Editorial

¿POR QUÉ TARDAMOS
UN AÑO EN VOLVER?


 

   
   
Nuestro número 86 vio la luz en septiembre de 2010. Abarcaba el trimestre de junio, julio y agosto. Recibió muchos comentarios favorables y, como siempre, algunas (bienvenidas) críticas. Sin embargo, luego sobrevino un largo silencio, que sólo se interrumpe hoy, un año después.

     Es mi deber, como director de la revista, que está por cumplir una década de vida, explicar a nuestros amigos lectores las razones de ese hiato, que generó innumerables comunicaciones de lectores, preocupados y tristes. No pocos fueron los que, al encontrarme, me preguntaban, ansiosos: “Ricardo, ¿PERSONA no sale más?”

     Gracias de corazón a todos los amigos y amigas que se lamentaron por nuestra ausencia, que se molestaron en escribirnos para interrogarnos y para azuzarnos al regreso (a veces en términos un poco conminadores). Gracias a toda la gente que dio por sentado que no desapareceríamos, que íbamos a volver. A ese estudiante brasileño que me dijo, después de una conferencia mía: “vocês devem chegar pelo menos aos 100 números!” Obrigado, sim, vamos tentar…

     Gracias desde el alma a los que, a pesar de nuestro mutismo, siguieron enviándonos trabajos. “Para cuando vuelva a publicarse PERSONA”, o cosas semejantes, solían decir. Es emocionante cómo esta revista tan sencilla, tan hecha a pulmón, se ganó un lugar en el mundo científico internacional, siquiera modesto, pero al mismo tiempo se afincó en los corazones de sus miles de lectores.

     Hemos insistido en seguir fieles al estilo que ha caracterizado a PERSONA. Nos ofrecieron comprarnos la revista. Nos propusieron colocarle publicidades. Dijimos que no. Porque nacimos como humilde homenaje a un muchacho de 15 años que amaba la vida, y que pronto hará una década que partió hacia la Luz. Y ese origen nos impone la ausencia de lucros, la actitud abierta y fraterna, la fidelidad a una manera distinta de hacer las cosas. Ni mejor ni peor. Sólo diferente.

     Pero es difícil. Sin infraestructura, sin tiempo material, sin personal, sin tantas cosas… La revista fue atacada informáticamente. Se la denunció como “spam”. Eso sólo lo puedo atribuir a personas que se sintieron molestas con nuestra libertad de pensamiento, con nuestra apertura ideológica, con nuestro rechazo de las censuras y los fundamentalismos, con nuestro compromiso con los derechos esenciales de cada miembro de la especie humana.

     Como consecuencia de ese ataque, el característico mensaje que avisaba la aparición de nuestro último número, enfrentó dificultades enormes para llegar a sus destinatarios. La mayoría de ellos no lo recibió, pues los servidores lo bloquearon. No tenía sentido seguir operando de ese modo. La impresionante cantidad de lectores que PERSONA había llegado a tener, generó problemas de emisión de esas notificaciones, pero también despertó codicias y envidias.

     Así que recurrimos a otro medio, siempre preservando la gratuidad de la revista. Creamos un grupo de Google (http://groups.google.com/group/revista-persona?hl=es) e invitamos a nuestros lectores a sumarse a él. El sistema aún no ha dado resultado. Sólo 283 lectores se han inscripto al día de hoy, contra los miles a los que antes llegaba el aviso de aparición de los números, y las demás informaciones periódicas que solemos enviar. Es triste, pero no nos arredra. Vamos a seguir adelante. Lentamente se irá reconstruyendo la comunicación perdida.

     Mientras tanto, volveremos, desde este número, a publicar la revista, en su sitio de siempre. Iremos procurando acercarnos a una periodicidad trimestral, tal vez luego bimestral. Dudo que podamos volver a la mensualidad con que nos manejáramos a lo largo de tantos años, con mínimas excepciones. Los números estarán en la Red, con acceso libre y gratuito, como siempre. Quienes se inscriban en el Grupo Google recibirán los avisos de aparición de los nuevos números, y también las otras comunicaciones de actividades (conferencias, congresos, cursos, etc.) La inscripción en el grupo será siempre totalmente libre y gratuita.

    PERSONA ha procurado llenar, modesta pero firmemente, a lo largo de una década, un espacio nuevo en el mundo académico. Un espacio internacional, multilingüe, abierto tanto a autores ya reconocidos y prestigiosos como a jóvenes y a científicos sin publicaciones anteriores. Ha sido un lugar de encuentro entre culturas, entre ideas, etnias y religiones. Una expresión del mundo respetuoso y fraterno con el que Ricky, el adolescente a cuya memoria está dedicada la revista, soñara, y en el que nosotros creemos.

     PERSONA está viva. Viva para gritar su canto de esperanza, de confianza en el ser humano, de indignación frente al imperialismo, a la soberbia, a la explotación y la injusticia. PERSONA, revista electrónica de derechos existenciales dedicada a la memoria de Ricky Rabinovich Orlandi y al homenaje de todos los que amaron y aman la Vida, sigue en pie.

     Y tiene mucho por decir aún. Acompáñenos.

    Ricardo Rabinovich-Berkman