Discriminación por orientación sexual en “Mi novia el…”

y “Otra historia de amor”, y los derechos existenciales

Lisandro Marco Benetti[1]

 


1. La censura

La censura es una intervención que ejercen quienes se creen lo suficientemente aptos para decidir por los demás sobre qué es bueno y qué no. Qué debe leerse, escucharse, verse. Cada persona es singular, por lo que la homogeneización de contenidos que la censura impone, no hace más que limitarnos. Nuestro país, tiene una lamentable y larga historia de censura, la cual no es motivo de esta investigación, pero si la toca muy de cerca.

Debo nombrar a un personaje argentino que creía, podía decir qué era correcto y qué no: Miguel Paulino Tato. Charly García, en Sui Generis, le escribió una canción memorable: Las increíbles aventuras del Sr. Tijeras. En 1974 salió a la venta el cd PequeĖas anécdotas sobre las instituciones. Obviamente, la estrofa central de la canción fue censurada “Yo detesto a la gente que tiene el poder de decir lo que es bueno y lo que es malo también,  sólo el pueblo, mi amigo, es capaz de entender”.

Nombrar a Tato es esencial para entender la censura sufrida por la película Mi novia él…, dirigida por Enrique Cahen Salaberry y publicada en 1975 (la cual es uno de los pilares fundamentales de la investigación)  ya que en ese momento, estaba a cargo del Ente de Calificación Cinematográfica. Este organismo estatal le negó al director, el beneficio del subsidio de fomento industrial, ya que consideraba que el argumento de la película se encontraba dentro de los “temas o situaciones aberrantes”.[2]

Sin embargo la censura sufrida por la película no terminó allí y fue mucho más violenta y directa. Si bien podría parecer menor, frente a cortes de varios minutos, supresión de escenas y actores, cambios de finales, entre otros, el nombre de una película es fundamental y modificarla arbitrariamente, puede restar sentido al film en general.

Miguel Paulino Tato decidió modificar el nombre de la película Mi novia el travesti por Mi novia el… esgrimiendo un argumento triste y propio del horror que el país viviría en el futuro: "en la Argentina no existe el travestismo”.[3] Negar lo que existe porque nos incomoda, porque desearíamos que no existiera. Hay una delgada línea entre desear la desaparición de algo y hacerlo desaparecer efectivamente. La frase de Tato no parece tan alejada de la tristemente célebre dicha por Jorge Rafael Videla algunos aĖos después: “Si no están, no existen, y como no existen no están. Los desaparecidos son eso, desaparecidos; no están ni vivos ni muertos; están desaparecidos".

Con un simple acto de censura estatal, se hizo desaparecer en el plano ideal a todos los travestis del país. Cabe destacar que esta medida se tomó en 1975, es decir, en un período democrático. La prohibición a la censura previa de las ideas, proclamado en el artículo 14 de nuestra carta magna, fue ignorada completamente por una visión paternalista del estado que se sentía capaz de decir qué era correcto mirar y qué no.

La creación del Ente de Calificación Cinematográfica tuvo lugar en 1969, bajo la presidencia de facto de Onganía cuando se promulgó la ley Nľ 18.019. Quien la redactó e incluso defendió la censura cinematográfica en un debate con Ernesto Sábato y Bernardo Neustadt no es un desconocido para los estudiantes de derecho Civil, pues no fue otro que Guillermo Antonio Borda.

Ante el falaz argumento de la inexistencia de travestis en Argentina, es importante entender cómo pensaba el censor, qué lo motivó a cambiar el nombre. Basta con buscar el nombre de Miguel Paulino Tato en Youtube para encontrar una respuesta a dichos interrogantes. Con una sonrisa picaresca contesta a la periodista que le pregunta si él es un censor: “Me siento sensor, me sentí siempre, porque creo que hacer crítica de cine es ya ejercer la censura”.

El problema se genera cuando la crítica y la censura la realiza previamente una sola persona, tema en el que Tato no parecía estar muy preocupado. Sin embargo, el núcleo de la entrevista y lo que nos marca el sentido final de su pensamiento es la respuesta a la pregunta sobre el récord mundial de censuras realizadas en nueve meses: “Exactamente hemos prohibido ya 125 películas y estoy muy satisfecho de esa tarea higiénica, y espero que si me dejan unos meses más voy a llegar a las 200 películas que son mi ideal prohibir en 1 aĖo” [el subrayado es nuestro].

No se puede hacer un análisis muy profundo de esta frase pues la misma lo dice absolutamente todo. Sólo cabe recalcar la sonrisa constante, casi burlona de Tato. No solo se sentía satisfecho de su censura, sino que se la arrogaba como un trabajo necesario que alguien debe hacer como sacrificio para la sociedad, una “tarea higiénica” que él, como un héroe, llevaba a cabo todos los días.

A la vista de semejantes declaraciones, la censura que recayó sobre Mi novia el… parece minúscula, aunque jamás, por ello, justificable.

 

La siguiente película analizada en el trabajo es Otra historia de amor, del director Américo Ortiz de Zárate, estrenada en el país el 12 de Junio de 1986. En este caso, la censura que sufrió la película no fue previa, sino posterior.

El 14 de febrero de 1991 el canal Telefé emitió la película, sin embargo de la misma se eliminaron varias escenas y lo más aberrante: se cortó el final para cambiarle totalmente el sentido. De los noventa minutos que duraba la versión original, se exhibieron tan solo setenta y ocho. Doce minutos que curiosamente habían desaparecido. En ellos había escenas con cierto grado de erotismo homosexual y lo más importante: el final de la historia.

Llegado un momento de la película que estaba emitiendo Telefé en que el personaje se despedía de su hijo porque se iba a vivir a EspaĖa, reasignado en su empresa por tener una relación homosexual con su empleado en Argentina, apareció en la pantalla un cartel que el diario Crónica catalogó como “un cartelito trucho con la palabra Fin”. Así terminaba para el canal la película, obviando el final en el cual el actor Arturo Bonin decidía no viajar a EspaĖa y quedarse con Mario Pasik para seguir con su relación.

Está claro que el sentido impuesto por el canal era totalmente contrario al original, y como lo expresó el comunicado que realizó la Comunidad Homosexual Argentina, “En la televisión los homosexuales tienen prohibido el final feliz.”

En este caso es más complejo encontrar los motivos reales de tal censura. Debido a que los valores democráticos estaban mucho más arraigados que en el caso analizado con anterioridad, la decisión de cortar la película fue muy repudiada por distintos organismos, actores y televidentes. Si bien envié varios mails a distintos departamentos de Telefé Argentina, tal como esperaba, no obtuve respuesta alguna por lo que tuve que buscar qué dijo oficialmente el canal en aquel momento.

A los pocos días de la emisión de la película, Ana Tomaselli, jefa de prensa de Telefé, se defendió diciendo que “el canal compró el título (…) a nadie se le hubiese ocurrido chequear si el contenido era exactamente igual al que se vio en el cine y mucho menos si el final era el mismo. No esperábamos encontrarnos con semejante mutilación, así que nosotros somos los primeros sorprendidos.” Argumentaron por tanto, que ellos la exhibieron tal cual la envió la distribuidora.

La película había sido calificada como “No apta para televisión” por el Instituto Nacional de Cinematografía y al parecer, tras la muerte del director de la película (Américo Ortiz de Zárate murió el 29 de septiembre de 1989 de SIDA) Alfredo Muzureta, quien poseía los derechos intelectuales del film, realizó los recortes para obtener una recalificación de la película por parte de la Comisión Asesora de Exhibiciones Cinematográficas.

Sin intentar zanjar la cuestión sobre la culpabilidad de la censura efectuada, queda claro que la misma fue totalmente arbitraria y respondió a la misma actitud paternalista que acompaĖa a toda censura. 

 

 

2. La discriminación por orientación sexual

Queda más que claro, tras el anterior análisis, qué es lo que une a ambas películas en este trabajo: La censura que sufrieron por presentar personajes con una orientación sexual distinta a la considerada como normal[4] por los censores.

Es necesario por tanto, entender qué es la orientación sexual. La definición que brinda la Organización de las Naciones Unidas es clara e idónea para abordar el tema: La orientación sexual es independiente del sexo biológico o de la identidad de género; se refiere a la capacidad de cada persona de sentir una profunda atracción emocional, afectiva y sexual por personas de un género diferente  al suyo, de su mismo género o de más de un género, así como a la capacidad de mantener relaciones íntimas y sexuales con personas.”[5]
El documento agrega además que: “Existen tres grandes tipologías de orientación sexual: La heterosexualidad, la homosexualidad y la bisexualidad.”

Es importante establecer una diferenciación para entender a qué nos referimos por discriminación en esta investigación. Si alguien se sienta a escuchar un conjunto de discos que le prestaron y una vez que finalizó, va hasta una local de música y compra los que le gustaron, hizo una discriminación entre qué discos le gustaron y cuáles no.

Hay una diferencia fundamental del verbo “discriminar”. El diccionario de la Real Academia EspaĖola da dos acepciones a la palabra. La primera, responde al ejemplo dado anteriormente: “1. tr. Seleccionar excluyendo.” Se selecciona algo excluyendo al resto, con cualquier criterio. En este caso, por gusto personal, se seleccionó qué discos comprar y se excluyó a los que no le gustaron a la persona. La acepción que usamos en esta investigación es la segunda, que considera que discriminar es 2. tr. Dar trato de inferioridad a una persona o colectividad por motivos raciales, religiosos, políticos, etc.”[6] Según esta definición, también se selecciona excluyendo, pero en este caso, la selección se da sobre una persona o colectividad, a la cual se le da un trato inferior y  el criterio utilizado no es cualquiera sino que responde a ciertos motivos: raciales, religiosos, políticos, etcétera.

Aclarado esto, podemos afirmar que en ambos casos la censura encontró su motivación en reconocer como normal la orientación sexual heterosexual y no las otras dos. Por lo tanto, está claro que al censurar ciertas tipologías de orientación sexual existe una discriminación hacia las personas que en ellas se incluyen.[7]

El documento titulado Hacia un Plan Nacional contra la Discriminación, aprobado por Decreto No 1086/2005, define una práctica discriminatoria como:

 

a) crear y/o colaborar en la difusión de estereotipos de cualquier grupo humano por características reales o imaginarias, sean éstas del tipo que fueren, sean éstas positivas o negativas y se vinculen a características innatas o adquiridas; b) hostigar, maltratar, aislar, agredir, segregar, excluir y/o marginar a cualquier miembro de un grupo humano del tipo que fuere por su carácter de miembro de dicho grupo; c) establecer cualquier distinción legal, económica, laboral, de libertad de movimiento o acceso a determinados ámbitos o en la prestación de servicios sanitarios y/o educativos a un miembro de un grupo humano del tipo que fuere, con el efecto o propósito de impedir o anular el reconocimiento, goce o ejercicio de los derechos humanos o libertades fundamentales.

 

Está claro que en la censura que sufrieron ambas películas existió una práctica discriminatoria por orientación sexual en los términos de esta definición. Sin embargo, como todos los films suelen mostrar realidades socioculturales de un país (es el caso de ambas), la discriminación por orientación sexual puede encontrarse también dentro de las películas mismas, en forma de denuncia.


 

3 La discriminación por orientación sexual al interior de las historias

3.1 Mi novia el...

Los dos personajes principales de Mi novia el… son interpretados por dos actores que casi cualquier argentino conoce: Susana Giménez y Alberto Olmedo. Ellos interpretan a Domique y Alberto el Laucha, respectivamente. Dominique es una mujer que se hace pasar por travesti, pues ella considera que de esa forma tiene muchas más posibilidades de conseguir trabajo en los teatros de revista porteĖos. Como consecuencia de ello, todas las personas que la ven en sus espectáculos, creen que ella es un travesti, entre ellos, Alberto. Alberto es un trabajador al cual le gusta coquetear con todas las mujeres y salir de noche por el centro porteĖo a disfrutar el dinero de sus amigos. El mismo se denomina un “charleta”. Mientras ve bailar a Dominique, y disfruta de su show uno de sus amigos le comenta que en realidad “es un hombre”. Alberto exclama confundido “Ńentonces es un marica!”. Tras este episodio y ante un exagerado intento de demostrar su hombría, gritándole cosas a Dominque que baila en el escenario, sus amigos apuestan el sueldo de Alberto a que no se anima a conquistar a Dominique y luego pegarle. Finalmente, cuando llega el momento de cumplir la apuesta, el Laucha se da cuenta de que no puede hacerlo porque en realidad no tiene problema alguno con los travestis como dijo frente a sus amigos. En ese momento, lanza una memorable frase de forma muy nerviosa, pero que con un toque de humor deja bien en claro su posición: Yo contra los… contra usted no tengo nada, se lo juro. Cada cual hace de su culo un pito… es un decir, pienso yo que la libertad de uno empieza… cuando… donde termina”.

A partir de allí se genera una relación de amistad entre ambos y Alberto comienza a dudar de su sexualidad cuando se da cuenta de que Dominique realmente le gusta e incluso recurre a su amigo doctor para que le explique cuales son las diferencias entre “un operado” y “una mujer normal”. Es este médico, Gustavo, quien parece ser el más comprensivo de la situación, le demuestra a Alberto que su problema son los prejuicios y que “un operado” es igual a una mujer, por eso no debe dudar de su sexualidad. El Laucha no acepta la explicación y termina hablando con Dominique, diciendo que el “es un hombre normal” y que siempre tiene “relaciones normales” por eso debe dejar de ser su amigo. Allí es cuando ella decide contarle la verdad y ambos comienzan una relación que es el principio de todos los problemas, en especial cuando sale en un diario una foto confirmando la relación.

A partir de allí todos comienzan a llamarlo degenerado y atorrante, por “estar de novio con un hombre” e incluso comienza a sufrir discriminación en el trabajo por parte de hombres y mujeres. Tras tomarse a golpes de puĖo con varios compaĖeros, lo echan de la empresa y a la salida inútilmente intenta explicarle a sus compaĖeros de trabajo que Dominique es realmente una mujer, ya que terminan siendo apedreados.  Luego de este episodio, tienen una pelea y ella decide dejarlo. Finalmente, para limpiar su nombre, su familia y amigos le proponen un plan: casarse con Margarita, una amiga de la familia que ha quedado embarazada y reconocer a ese hijo como suyo. Si bien a Alberto nunca le gustó Margarita, recibe tanta presión que finalmente acepta casarse con ella. Posteriormente, cuando ya todos han olvidado el episodio de Dominique, ella da a conocer que en realidad es mujer y se reinventa como vedette, siendo Alberto el único que la recuerda y se arrepiente de la decisión que tomó.

Todos los diálogos están plagados de comentarios discriminatorios, cada vez que algún personaje  habla de un travesti lo hace llamándolo marica y cuando hablan con ellos lo hacen con frases como “Es que yo lo esperaba a usted solo sin que esto cause molestia alguna. Esto responde en realidad a un estilo de denuncia de la realidad y no a una real discriminación. Si bien el tono humorístico de la película pone un velo sobre el tema, un análisis un poco más profundo nos permite encontrar una denuncia totalmente explícita. En la sociedad argentina de la época, quien tiene una orientación sexual no heterosexual, es un atorrante y un degenerado.

Es curioso el caso planteado por el director ya que en realidad la relación que mantienen ambos es una relación heteroseuxual. Sin embargo, es la sociedad la que considera lo contrario y discrimina por ello a Alberto. A pesar de esto, es él quién se siente, al no conocer la verdad sobre Dominique, mal consigo mismo. Si bien no tiene ningún problema con los travestis, intenta alejarla de su vida por temor a aquello que siente en un principio y ante la imposibilidad de lograrlo recurre a su médico amigo, que le marca claramente sus prejuicios.

ņQuién ha discriminado por orientación sexual en la historia? Bueno, por empezar, Alberto, por lo dicho anteriormente. Su amigo más cercano Lince también realiza constantemente comentarios discriminatorios contra Dominique y aconseja a su amigo que se aleje de ella. En el trabajo, la totalidad de los empleados, acosan a Alberto constantemente con burlas sobre su orientación sexual, afirmando que le gustan los hombres. Además de ellos, la familia del Laucha desaprueba totalmente su relación, acusándolo de salir con “un tipo” y por ello crean ese acuerdo de casamiento con Margarita.  Es decir que es la sociedad en su conjunto la que no aprueba la relación de Alberto con Dominique por considerarlos una pareja homosexual.

 

3.2 Otra historia de amor

En la película de Américo Ortiz de Zárate, Otra historia de amor la temática es muy diferente. A diferencia de la anterior, esta es un drama romántico que toca los temas de la homosexualidad de forma más profunda y seria. Jorge Castro, interpretado por Mario Pasik, consigue trabajo en una empresa de Buenos Aires. Al poco tiempo de haber entrado, se presenta antes Raúl Loveras, interpretado por Arturo Bonín, quien es su jefe y le dice que le gustaría mantener una relación homosexual con él. Raúl se niega en un primer momento ya que es un hombre casado y ha formado una familia pero finalmente accede a encontrarse con Jorge, en un departamento de un amigo de éste último. En ese encuentro el jefe, no puede establecer un vínculo sexual con su empleado debido a que no está realmente seguro de lo que siente. Sin embargo, a partir de este momento el camino hacia una relación comienza a allanarse y finalmente tienen relaciones sexuales  en secreto sin que esto afecte de modo alguno el desempeĖo de ellos en la empresa. Llegado un punto de la relación, las mentiras de Raúl hacia su mujer para encontrarse furtivamente con Jorge comienzan a volverse insostenibles. Entre los dos, compran un departamento para vivir una doble vida, pero el día que van a estrenarlo la mujer de Loveras los encuentra debido al aviso que le ha dado una compaĖera de la empresa en que trabajan ambos, que los ha visto sin querer en el cine. Él intenta explicarle que los quiere y necesita a los dos a lo que su mujer le responde “En esta vida se es hombre o mujer, blanco o negro, bueno o malo, no una mezcla indefinida” sin embargo él afirma que no está tan seguro de que las cosas sean así. La vida familiar y laboral que Raúl construyó se desarma ante sus ojos. Su mujer intenta suicidarse, su hijo se entera de lo que ha hecho y deja de hablarle y en su trabajo le ofrecen un traspaso a Madrid ya que de quedarse, no podría sostener su autoridad. Cuando habla con su superior al respecto se da un diálogo excelente que me parece vale la pena reproducir:

 

-Nadie tiene derecho a publicar nada sobre la vida privada de nadie.

-Cuando uno hace una vida normal…

-Lo normal… ņQué es lo normal?

-Usted lo sabe muy bien, lo que hace todo el mundo.

-ŃYo formo parte del mundo!

 

Como no tiene otra alternativa, Raúl se divorcia de su mujer y accede irse a trabajar a EspaĖa. No puede llevar a Jorge con él debido a que este vive con su madre debe cuidarla.  Su hijo apenas le dice “chau” a la hora de despedirse. Castro lo acerca con su auto al aeropuerto para tomar el avión que lo llevará a Madrid. Tras despedirse, y cuando parece que nunca volverán a verse, Raúl está esperándolo en el estacionamiento del aeropuerto, pues ha decidido quedarse y no renunciar a su relación.

La discriminación por orientación sexual está muy clara en este film. Llama la atención la delicadeza cinematográfica con que se trata la relación de ambos. Siempre se saludan con un abrazo o una caricia. En la única escena en que se dan un beso en la boca, lo hacen con una botella de vino en medio del plano, casi pidiendo perdón por llegar a tanto. Obviamente, aunque esto parece extraĖo para el momento en que vivimos, no debe sorprender que sea así en 1986, siendo que incluso así sufrió censuras.

Respecto a la historia, parece entendible que la mujer de Raúl se enoje cuando se entera que este le ha sido infiel, e incluso que lo haga su hijo, pero en realidad ella está más preocupada por convertirse en el objeto de burla de su familia que de la infidelidad en sí. En este caso, el ocultamiento de la relación de Raúl y Jorge no tiene que ver con la orientación sexual, sino más bien con la infidelidad que ella conlleva. Eso está claro porque en lugares públicos no tienen problema en mostrarse juntos siempre que no haya algún conocido.

La mayor discriminación se da por parte de la empresa en la cual trabajan. El directorio solicita la renuncia de Jorge, haciéndole saber que están muy conformes con su desempeĖo pero que no pueden tolerar el “escándalo” que llegó hasta los medios de comunicación. Éste se niega y ante la amenaza de ser despedido le dice a su superior Despídame, pero que en el despido figure la causa real: ‘se lo despide por manejar con libertad su vida sexual, la cual se lleva a cabo fuera de los límites de esta empresa’ ”. Claramente se está refiriendo a su orientación sexual y que su despido no responde a otro motivo. En ataque de furia, irrumpe en la sala del directorio y expresa, a punto de llorar, una frase que resume, desde su visión, su derecho sobre la orientación sexual: “Soy una persona y todavía tengo el derecho a vivir, a sentir, a elegir”.

Es totalmente remarcable la actitud de la tía de Raúl, la única que parece entenderlo realmente. Al igual que el doctor amigo de Alberto, el personaje de Olmedo, ella parece ser la más comprensiva de la situación y, mientras lo hospeda en el momento más difícil, le da un consejo valiosísimo: Defendé tus cosas por más locas que te parezcan, porque si vos no las defendés, no te las defiende nadie” y agrega “El amor es un milagro, no le des la espalda”. Esta intervención fue decisiva para que finalmente Raúl decida quedarse en el país con Jorge.

En comparación con la película de Enrique Cahen Salaberry, se nota que la sociedad ha cambiado de 1975 a 1986 con respecto a la aceptación de una orientación sexual no heterosexual, en el sentido de la tolerancia, sin embargo en ambos casos los protagonistas sufren principalmente la discriminación en su ámbito laboral y familiar.

 

 

4 Los derechos personalísimos y la orientación sexual

Para Santos Cifuentes los derechos personalísimos son los “derechos subjetivos privados, innatos y vitalicios que tienen por objeto manifestaciones interiores de la persona y que, por ser inherentes, extrapatrimoniales y necesarios, no pueden transmitirse ni disponerse en forma absoluta y radical”.[8]

Ricardo Rabinovich-Berkman los define de una forma más práctica para entender el derecho sobre la orientación sexual. Afirma que la existencia de la persona implica un programarse a sí mismo, autoconstruirse. Los derechos subjetivos que están destinados a proteger esta existencia, son los derechos a los que él llama existenciales.

Ahora bien, ņEs el derecho sobre la orientación sexual un derecho personalísimo, o existencial?

La orientación sexual, como ya expusimos en la definición de la Organización de las Naciones Unidas, es una capacidad. Ésta es propia de cada persona y difiere de una a otra. No se puede establecer qué capacidad es mejor o peor, cuál es correcta y cuál no, pues cada una, forma de parte de la existencia, de la autoconstrucción de cada una. Esta capacidad de sentir es fundamental para que la persona desarrolle su propia concepción de la sexualidad. Quien no puede desarrollar su capacidad, no puede desarrollar su existencia. Al que no se le permite sentir libremente una atracción emocional, afectiva y sexual por personas, sean del género que sean, se le está causando un “perjuicio a la existencia misma del sujeto”[9]

Tomando el método de Ricardo Rabinovich-Berkman para detectar derechos existenciales, hace falta hacer una supresión hipotética ideal de la orientación sexual. Ni siquiera es necesario analizar en profundidad tal escenario, pues en él no existiría la plenitud existencial de la persona.

No quedan dudas de que la orientación sexual es un derecho existencial. Su negación no sólo implicaría prohibir relaciones homosexuales o bisexuales, sino todo tipo de relaciones, pues lo que se está prohibiendo es la capacidad de sentir libremente una atracción afectiva y sexual y esto atenta directamente contra la existencia del sujeto.[10]

No hace falta perderse en conceptos teóricos o ideas abstractas para comprender lo anterior. Las dos películas analizadas son la clara muestra de lo que sucede cuando el sujeto no puede desarrollar su existencia. Alberto termina su vida resignado, no quiere a la mujer con la que se casó ni siente atracción por ella, no puede dejar de pensar cómo hubiera sido su vida si hubiera seguido con Dominique, a quién no ha dejado de amar. Es definitivamente, un tipo infeliz.

Si se hubiera respetado su derecho sobre la orientación sexual, ellos mantendrían una relación libre, nadie los hubiera apedreado. La familia de Alberto hubiera aceptado a Dominique sin problemas y sus compaĖeros de trabajo jamás lo hubieran molestado por su relación. Él conservaría su trabajo y nunca se habría casado con Margarita. Alberto estaría compartiendo su existencia con la persona que ama y probablemente su vida sería más feliz.

En el caso de Jorge y Raúl, probablemente ambos vivirían juntos en el departamento que compraron. Mientras su relación no afectase su desarrollo en la empresa (lo cual no sucedía, según lo dicho por el directorio) ambos conservarían su puesto de trabajo en las mismas condiciones que antes y no hubieran sido obligados a renunciar y cambiar de sede. Si bien la relación de Alberto con su mujer se hubiera roto, no sería lo mismo teniendo en cuenta que el mayor enojo de Matilde era por lo que podrían llegar a decir sus familiares de la relación homosexual.

La comparación no deja dudas entre qué es autoconstruirse libremente y cómo suceden las cosas cuando no existen derechos subjetivos que la protegen esa existencia. Es innegable que el derecho sobre la orientación sexual es un derecho existencial o personalísimo.

 

5 La discriminación por orientación sexual en el sistema jurídico Argentino

ņFue alguna vez legal en Argentina discriminar por orientación sexual? La respuesta es no. Desde 1853, nuestra carta magna establece que todos los habitantes son igual ante la ley.[11] Es importante entender qué significa para la jurisprudencia de la Corte Suprema de Justicia de la Nación, esa declaración:
“La igualdad establecida en la Constitución no es otra cosa que el derecho a que no se establezcan excepciones o privilegios que excluyan a unos de lo que en iguales circunstancias se concede a otros (Fallos: 153:67, entre muchos otros). El criterio de distinción no debe ser arbitrario o responder a un propósito de hostilidad a personas o grupos de personas determinados (Fallos: 229:428), o tratar desigualmente a personas que están en circunstancias de hecho esencialmente equivalentes (Fallos: 229:765).” ("Partido Nuevo Triunfo s/ reconocimiento - Distrito Capital Federal" Considerando 5)[12]

Los criterios aplicados para censurar las dos películas eran claramente arbitrarios y respondían a un propósito hostil, hacia quienes no tenía una orientación sexual heterosexual. En 1985, tras ratificar la Convención Americana sobre Derechos Humanos, el país quedó obligado por el artículo 1.1  a “respetar los derechos y libertades reconocidos en ella y a garantizar su libre y pleno ejercicio a toda persona que esté sujeta a su jurisdicción, sin discriminación alguna por motivos de raza, color, sexo, idioma, religión, opiniones políticas o de cualquier otra índole, origen nacional o social, posición económica, nacimiento o cualquier otra condición social.”

Con respecto a la no inclusión explícita de la orientación sexual en dicho artículo, la Corte Interamericana de Derechos Humanos, ha dejado en claro en el caso “Atala Riffo y NiĖas vs. Chile” que: “Teniendo en cuenta las obligaciones generales de respeto y garantía establecidas en el artículo 1.1 de la Convención Americana, los criterios de interpretación fijados en el artículo 29 de dicha Convención, lo estipulado en la Convención de Viena sobre el Derecho de los Tratados, las Resoluciones de la Asamblea General de la Organización de los Estados Americanos, los estándares establecidos por el Tribunal Europeo y los organismos de Naciones Unidas, la Corte Interamericana deja establecido que la orientación sexual y la identidad de género de las personas son categorías protegidas por la Convención. Por ello está proscrita por la Convención cualquier norma, acto o práctica discriminatoria basada en la orientación sexual de la persona. En consecuencia, ninguna norma, decisión o práctica de derecho interno, sea por parte de autoridades estatales o por particulares, pueden disminuir o restringir, de modo alguno, los derechos de una persona a partir de su orientación sexual.”[13]

Es decir que a partir de 1985 la discriminación por orientación sexual, genera al estado, responsabilidad internacional. El 23 de agosto de 1988 se promulgó la ley nacional 23.592 que amplió el derecho a no ser discriminado por los privados. Es decir que no sólo el estado debe dar trato igualitario a todos sus habitantes, sino que también deben hacerlos los particulares. Además, con la incorporación de los instrumentos sobre derechos humanos al bloque constitucional, en 1994, todo lo establecido por los organismos internacionales, es de aplicación obligatoria para el sistema jurídico interno.

|           Nadie debió ni debe, en nuestro sistema jurídico, discriminar a alguien por su orientación sexual. Quien lo haga, viola un derecho existencial que se encuentra protegido por la normativa nacional e internacional.

 

6 La discriminación por orientación sexual argentina en la actualidad

Los números suelen ser fríos y arbitrarios. La estadística es una ciencia que demuestra que, si mi vecino tiene dos coches y yo ninguno, los dos tenemos uno.”[14]

La generalización borra lo subjetivo y ello puede llevar a que los datos no reflejen de forma adecuada lo que sucede en realidad. A pesar de esta cómica metáfora, voy a utilizar la estadística para reflejar la percepción y denuncia de la discriminación por orientación sexual en Argentina. Cada lector le dará a los datos la veracidad que considere apropiada. El INADI (Instituto Nacional contra la Discriminación, la Xenofobia y el Racismo)[15] tiene el suficiente prestigio como para no dejar muchas dudas sobre la veracidad de sus estadísticas.

En el aĖo 2012, el 6,73% de las 2019 denuncias recibidas por el INADI, correspondían a discriminación por orientación sexual. Al aĖo siguiente, ese porcentaje aumentó al 7,48% de las 2112 denuncias recibidas. En el 2014, el último informe recientemente presentado, ese número ha trepado al 8,10% sobre 2336 denuncias. El 27% de la población argentina, según relevamiento, considera que si tiene un hijo o hija homosexual, debe llevarlo a un profesional de la salud. El 23% de los encuestados expresa asociaciones de rechazo, derivadas de representaciones negativas y prejuicios sobre la homosexualidad.[16].

Estas estadísticas nos marcan que la Argentina aún tiene un larguísimo camino por recorrer en el pleno respeto de la orientación sexual homosexual y bisexual. Quien camina por la calle o usa el transporte público a diario es testigo de constantes frases con alta carga discriminatoria. Quien se acerca los domingos a un estadio de fútbol a ver a su equipo favorito, seguramente fue testigo de cánticos discriminatorios que corean miles de hinchas al unísono como un himno.

ņQué piensa un homosexual cuando veinticinco mil personas cantan “los de (Equipo x) son todos putos”?

El derecho sobre la orientación existe, la discriminación por orientación sexual está prohibida; Argentina fue el primer país de Latinoamérica en aprobar el matrimonio entre personas del mismo sexo; junto con Brasil, los únicos de Latinoamérica que permiten la adopción por parte de homosexuales; junto con Uruguay, los únicos países de Latinoamérica que poseen leyes sobre la identidad y expresión de género y a pesar de ello, seguimos en deuda como sociedad.

El estado ha avanzado y mucho en el tema, tal vez más que la mayoría de la sociedad. ņDebería apuntar más a la educación? ņDebería imponer multas más graves ante la discriminación? No es motivo de esta investigación, de mejor o peor manera, el estado ya ha sentado una base. El protagonismo, ahora, están en nuestras manos.


7. Bibliografía

Rabinovich-Berkman, Ricardo D., Derecho civil parte general, CABA, Astrea, 2000.

Cifuentes, Santos, Elementos del Derecho Civil Parte general, 4° ed., CABA, Astrea, 1999.

Instituto Nacional contra la Discriminación, la Xenofobia y el Racismo, Mapa nacional de la discriminació, 2a ed.,  CABA, INADI, 2014.

Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Orientación sexual e identidad de género en el derecho internacional de los derechos humanos, Descargable desde http://acnudh.org/

INADI, Hacia un plan nacional contra la discriminación: la discriminación en Argentina, - 1a ed., Buenos Aires, 2005.

Diario Crónica, En Televisión, los Homosexuales Tienen Prohibido el “Final Feliz”, 14/02/1991, Buenos Aires.

Página 12, Los setenta locos, 22/08/2008, Buenos Aires.

La Nación, El fin de la censura cumple aĖos, 28/02/1999, Buenos Aires.

 

8. Fuentes electrónicas

Perfil, Videla y una explicación tenebrosa: "Ni muerto, ni vivo, está desaparecido", http://www.perfil.com/politica/Videla-y-una-explicacion-tenebrosa-Ni-muerto-ni-vivo-esta-desaparecido-20130517-0035.html 31/05/2015

Instituto Nacional contra la Discriminación, la Xenofobia y el Racismo, Denuncias por discriminación – AĖo 2012, http://inadi.gob.ar/asistencia-en-situacion-de-discriminacion/estadisticas-denuncias/estadisticas-12/ 23/04/2015

Instituto Nacional contra la Discriminación, la Xenofobia y el Racismo, Denuncias por discriminación – AĖo 2013, http://inadi.gob.ar/asistencia-en-situacion-de-discriminacion/estadisticas-denuncias/estadisticas-13  23/04/2015.

Instituto Nacional contra la Discriminación, la Xenofobia y el Racismo, Denuncias por discriminación – AĖo 2014, http://inadi.gob.ar/asistencia-en-situacion-de-discriminacion/estadisticas-denuncias/estadisticas-14/ 31/05/2015.

Daniel Tortosa, Una reflexión sobre la identidad .El tema de la homosexualidad en el cine y televisión Argentina., argentina.indymedia.org/news/2006/06/412796.php 23/04/15.

Walter Goobar, Los archivos de la censura, http://www.waltergoobar.com.ar/notices/view/132/los-archivos-de-la-censura.html 23/04/15.

Oficina del Alto Comisionado para los Derechos Humanos, Normas Internacionales de Derechos Humanos y orientación sexual e identidad de género, http://www.ohchr.org/Documents/Issues/Discrimination/LGBT/FactSheets/unfe-11-UN_Fact_Sheets_GenderIdentity_Spanish.pdf 23/04/2015.

Las increíbles aventuras del seĖor Tijeras (1974), Charly García. http://www.rock.com.ar/letras/1/1956.shtml 23/04/2015.

Mi novia él… (1975), Enrique Cahen Salaberry. www.imdb.com/title/tt0182317/ 23/04/2015.

Otra Historia de Amor (1986), Américo Ortiz de Zárate. www.imdb.com/title/tt0091702/ 23/04/2015

DiFilm, Entrevista a Miguel Paulino Tato "El Censor", 1975, https://www.youtube.com/watch?v=92goOSrir7o 23/04/2015.



[1] Estudiante de abogacía en la Facultad de Derecho de la Universidad de Buenos Aires

[2] Los setenta locos, Página 12, 22/08/2008, Buenos Aires.

[3] Goobar, Walter, Los archivos de la censura, http://www.waltergoobar.com.ar/notices/view/132/los-archivos-de-la-censura.html, 23/04/15.

[4] Entiéndase el término “normal” como lo esperable o lo considerado como norma.

[5] Organización de la Naciones Unidas, Orientación sexual e identidad de género en el derecho internacional de los derechos humanos. 

[6] http://buscon.rae.es/drae/srv/search?val=discriminar

[7] Si bien es importante entender las diferencias entre dos términos distintos como la orientación sexual y la identidad de género, en el caso de “Mi novia el…” ambos influyeron en la toma de decisión de la censura, es decir que la orientación sexual de los personajes fue determinante para el retiro del subsidio más allá del cambio de nombre del film que parece apuntar a que se discriminó exclusivamente por identidad de género.

[8] Cifuentes Santos, Derechos Personalísimos, 2da ed. CABA (1995),  p. 200.

[9] Rabinovich-Berkman, Ricardo D., Derecho civil parte general, CABA,  Astrea, (2000) p.155.

[10] Para intentar comprender cómo sería la vida si no existiera derecho a la libre orientación sexual, recomiendo leer la novela de George Orwell, 1984, en la cual el estado intenta, entre otras cosas, que las personas pierdan la capacidad de sentir atracción emocional, afectiva y sexual por cualquier otra.

 

[11] Artículo 16 de la Constitución Nacional

[12]http://www.fiscalias.gob.ar/wp-content/uploads/prev/csjn-partido-nuevo-triunfo-s-reconocimiento-17-03-2009.pdf Considerando 5

[13] http://www.corteidh.or.cr/docs/casos/articulos/seriec_239_esp.pdf Punto 90.

[14]  Frase atribuida a George Bernard Shaw, Premio Nobel de Literatura. http://es.wikiquote.org/wiki/George_Bernard_Shaw

[15] Para más información, remito al lector a inadi.gob.ar

[16] Para corroborar y analizar con profundidad los datos volcados consultar: INADI, Mapa Nacional de la Discriminación “Segunda serie de estadísticas sobre discriminación en Argentina” 2014, Ministerio de Justicia y Derechos Humanos.