BERSERK, UNA INTERPRETACIÓN ACTUAL DE LOS CONTRATOS ENTRE HOMBRES Y DIOSES

 

Juan Sebastián Ramos (Argentina)

Primer Premio, Categoría Estudiantes,

Concurso Internacional “FICCIÓN Y DERECHO” 2016

(Departamento de Ciencias Sociales, Facultad de Derecho, UBA)

 

 

Introducción: Sobre la religión y los pactos

Los pactos con entidades más allá de la comprensión humana han sido algo presente atravesó de múltiples etapas de la evolución de la cultura humana.

 En la antigüedad de nuestra cultura occidental, estos pactos eran mostrados como un trato benéfico que no era mal visto entre los mortales, sino que más bien eran una parte esencial de sus rituales. En el derecho romano incluso dichos pactos eran contemplados pues se los comprendía como parte necesaria de las religiones paganas que ayudaban a mantener el mundo.

Las religiones más antiguas hablan de intercambios, en los cuales uno ofrece a su ídolo generalmente bienes materiales, frente a los cuales este ídolo debía responder con bienes inmateriales. Se puede ver una suerte de contrato de permuta presente en estos intercambios, lo cual contribuyo a que en tiempos de Roma se los pudiera tener en cuenta como figura legal tipificarle.

Sin embargo, los tiempos del cristianismo brindaron a estos pactos un carácter diferente, en vez de comprender a estos pactos como una permuta entre seres se comprendió que dichos pactos, los cuales no eran hechos con dios sino con otras deidades o seres no podían ya ser vistos como una costumbre aceptable, sino más bien como una demostración de rasgos heréticos. Esta herejía que solo podía ser entonces un ejemplo de pacto ya no con seres divinos sino todo lo contrario, esta herejía era el ejemplo claro de pactos con demonios.

 Es así que el cristianismo re-significó estos mitos sobre tratativas con seres extra dimensionales, y de esta manera es que fue posible comenzar a hablar ya no de pactos paganices sino más bien de pactos satánicos. Desde ese entonces estos pactos, ahora hechos esotéricos por la religión reinante se volvieron una figura esencial de la narrativa occidental, que logro incluso trascender a las eras de mayor poderío de la iglesia.

 Es así que los pactos con Satán han sido un lugar usual para diversas historias a lo largo de los siglos, tal vez la más emblemática ha sido la leyenda del Doctor Fausto y en tiempos modernos, incluso los Simpson han hecho un intento de analizar los pactos esotéricos en un episodio bastante particular donde términos jurídicos como “contrato”, “juicio” y “jurado” fueron presentados de manera tal que compusieron una memorable escena dentro de esa serie que ha resultado en una suerte de breve acercamiento al derecho para sectores no usualmente interesados en este.

 La idea de los pactos suele seguir el planteo de que un ser humano, en pos de obtener poder es capaz de dar a Satán generalmente su alma. Las historias que presentan este tipo de pactos los utilizan generalmente como elementos para enseĖar moralejas. En estos relatos se da a entender que el pacto, y lo que se obtiene a cambio de dicho pacto no llega a saciar las ambiciones de la parte humana, sino que más bien le trae desgracias. Además, en estos relatos suele comprenderse a la persona que incurre en estos pactos como una persona de carácter malvado, para la cual el pactar con el diablo no es más que otra transgresión dentro de una larga lista. Este trabajo versara sobre la forma en que estos pactos se dan en un caso especial de literatura japonesa y buscara analizar su legalidad o no dentro de la legislación argentina. En este trabajo analizaremos por sobre todo como es posible que la ley y la fe no suelen ir en muchos casos en el mismo lado y como la modernidad ha cambiado la forma en que los hombres se aproximan moralmente

 Los pactos demoniacos, vilipendiados por la moral cristiana occidental, encuentran hoy una manera diferente de verse expresada dentro de la cultura japonesa, puesto que son uno de los motores de tal vez una de las franquicias más infravaloradas del manga, Berserk de Kentaro Miura es un manga cuya publicación inicio en 1993, que se ubica dentro del género seinen de este tipo de historia. Los seinen son aquellos mangas que poseen similitudes con las novelas gráficas estadounidenses, en el sentido de que poseen un target diferente a aquel correspondiente a los mangas más populares también conocidos como shonen. Los seinen buscan interesar a los adultos jóvenes y generalmente gozan de un contenido mucho más psicológico y moralmente gris que los shonen, (como serian Dragon Ball o Naruto ejemplos de estos últimos). Berserk es una serie que ha ganado amplia cantidad de premios literarios en su tierra natal, y cuya rica historia que ya lleva 23 aĖos y más de 37 volúmenes de manga. Esta serie, debido a su larga historia ha sufrido una transición en su género literario, comenzando como un relato fantástico, que logro distinguirse, y aun logra distinguirse de otros mangas contemporáneos por su tono oscuro y realista, hacia una obra de carácter más bien maravilloso con tintes de comedia.

El universo de Berserk desde el principio no expreso su calidad de fantástico como otros relatos de fantasía, es en cierta forma heredero de los conceptos de terror lovecraftiano, en el sentido de que analiza la fragilidad humana frente a un mundo poblado por seres mas antiguos que este que se presentan en un plano de existencia superior, pero a diferencia de los relatos lovecraftianos, también contrapone esta debilidad física puede ser contrapuesta a una fuerza espiritual que permite a los hombres aun así pelear. Esta serie, también hereda mucha de sus estructura y personajes de la franquicia de terror americano Hellraiser, aunque posee ciertas diferencias críticas en el elemento central a este trabajo. Finalmente, lo que diferencia a Berserk de otros relatos sobre pactos con seres ultra dimensionales es el esfuerzo que hace el autor por presentar a los personajes de la forma más humana posible, y buscar por ende la posibilidad de ubicar tanto a protagonistas como antagonistas dentro de un área moralmente gris, algo que posee sentido dentro de la lógica de antihéroes que permea buena parte de los relatos de ficción del mundo actual.

Berserk a pesar de ser un manga, utiliza en su mayoría conceptos netamente occidentales, tanto en su presentación como en su caracterización de los personajes. Por ende, puede ser comprendido el manga como una visión del mundo actual sobre fenómenos presentes en las historias de la cultura occidental medieval lo cual lo hace en cierta forma destacarse frente a otros mangas que suelen tratar fenómenos principalmente japoneses. Además el universo en el que se enmarca Berserk presenta ciertos paralelismos con Europa medieval, llegando incluso a parecer que efectivamente se desarrollaba en esta en los primeros capítulos.[1]

La serie es generalmente concebida como dividida en dos partes[2], utilizando un evento acaecido en el tomo 13 como divisoria de aguas, se entiende que es luego de este episodio, donde la serie transiciones de su carácter fantástico a su carácter maravilloso. Mientras que, en la primera parte, elementos como lo son las hadas, la magia y los demonios hacen apariciones temporales que en si son mas bien elementos de premonición de aquello que se presentara en la segunda parte del manga, mas que elementos centrales a la trama de ese momento de la serie, que se desarrolla sobre intrigas palaciegas, peleas entre generales por derechos de primacía y la vida de un huérfano intentando encontrar su lugar. Es en la segunda parte en cambio donde los demonios que generan el final de la primera parte de la historia se vuelven centrales a esta, volviéndose el antagonista mayoritario de la obra.

El evento, acaecido en el tomo numero 13 generador de la transición de géneros es conocido dentro de la comunidad de fans como “el eclipse” en este evento los demonios dentro de la serie se reúnen en un conclave para poder elegir a un humano y transformarlo en un demonio de la más alta jerarquía dentro de su raza, es decir demonio perteneciente a “la mano de Dios”. La forma en que se da esta ascensión puede considerarse de naturaleza contractual, justamente es el pacto esotérico del que se habló al principio de esta introducción, este trabajo incurrirá en explicar como es este contrato, cuál es su naturaleza, cuáles son sus partes, mostrando como este contrato se ve presente en la práctica con ejemplos que da la serie y finalmente evaluara sobre si constituye o no un acto legalmente lícito, tomando como referencia para hacer este análisis de ficción se utilizara como clave la legislación vigente en la República Argentina.

 

Sobre la naturaleza del contrato esotérico en Berserk

Como se seĖaló en la introducción, los pactos entre humanos y demonios son una parte importante del universo de Berserk, y dentro de ellos, el eclipse en particular es un hecho central a la historia de Berserk ya que a pesar de ser uno en realidad entre varios de los pactos que se dan entre los humanos y los demonios en el mundo de Berserk(algunos sobre los cuales nos explayaremos en pos de dar una explicación más detallada de otros de estos pactos, en pos de una mejor explicación de los términos del contrato), el eclipse destaca dentro de estos especialmente por su influencia para con la trama de la historia, y por los resultados que este generó, pero sin embargo no difiere en naturaleza de otros pactos similares que acaecen dentro de la historia, el manga nos da a entender que estos pactos podrían extenderse como mínimo a decenas, y da detalles bastante claros sobre al menos 3 más aparte del eclipse. En todos los casos, este pacto puede ser comprendido como un contrato, un contrato de permuta para ser precisos, en el cual los bienes permutados cambian según el tipo de persona presente, debido a la naturaleza particular de esta permuta.[3]

 

Hombres y dioses, sobre la naturaleza de las partes

Las partes intervinientes en el contrato son dos, un hombre, poseedor de un amuleto especial que permite la comunicación con los demonios, y los demonios, que son contactados por el uso de este amuleto.

El hombre que se presenta como parte del contrato suele ser presentado a simple vista como un hombre en un estado particular de desesperación, se comprende que este hombre, o mejor dicho ser humano que interviene dentro del pacto es aquel que ha visto su propio mundo ser devastado, y comprendido la vileza general del mundo, incluso renunciando al concepto de destino o a abrazar la idea de que existe una fuerza del bien vigente en el universo, este estado no es menor, puesto que todos los demonios están sujetos a un ser de incluso mayor jerarquía transdimensional dentro del manga a quien llaman “dios” aunque los fans han dado el nombre “idea del mal”, quien justifica su existencia como aquella que los humanos generaron al buscar una excusa para la existencia de las desgracias del mundo, ora fortuitas, ora frutos de su propio accionar. Sin embargo, la idea del mal, resiente en cierta forma este origen que posee como un ser cuya existencia es justificada como un chivo expiatorio dentro del mundo, y busca en cambio ser reconocido como un ser con voluntad propia y propósito. Puede comprenderse como el momento en el que la persona se halla en ese estado de desesperación absoluta, también es el momento en el que está dispuesto a renunciar a continuar reconociendo este carácter de la idea del mal como un “chivo expiatorio” y en cambio es entonces capaz de reconocerlo como un ser supremo en cierta manera indiferente a su propio parecer. Es en este estado, donde los ejes del mal y el bien dan lugar en cambio a un eje de auto reconocimiento y comprensión de la insignificancia del hombre en el cual la idea del mal considera el dialogo con él hombre que se constituye en parte dentro del contrato gracias al behelit como posible y por ende manda a sus enviaos, la Mano de dios a establecer tratativas con este.

La Mano de Dios es el nombre que se da en la serie a 5, originalmente 4, demonios que ocupan un puesto de jerarquía particular dentro de los demonios y quienes son los únicos que han conocido a la “idea del mal”. Los demonios de este mundo, son justamente humanos que han hecho un pacto con la Mano de Dios, sin embargo, los demonios de la Mano de Dios, son aquellos hombres que han pactado directamente con la Idea del Mal. Los demonios de este universo son a su vez llamados muchas veces, y también autodenominados como ángeles. Esto es en sí un homenaje a la serie de películas de terror “Hellraiser” donde esta idea de pactos esotéricos entre humanos y demonios también se ve presente, como dice uno de los demonios de Hellraiser “somos demonios para algunos, ángeles para otros”. Tal vez la denominación demonio que damos a esta parte sea el resultado del estado en el que uno se encuentra en nuestra realidad, sin embargo, es posible que al momento en el que se encuentra la contraparte a la hora de pactar con los demonios, estos, que ofrecen un pacto de salvación, sean efectivamente vistos por el cómo ángeles.

 

El objeto del deseo, sobre la naturaleza del objeto

Una vez introducidas las partes, debemos hablar de la parte más interesante del contrato, su objeto. Mientras que en la mayoría de los relatos que tratan sobre una premisa similar, suele hablarse de un hombre que intercambia su “alma”, por poder, en el universo de Berserk, se habla de bienes, los cuales pueden en diversos casos ser de un carácter más material que el alma, pero que a su vez está definido de una forma más ambigua.

En el intercambio se suele comprender que una parte, el hombre, da “aquello que más estima”, es importante notar que el carácter indeterminado de este bien hacer que la definición de este varié según qué persona esté presente en el intercambio y que por ende puede ser un objeto material o inmaterial.

Respecto a la otra parte, esta también da un bien, de naturaleza no fungible ni pecuniaria, comprendido como “aquello que la contraparte más desea”, de vuelta debido a la manera ambigua en que esto está seĖalado, podría definirse como un objeto de naturaleza variable.

 

La ruptura con lo clásico, sobre la diferencia con otros pactos

Berserk difiere así, a la hora de recortar los objetos presentes en la permuta, de la típica categoría que poseen los contratos esotéricos, y por ende también difiere de la forma en que la mayoría de las historias que tratan esta temática suelen terminar. Mientras que muchas de las tramas que hablan sobre pactos con el diablo dan a entender que el hombre interviniente permuta con Satán su alma, y obtiene a cambio poder. La mayoría de estos textos versan entonces sobre como luego este hombre no puede llenar con este poder que obtuvo aquella alma que perdió, o sobre como este poder que obtuvo no le permite sin embargo obtener luego aquella felicidad que ambicionaba y que lo insto entonces a incurrir en este intercambio. Y como en ambos casos el protagonista se da cuenta del carácter deficitario del intercambio y desea entonces que haya una retrocesión en el intercambio, la cual obtendrá o no dependiendo de la naturaleza del relato. En todos los casos se suele hablar entonces de unos relatos de corte moralista, donde se da a entender que pactar con el diablo solo puede llevar a la perdida y sufrimiento por parte de quien pacta, sin embargo en el caso de Berserk este artificio narrativo moralista  se encuentra en cambio roto, no se puede decir que el ser que ha incurrido en el contrato de permuta haya intercambiado su alma, debido a que en más de un caso esta alma puede no haber sido el bien intercambiado, puesto que no sabemos si efectivamente esta es aquello que el ser más estima.

A su vez la parte de la ecuación donde los demonios dan a la contraparte poder a cambio de su alma también se encuentra ausente dentro de este intercambio. Puesto que en muchos casos la contraparte no desea poder, sino bienes diferentes, y los cuales en más de un caso efectivamente les otorgan felicidad y bienestar, las cuales solo son perturbadas cuando una fuerza externa, en la mayoría de los casos el protagonista del manga, Gutts, el espadachín negro, interviene para poner fin a estas.

Es así que la herramienta moralista, que suele estar presente dentro de la mayoría de los relatos sobre pactos esotéricos aquí está ausente, la parte humana, no sufre en ningún momento un vacío ni necesariamente una condena eterna. Esto influye en la forma en que el autor (Kentaro Miura) vio al mundo, y también en como la moral actual hace que los relatos ya no deban centrarse en la condena que deviene de los pactos esotéricos como si lo hicieron dentro de los siglos anteriores, aquí no se puede hablar de un relato donde la moral ocupe un papel importante para el humano parte.

La mayoría de los testimonios dentro de la historia que poseemos de los hombres que intervinieron en este intercambio nos demuestra personas que no sufren por su intercambio, que no experimentan culpa, ni remordimientos, a diferencia de como ocurre en otros relatos. Berserk difiere de la lógica tradicional, no castiga la narrativa a quienes hicieron los intercambios, no los considera antagonistas debido a que sean en si seres malvados en su generalidad, sino que más bien lo son porque se encuentran en oposición con el protagonista de la historia, el manga dedica una buena cantidad de capítulos para darnos a entender cuál es el pasado de estos seres que los insto a incurrir en el contrato de permuta, e incluso en más de un caso uno es capaz de comprender un cierto altruismo dentro de estos demonios. Berserk habla entonces de un mundo en donde quien pacta con el demonio no es un ser intrínsecamente malo, sino que es un ser que en más de un caso es capaz de caer en una arena gris, arena gris que se corresponde con la moral que habita el mundo actual, donde en más de un caso diversos escritos de derecho penal, y diversos canales de la opinión publica hablan de un esfuerzo por comprender a las personas, en vez de tipificarlas directamente como malvadas.

Es decir, lo que Miura logra demostrarnos es que, en el mundo actual, estas acciones que en la moral de otros tiempos serian vistas como directamente malvadas, hoy en día es posible aceptarlas en cambio como acciones dentro de una zona gris.

 

Sobre la legalidad del contrato

Hasta ahora hemos hablado de algunos de los elementos esenciales del contrato, tal vez de los dos más importantes, como lo son las partes intervinientes y los objetos que ambas traen a la permuta, a continuación, analizaremos cuales son las falencias que uno debería poder incurrir en caso de buscar la desestimación de estos contratos. Como se intentó seĖalar anteriormente el reproche moral no es una forma adecuada de desestimar dichos contratos, debido a que como se ha seĖalado, no es necesariamente sentido por la parte, y además tampoco es posible en todos los casos dar un reproche al humano que pacta, puesto que hay hechos que justifican su accionar, ni tampoco para con los demonios, quienes son en definitiva ajenos a la moral humana.

Sin embargo, tal vez sea posible criticar a los contratos desde el punto de vista legal. Analizaremos como supuestos que brinden una posible nulidad, la incapacidad de la parte, puesto que tal vez legalmente es la crítica más sólida que puede hacerse a estos contratos, considerando el momento en el que se busca inducir al hombre a firmarlos. También analizaremos los posibles defectos o ilegalidades en el objeto como puntos sobre los que es posible criticar el contrato.

La legislación argentina, en lo referente a actos jurídicos, comprende que aquellos actos en los cuales el individuo encuentre su voluntad sesgada por factores externos, ya sea amenaza, error, dolo de la contraparte así o también internos como lo sería un estado de inconciencia que derive en la falta de discernimiento, como actos cuya naturaleza está viciada y por ende pueden ser nulificados. A continuación, analizaremos si alguno de estos supuestos que alteran y disminuyen la capacidad decisoria de la parte se dan en el universo de Berserk, para ilustrar mejor los hechos, utilizaremos una diversidad de ejemplos que se nos presentan en la serie, que permitan ilustrar o no si existe una nulidad o no dentro del contrato.

El primer ejemplo que se nos presenta en Berserk de los pactos esotéricos y sus resultados es el de un demonio llamado simplemente el Conde, el Conde pacta con los demonios, luego de que, al regresar de una cruzada por la fe, encuentra a su mujer incurriendo en rituales satánicos, el conde reacciona a esto masacrando a su esposa y sus seguidores, y luego pacta con los demonios. La pregunta que debemos hacernos es si se puede decir que los eventos que ocurrieron antes de que “el conde” incurriera en el intercambio de manera significativa sesgado su voluntad, anulándola, vertiéndolo en un estado de inconciencia temporal, o si por el contrario es el conde aun artífice de su propio destino.

En este caso, por ejemplo, no considero que se puede hablar de el conde incurriendo en un estado de inconciencia, que lo determine a pactar, y por ende el pacto puede ser considerado valido. Veo esto de dicha forma debido a que el conde es llamado a incurrir en una segunda permuta más adelante en la serie, encontrándose en un estado cercano a la muerte, en el cual sin embargo se niega a incurrir pues considera el precio demasiado alto. Es decir, el conde demuestra en este segundo caso como es posible para un hombre poder sin embargo presentar sus negativas a los demonios, siendo entonces efectivamente el dueĖo de su voluntad. Por ende, si esta persona fue efectivamente dueĖo de su voluntad en una situación tan crítica como aquella en la que se encontraba “el conde” al momento de su segundo pacto, a saber, a punto de ser asesinado por Gutts, es capaz sin embargo de rechazar el intercambio por considerarlo deficitario, es posible decir que el conde, en el primer pacto, donde no había una amenaza concreta hacia su vida, estaba en ese caso plenamente consciente.

Otro ejemplo de un demonio que ilustra la autonomía de la voluntad a la hora de pactar es aquel que pasa a ser conocido en la historia como “el huevo del mundo perfecto”, de aquí en adelante “el huevo”, la historia de “el huevo” en fases anteriores al pacto se nos presenta en forma de una narración que este da. En esta narración, “el huevo”, describe su vida como hombre, como aquella de un ser que era despreciado por sus congéneres, y que por ende no lograba encontrar la felicidad. Es en este estado en el que incurre en el pacto. Aquí tampoco puede hablarse de una circunstancia que incurran en una verdadera inhibición de las capacidades de “el huevo” para decidir si pactar o no pactar con los demonios.

Finalmente acudiremos al caso en el que tal vez si se puedan ver una gran cantidad de factores inhibidores de la voluntad. Aquel presente en “el eclipse”, pacto que como se explicó anteriormente cambia de manera radical la fisonomía de la historia. Aquí quien pacta es Griffith, el mejor amigo de Gutts, quien ha pasado un aĖo entero siendo torturado por un rey en busca de venganza, tortura que le ha hecho perder su lengua, sus bellos rasgos e incluso su capacidad de moverse, y ha visto como su ejército de mercenarios, la banda del halcón, ha sido destruida por una sistemática persecución por parte del ejercito de este rey. Además, Griffith, quien estaba enamorado secretamente de su lugarteniente Caska, se entera de que ella está enamorada de Gutts, y de como ella y Gutts, planean abandonar a Griffith en el momento adecuado. Se podría decir entonces que Griffith efectivamente posee su voluntad totalmente subsumida luego de esta desastrosa serie de eventos desafortunados, sin embargo, esto no es del todo cierto.

A lo largo de los tomos previos, Miura ha dejado claro el carácter de Griffith, nos ha expuesto que el expone ciertos rasgos en su personalidad parecidos a aquellos presentes en un psicópata falto de empatía para con otros seres humanos, es decir, se nos rebela que Griffith es en el fondo un sociópata que logra mantener oculta generalmente de sus soldados en la banda mercenaria. Lo que Miura nos da a entender es que es posible que todas estas desgracias no hayan logrado formar verdaderamente una mella que anula la voluntad para la persona de Griffith, que es incluso posible que su amor por Caska sea un hecho falso, y que no vea a las heridas que ha sufrido como una verdadera limitación para la obtención de su fin último.

En otras palabras, Miura, mediante una minuciosa caracterización, nos da a entender que la voluntad de Griffith, al momento de pactar, no se halla influenciada por los eventos pasados, sino que más bien su conciencia habría sido la misma si hubiera actuado aun en su mejor momento, debido a que Griffith no es en sí afectado verdaderamente por aquello que ocurre en el mundo exterior.

Es así que en estos tres ejemplos nos hallamos ante circunstancias externas que parecen atenuantes de la voluntad en una primera mirada, y que nos permitirían acusar a los demonios de intentar incurrir en un comportamiento doloso, donde toman ventaja del sufrimiento de su contraparte, sin embargo una inspección más minuciosa logra demostrarnos que en realidad las circunstancias no siempre son en sí unos verdaderos atenuantes de la voluntad, sino que son simplemente unas circunstancias que revelan la verdadera personalidad del hombre dispuesto a pactar con los demonios.

Sin embargo, hay otro medio por el cual poder considerar a estos contratos como actos jurídicos ilícitos, no es por medio de las partes que puede considerarse a estos contratos como ilícitos, sino que más bien los defectos deben ser buscados en el objeto.

Nuestro código prohíbe que los contratos medien sobre objetos prohibidos, definiendo como objetos prohibidos aquellos ”prohibidos por la ley, contrarios a la moral, a las buenas costumbres, al orden público o lesivo de los derechos ajenos o de la dignidad humana”[4]

En el universo de Berserk, varios de estos pactos pueden llegar a versar sobre dichos bienes ilícitos. Recordemos, el pacto versa sobre bienes de definición bastante ambigua, “aquello que uno más quiere” a cambio de “aquello que uno más desea”.

Ese aquello que uno más quiere, puede ser como se seĖaló antes cualquier cosa, puede ser un bien material o inmaterial, locomóvil o semoviente, es mas en un caso puede incluso ser un sentido[5] sin embargo en una gran cantidad de casos, aquellos bienes sobre los que incurre el pacto son efectivamente bienes de carácter ilegal para nuestra legislación.

Es decir, mucho de los intercambios involucran vida humana como uno de los factores del intercambio. Recordemos que ese “aquello que más quieres” puede efectivamente involucrar a una cosa, pero que sin embargo también puede involucrar a una persona que es querida por aquel hombre que desea pactar con los demonios.

De vuelta nos remitiremos al análisis de casos para comprender si efectivamente la generalidad de los contratos esotéricos se haya efectivamente plagado de nulidad o ilicitud debido a que se pacta sobre bienes prohibidos.

En el caso de “el conde” por ejemplo nos encontramos ante un ser fanático que luego de observar a su esposa incurrir en un culto esotérico no puede sin embargo encontrar la voluntad para asesinarla, debido a que ella es esencialmente, “aquello que más quiere”, sin embargo, aquello que el mas desea es encontrar paz luego de haber encontrado que su esposa ha incurrido en aquellas acciones que contradicen todo su estilo de vida. Es así que el incurre en un intercambio, asesina a su esposa, y logra trascender hacia una existencia demoniaca, en la cual ignora aquel sufrimiento que su previa vida de fe le había dado.

Así en el primer ejemplo podemos decir que efectivamente “el conde” incurre en un contrato de carácter ilícito debido a que está dispuesto a incurrir en el sacrificio de una vida humana. Sin embargo, no es posible por otro lado utilizar la lógica inductiva y entonces desestimar a todos los contratos como ilícitos debido a que hay ejemplos en cambio donde no se pacta necesariamente en bienes ilícitos sino en aquellos lícitos.

Un ejemplo claro de esto es “el huevo”, “el huevo” no pacta sacrificando a nadie, no posee en si nada que constituya “aquello que uno más quiere”, aunque en cambio si encuentra posible definir que es “aquello que uno más desea”. Su deseo es sin embargo garantizado. Se podría decir sin embargo que “el huevo” sacrifica su apariencia humana, tal vez esto constituya un bien de intercambio, sin embargo, considerando que en si su apariencia era aquella de un ser deforme y era la causa de su desgracia, tal vez este no sea el bien intercambiado. El huevo insiste en cambio en que aquello que el sacrifico era el mundo en el que él vivía, a cambio obtendría “aquello que uno más desea” que en el caso de “el huevo” es poder ser el artífice de un mundo perfecto en el cual los humanos sean libres de aquello que el sufrió. Este sacrificio tomo a forma en el hecho de que fruto de las acciones del huevo es que luego el mundo en el que todos los humanos viven se ve efectivamente distorsionado y convertido en un mundo efectivamente maravilloso donde se combinan los planes astral y real de existencia, donde se puede decir que efectivamente el mundo en el que “el huevo” vivió cuando era humano a efectivamente muerto, por ende, se cumple el intercambio que él había pactado con los apóstoles.

A simple vista, el intercambio de “el huevo” es entonces un acto plenamente legal, aquí “el huevo” se compromete a entregar un mundo a cambio de obtener otro mundo. Si bien los bienes son en cierta forma muy ambiguos, se puede insistir en decir que no son bienes ilícitos.

Sin embargo, es posible contrarrestar este planteo si se seĖala en cambio que en el intercambio en realidad “el huevo” entrega su vida.  Puesto que en la historia “el huevo” efectivamente muere para lograr obtener el bien que buscaba dentro de la permita. Se debería entonces discutir si él tenía conocimiento o no de esta muerte, y si ella fue parte del intercambio que él se planteó. En caso de que, si poseyera conocimiento, y que efectivamente esto haya sido el bien que utilizo para el intercambio, entonces sí se puede hablar de un intercambio ilícito, pues “el huevo” entrego un bien ilícito.

Sin embargo, esto no es algo que el manga nos dé a comprender, por ende, este intercambio puede efectivamente ser visto como un intercambio legal.

Finalmente, el tercer caso de estudio es el de Griffith y los bienes intercambiados durante el eclipse. Griffith entrega a “la banda del halcón” a cambio de recibir una ascensión que le permita poder obtener un reino. Aquí lo que debe pensarse para emitir un juicio sobre si este contrato es lícito o ilícito es a que se refiere este sacrificio de “la banda del halcón”.

A simple vista esto se refiere al sacrificio de los miembros del ejército mercenario que el comandaba antes de su arresto y tortura. Esto es lo que ocurre en el manga efectivamente, donde el ejército es efectivamente masacrado. Sin embargo, el intercambio parece ser incompleto. Es decir, Gutts y su amante Caska, no mueren en el eclipse, pero aun así Griffith obtiene su ascensión. Por ende, sería posible seĖalar que la permuta podía no versar sobre la vida del ejercito sino en cambio sobre la existencia del ejercito como figura inmaterial, si se toma esta teoría se podría comprender porque Gutts y Caska sobreviven, ya que efectivamente, aunque ellos sigan vivos, la traición de Griffith hacia ellos ha efectivamente disuelto los restos de “la banda del halcón” ya que no sería posible que estos tres continúen asociados.

Es así que tal vez la permuta no versara sobre un bien ilegal como lo es la vida de las personas dentro de la banda, sino que en cambio podía versar sobre la idea de la banda como tal, lo cual de vuelta permitiría la vista de este trato como un contrato de carácter legal.

Es posible además decir que entonces el asesinato de todos los miembros de la banda del halcón se debió entonces al accionar de los demonios que actuaron como ejecutores, y no necesariamente a términos establecidos en la permuta. Debe comprenderse que aun cuando Griffith pacta con la mano de dios, y aun cuando la mano de dios supuestamente tiene dominio sobre los demás demonios, es posible para esto sin embargo poseer autonomía en su accionar e incluso rebelarse frente a estos. Así que es posible que estos se hayan tomado libertades al momento de aceptar la oferta de “la banda del halcón” que Griffith hace a la hora de permutar.

En otras palabras, frente a este tercer caso nos encontramos ante un contrato que podría ser licito o ilícito, dependiendo en gran medida de la interpretación que demos a las palabras y los conceptos que están en juego. Si bien la interpretación más obvia, aquella en donde Griffith pacta entregar las vidas de sus soldados a cambio de su ascensión parece la correcta, el hecho de que no todos sus soldados hayan terminado en posesión de los demonios permite abrir la puerta a una interpretación donde no se entregó una vida material sino más bien una idea inmaterial, y donde la muerte de los soldados fue un exceso en el accionar demoniaco y no una consecuencia derivada del contrato.

Si bien la interpretación más literal de los hechos es probablemente la correcta y el contrato versa sobre un objeto ilícito, como lo es la vida humana, siendo por ende un contrato ilícito, no sería imposible con una más amplia arena de interpretación considerar al contrato como licito y siendo sucedido en cambio por un accionar criminal posterior.

Nos encontramos entonces ante un mosaico en el cual el carácter legal o no de los contratos presentes no puede ser determinado de una manera homogénea, sino que más bien se debe observar individualmente a cada contrato para comprender si se trata de contratos legales o no.

 

Conclusión, un renacimiento del paganismo

En definitiva, un análisis de casos nos ha permitido determinar, que, si bien la religión condenaría a todos los participantes de estos pactos, no es posible sin embargo aplicar la misma lógica cuando se busca analizar estos pactos desde el punto de vista legal o moral.

Desde el punto de vista legal, Miura logra dentro de su obra constituir na los personajes, y presentarlos como seres mucho más humanos que aquellos presentes en las clásicas historias sobre pactos esotéricos, gracias a esta caracterización no es posible hablar de personajes malvados a secas como si era posible dentro del universo literario medieval, o incluso el moderno (el caso del doctor fausto es en cierto modo moralmente ambiguo en el relato ofrecido por Johan Wolfgang Von Goethe, quien lo presenta como un ser no malvado pero si ambicioso). Los hombres que pactan aquí con los demonios pueden no ser malvados, en algunos casos pueden incluso ser antagonistas o villanos por el simple hecho de encontrarse en oposición a Gutts, quien es el protagonista de la serie y posee ciertas acciones villanescas.

Si bien si hay personajes moralmente malvados dentro del bando de los demonios, este no es un rasgo homogéneo, y dicha maldad no es ni una causa ni una consecuencia de su relación con los demonios, se podría decir sin embargo que los demonios exacerban estos caracteres, pero en todos los casos actúan sobre lo que ya estaba presente en la contraparte.

Desde el punto de vista legal, hemos logrado demostrar que no se puede usar una lógica inductiva que permita tipificar a estos contratos como un contrato de porte homogéneo donde la ilicitud sea un rasgo general. Nuestra legislación, permitiría en más de un caso poder ver ciertos de estos pactos como contratos de permuta plenamente legales, si no se expusieron más de estos casos fue en pos de evitar convertir al trabajo en una colección de ejemplos, pero los hay. Es decir los contratos se presentan como de un carácter heterogéneo, y a pesar de que se trate de contratos entre entes obviamente disimiles en su poder estos se presentan como contratos de un carácter más paritario y por ende ecuánime (o incluso se podría decir justos) que la gran mayoría de los contratos presentes en la realidad.

Es decir, que un manga como el que presenta Miura, donde los demonios son un objeto común y no necesariamente malvado y los pactos entre ellos y los humanos pueden ser vistos como justos, debido al carácter equitativo del intercambio presente y la falta de coerción directa por parte de una parte sobre la otra, pueda existir en nuestro presente, sin miedo a la censura e incluso recibiendo una plétora de premios debido a su enorme calidad tanto a nivel técnico como narrativo, habla en gran medida de cómo ha habido una notable divergencia entre el razonamiento humano y las directivas religiosas y de cómo esta sociedad está dispuesta ahora a analizar y narrar aquellos temas que antes eran tabú de una forma mucho más humana. Como se ve ya la religión y la ley no poseen una correspondencia e incluso ahora también la relación de la religión con la moral puede ser vista como disímil.

Finalmente quiero analizar el papel que da Miura a estos pactos como motor de la trama y a su vez del mundo y ver como estos en cierta forma se presentan de una manera similar a como la antigua roma comprendía a los pactos paganos. En el mundo de Miura los pactos esotéricos no solo son el motor de la trama, puesto que es un pacto de este carácter, el eclipse, el que mueve la historia de la manera más significativa y compone la mayor ruptura desde el punto de vista argumental, sino que además es uno de estos pactos, aquel que dio origen a el huevo, aquel que logra el mayor cambio a nivel universal. En capítulos recientes el pacto que hizo el huevo se vio concretado y efectivamente el mundo en el que este vivía dio paso a un nuevo mundo supuestamente más perfecto y maravilloso como el que deseaba el huevo dar a luz fruto de su intercambio. Es decir, uno de estos pactos satánicos permitió dar un nuevo balance al mundo, supuestamente incluso un mejor balance al mundo, lo cual es similar a como los romanos observaban las ofrendas que los humanos hacían a los cultos paganos como una forma de preservar y mejorar su mundo. Es decir, Miura regresa a la tradición narrativa de la antigüedad presente en los pactos paganos y la utiliza en oposición a aquella que la cristiandad busco imponerles fruto de su dominio sobre el mundo espiritual de la raza humana.

La pregunta que debemos hacernos una vez comprendido esto es si esta regresión hacia la lógica pagana para comprender a los intercambios entre humanos y demonios, como pactos garantes o incluso superadores del equilibrio dentro de un universo, es una tendencia en alza dentro de las estructuras narrativas actuales o si sencillamente es la originalidad que distingue al manga de Miura.

 En todos los casos, la conclusión más clara que puede brindar este trabajo es que la religión cristiana, otrora guía para la vida de millones de personas, ha dejado de ser un factor que corra por la misma senda que la moral o la ley en sus juicios, puesto que donde una emitiría juicios siempre negativos, la moral podría al menos emitir un juicio de valor gris, y la ley podría incluso admitir algunas de estas acciones como licitas.

 

Bibliografía

Código Civil y Comercial de la Nación Argentina

Berserk de Kentaro Miura

Š                  Volumen 3 episodio 7 “Guardianes del deseo parte 5”

Š                  Volumen 12 Episodios 76 “Anfitrión inhumano” y 77” el castillo”

Š                  Volumen 18 Episodio 135 “Torre de la Sombra”

 

 

 



[1] Incluso en el primer intento el manga se desarrollaba en Transilvania y Gutts (el protagonista) enfrentaba a Vlad Tepes

[2] La era dorada y la era de las tinieblas. Aunque ciertos fans consideran a la era de las tinieblas como no perteneciente a la historia.

[3] CCCN, art 1172

[4] CCCN art. 279

[5] Como ocurre con el demonio Irvine, el cual es un cazador que sacrifica su propia vista para convertirse en el mejor cazador del mundo