En el mes de enero de 2013, y tras una sesi—n de conferencias del ciclo DIALOGANDO DESDE EL SUR, a cargo de estudiantes y docentes de los cursos intensivos para el Doctorado de la Facultad de Derecho de la Universidad de Buenos Aires, surgi— del alumnado la idea de emitir la declaraci—n que subsigue. Su texto, resultado de intensos debates, algunos de ellos acalorados, ha recibido ya la suscripci—n de decenas de miembros de la comunidad acadŽmica de la Casa que la viera nacer, incluidos numerosos catedr‡ticos y profesores, y de muchas personas m‡s que resolvieron suscribirla. Publicamos en forma abierta, por primera vez, esta Declaraci—n, convocando a quienes lo deseen a hacer llegar su adhesi—n a [email protected]

La n—mina completa de firmantes, en forma f’sica y virtual, ser‡ publicada en el pr—ximo nœmero de la revista. Muchas gracias.

Ricardo Rabinovich-Berkman   

 

DECLARACIîN CONTRA EL USO DE LA PALABRA ÒRAZAÓ EN EL LENGUAJE JURêDICO EN RELACIîN CON SERES HUMANOS

Teniendo en cuenta:

 

1) el principio de la dignidad humana;

2) la universalidad de los derechos humanos;

3) la importancia del lenguaje jur’dico en la formaci—n de los conceptos;

4) que el lenguaje jur’dico debe estar al servicio de la dignidad humana;

5) la existencia de una œnica ÒrazaÓ en la humanidad: la raza humana;

6) que cuando se utiliza el tŽrmino "raza" en referencia a seres humanos, incluso bajo el pretexto de luchar contra el prejuicio o la discriminaci—n, indirectamente se asume la existencia de ÒrazasÓ diferentes;


Los abajo firmantes, alumnos y docentes
de la Facultad de Derecho de la Universidad de Buenos Aires,

y dem‡s adherentes,

DECLARAMOS:

 

1) Que el tŽrmino ÒrazaÓ y sus derivados, con excepci—n de la palabra ÒracismoÓ, han de ser excluidos del lenguaje jur’dico, y por ello no usados en leyes, decretos, sentencias judiciales, actos administrativos ni trabajos doctrinarios.

2) Que en los textos legales y normativos en que el tŽrmino ÒrazaÓ o sus derivados, con excepci—n de la palabra ÒracismoÓ, han sido empleados, ha de procurarse su paulatina y oportuna sustituci—n por otras expresiones.

3) Que nos comprometemos a difundir esta Declaraci—n por nuestros respectivos pa’ses y a contribuir a su efectivo cumplimiento.

 

En la Ciudad de Buenos Aires, a 18 de enero de 2013.