornadas de Historia Eclesiástica, de los Coloquios y Congresos Nacionales e  Internacionales de Derecho Canónico, los Congresos de Americanistas de la Sociedad Argentina de Americanistas, etc., amén de un extenso listado de eventos científicos particulares, conferencias y ciclos de seminarios y cursos de postgrado cuya enumeración alargaría excesivamente esta crónica.

Ha dejado una obra escrita que espiga en los campos de la Historia Eclesiástica Argentina, de la Historia del Derecho, de la Historia del Derecho Indiano, de la Historia del Derecho Canónico y en la pacientísima reconstrucción de fuentes del Derecho Canónico Indiano.

En el elenco de estas 44 publicaciones, editadas en la Revista de Historia del Derecho del Instituto de Investigaciones de Historia del Derecho, el Anuario de Derecho Canónico, la Revista Cuadernos de Historia, del Instituto de Historia del Derecho y de las Ideas Políticas de la Academia Nacional de Derecho y Ciencias Sociales de Córdoba, las colecciones de Actas de los Congresos respectivos sobresalen:

España y la evangelización de América.

Matrimonios clandestinos en la Córdoba dieciochesca.

La defensa del vínculo en la Audiencia Episcopal del Tucumán (1688-1888).

El Concilio Plenario Latinoamericano y los Sínodos Argentinos de principios del siglo XX.

Apuntes para la historia de la Audiencia Episcopal del Tucumán (1688-1888).

Fuentes escriturísticas, legales y doctrinales en los procesos matrimoniales: Córdoba 1688-1810.

Un proceso del siglo XIX (actualidad del estudio de las fuentes del derecho canónico).

Los Provisores de Córdoba.

Las pericias y las pruebas de informes en la Audiencia Episcopal de Córdoba del Tucumán (1688-1888).

Instrumentos públicos y privados en la Audiencia Episcopal de Córdoba del Tucumán (1688-1888).

Hombres que gravitaron en nuestra historia: alumnos del Real Colegio Seminario Nuestra Señora de Loreto (1795-1832).

El Tribunal Eclesiástico de Córdoba en la segunda mitad del siglo XIX.

Ministros y auxiliares de la justicia eclesiástica en Córdoba (1688-1888).

El Doctor Jenaro Pérez, asesor del Tribunal eclesiástico de Córdoba.

El matrimonio en las sinodales del obispo Trejo.

Los jesuitas y la ciencia canónica.

La violencia y el miedo como causa de nulidad matrimonial en la Audiencia Episcopal del Antiguo Tucumán (1697-1804).

Los Sínodos argentinos después del Concilio Vaticano II ¿Una asignatura pendiente.,

Procesos canónico-penales por violación del derecho de asilo en Córdoba del siglo XVIII.

Dalmacio Vélez Sarsfield, canonista.

Las Conferencias Trienales y el Concilio Plenario de los Obispos de la República Argentina 1953.

La sepultura de los suicidas en un dictamen de Vélez Sársfield.

Normas acerca de los delitos más graves reservados a la Congregación para la Doctrina de la Fe.

Arancel del Tribunal Eclesiástico mandado guardar en la diócesis de Córdoba del Tucumán por el Ilustrísimo Señor Obispo Juan Manuel Moscoso y Peralta (1776.

La visita pastoral a La Rioja del Obispo Orellana.

La justicia penal eclesiástica en Córdoba del Tucumán. Aspectos ético-morales del derecho, la política y la economía.

El Obispo juez: algunas consideraciones acerca de la actuación del Ordinario

Fuentes del Derecho Canónico Indiano en los siglos XVI-XVIII. Los confesionarios.

La actividad del Provisor en Córdoba. Un ejemplo de las postrimerías del siglo XIX (1881-1883 etc, etc.

 

Pero hay un campo donde el padre Dellaferrra llevo a cabo un trabajo verdaderamente extraordinario:

La enorme labor de registro, ordenación catalogación y clasificación de fuentes documentales, atinentes al cultivo del Derecho Canónico Indiano entre las que sobresale la edición critica,  precedida de un estudio preliminar y notas, escrita en colaboración con José María Arancibia Los Sínodos del Antiguo Tucumán celebrados por fray Fernando de Trejo y Sanabria 1597, 1606, 1607,  volumen publicado en Buenos Aires en 1979 y su monumental  Catalogo de Procesos canónicos (1688-1888), una obra que en sus 900 apretadas paginas se convierte en un texto de consulta indispensable para estudiosos y especialistas de la materia.

En colaboración con la Doctora Mónica Patricia Martini escribió Temática de las Constituciones Sinodales Indianas (S. XVI- XVIII). Arquidiócesis de La Plata, Buenos Aires, Instituto de Investigaciones de Historia del Derecho, 2002, y tradujo del texto italiano de la obra de Brian Edwin Ferme: “Introducción a la Historia de las Fuentes del Derecho Canónico. I El Derecho Antiguo hasta el Decreto de Graciano, Buenos Aires, 2006.

Nos deja un rico legado: líneas de investigación cultivadas con pasión, un ejemplo ético de una conducta intachable al servicio de la iglesia y de la investigación científica, el insobornable espíritu de un sacerdote católico comprometido con el cumplimiento diario del evangelio, la memoria luminosa de un hombre afectuoso, calido y entrañablemente humano.

Recuerdo sus últimos días, cuando lo visitaba en su lecho de enfermo en el Hospital Privado de Córdoba, me preguntaba jovialmente por mis hijos,  por mi trabajo, como seguía la Facultad, qué sabia de la Junta de Historia, qué noticias tenia del doctor Martire.

Jamás se quejaba.

Recibía la comunión diariamente y rezaba asido a su libro de oraciones, “mi libro de tapas coloradas” decía.

Un atardecer, una  enfermera jovencita vino a cambiarle las agujas endovenosas, por donde recibía la medicación que lo mantenía con vida y mientras trabajaba le pregunto suavemente ¿Padre le duele? Él, con una sonrisa preciosa, le contestó tiernamente “Aunque me doliera jamás te lo diría, no quiero preocuparte”.

Murió cuando comenzaba el Domingo de Ramos. Lo rodeaban su discípulo leal, a quien dirigió hasta el último momento en la construcción de su Tesis Doctoral y su médico de cabecera.

Dios le concedió como una gracia exquisita la lucidez extrema de agradecerles a ambos sus cuidados y desvelos, tomarles las manos, despedirse en paz con un afecto sobrio y sereno y asido de las manos de sus amigos partir para la gloria eterna.

Un mes después, acompañado por centenares de fieles acongojados, fue enterrado en el atrio de la Capilla de Santa Cecilia, una capillita blanca y luminosa, que él mismo ayudara a construir, rodeada de bellísimos espacios ajardinados.

Una sencilla lapida de mármol blanco reza:

 

Padre Nelson Carlos Dellaferrera.

1930- 2010.

Ecclesiam Dilexit. Iustitiam et Veritatem Coluit

 

 

* Jurista e Historiadora del Derecho. Abogada. Doctora de la Universidad de Buenos Aires. Profesora Titular de la Universidad Nacional de Córdoba (Argentina). Investigadora del CONICET