c) Una mirada psicológica del asunto

            La adolescencia es el momento del ciclo vital que comienza por ser un hecho biológico (crecimiento del cuerpo y comienzo de funcionamiento de las hormonas sexuales), pero, a su vez, está inmerso en un proceso psicosocial que varía según las culturas y los momentos históricos[39].

            Por lo tanto, pude decirse que el proceso adolescente es esencialmente un proceso de cambio y, por tal razón, de transición. En tal sentido, la Dra. Susana E. Quiroga, profesora titular de la cátedra de “Psicología Evolutiva: Adolescencia”, de la Universidad de Buenos Aires, divide a la adolescencia en distintas fases basadas en una lógica estructural del aparato psíquico: adolescencia temprana, adolescencia media y adolescencia tardía[40]. La primera, según la doctora, va desde los 9 hasta los 15 años; la media transcurre entre los 15 y 18 años, y, por último, la adolecía tardía, se desarrolla entre los 18 y 28 años de edad.

            Respecto a la adolescencia media, que es la que más no interesa para este trabajo, dice lo siguiente: “En cuanto al comportamiento escolar, este período muestra al adolescente con una conducta más ordenada en cuanto al cumplimiento de las normas escolares”. Se caracteriza, el adolescente medio, “por terminar de estabilizar el proceso de crecimiento” tanto físico como psíquico.

            En la adolescencia, explica Quiroga en otro capítulo del libro, la entrada a la nueva fase “psicosexual coincide con el acceso a una nueva forma de pensamiento que inserta a los padres en el contexto social y sexuado. El hijo juzga y se desilusiona debido al conocimiento de contextos más amplios, y comienza una tarea de separación del contexto familiar que le requerirá un trabajo psíquico intenso y difícil que durará toda la adolescencia”. Es éste un “proceso de desprendimiento que consiste en desinvertir progresivamente los objetos primarios incestuosos y reinvertir otros nuevos, exogámicos”[41].

            Según la Dra. Quiroga “esta etapa es decisiva con respecto a la construcción del propio destino y de la propia historia, en función de la maduración sexual, del Yo y del Superyó. El acceso a la fase genital y la capacidad de mayor ligadura yoica, que evita situaciones traumáticas, el uso de mecanismo de sublimación y la conformación del carácter estable, permiten llegar al adolescente al final de su fase resolutiva con las posibilidades abiertas para asumirse como sujeto activo, dueño de su historia y de su futuro”[42].

            En fin, dentro de lo social, durante esta etapa, el adolescente irá “separándose” de su familia, comenzará la inserción dentro de un grupo determinado, será él el que decida diferenciarse, ser de determinada manera. En fin, a partir de este período, el joven comenzará a tomar conciencia de sí mismo como no lo había hecho antes, y podemos decir que será la edad en la que comience a realizar su proyecto de autoconstrucción, con la pura conciencia de estar haciéndolo.

            Incluso, en lo referente a la tan cuestionada falta de madurez que por lo general se relaciona con esta edad, dice, por ejemplo, Winnicott que “el adolescente es inmaduro. La inmadurez es un elemento esencial de la salud en la adolescencia. No hay más que una cura para ella, y es el paso del tiempo y la maduración que éste puede traer”. Y agrega continuación: “La inmadurez es una parte preciosa de la escena adolescente. Contiene los rasgos más estimulantes de pensamiento creador, sentimientos nuevos y frescos, ideas para una nueva vida. La sociedad necesita ser sacudida por las aspiraciones de quienes no son responsables”[43].

            d) Desde el llano: análisis de encuesta a menores de edad

Pero para no quedarnos sólo con las conclusiones a las que podían arribarse desde la legislación y el desarrollo doctrinario, se creyó oportuno realizar una encuesta anónima[44] entre jóvenes de 14 y 17 años de edad, todos alumnos de colegios secundarios, para conocer su opinión sobre el tema del presente trabajo. Antes de ir al análisis de los datos recogidos, vale aclarar que la encuesta es tan sólo estimativa, y que en un futuro se tiene pensado acercarla a más jóvenes.

Ahora bien, en cuanto a los datos recogidos hasta el momento, los resultados fueron los siguientes.

 

Cantidad de alumnos encuestados:

 

 

 

 

 

 

 

 

 

edad

femenino

masculino

Total por Edad

 

 

 

 

14

6

7

13

 

 

 

 

15

59

35

94

 

 

 

 

16

92

63

155

 

 

 

 

17

26

31

57

 

 

 

 

Total por sexo

183

136

319

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

P1: ¿Conoces el INCUCAI?

 

EDAD

MUJERES

VARONES

 

SI

ALGO OÍ

NO

SI

ALGO OÍ

NO

14

2

3

1

2

1

4

15

34

19

6

17

12

6

16

54

28

10

24

29

10

17

17

5

4

13

11

7

Porcentajes/sexo

58,47

30,05

11,48

41,18

38,97

19,85

 

 

PORCENTAJES POR EDAD Y SEXO

 

 

 

MUJERES

VARONES

SI

ALGO OÍ

NO

SI

ALGO OÍ

NO

33

50

17

29

14

57

58

32

10

49

34

17

59

30

11

38

46

16

 

El 51 % de los encuestados conoce el INCUCAI, en tanto un tercio oyó de su existencia pero no puede considerar que lo conoce y una minoría del 15 % no lo conoce en absoluto.

 

 

P2: ¿Sabés si estás en condiciones de donar órganos?

 

 

EDAD

MUJERES

VARONES

 

NO

SI

NO

SI

14

2

4

7

0

15

37

22

23

12

16

63

29

53

10

17

16

10

21

10

Porcentajes/sexo

64,48

35,52

76,47

23,53

 

 

EDAD

MUJERES

VARONES

 

NO

SI

NO

SI

14

33

67

100

0

15

63

37

66

34

16

68

32

84

16

17

62

38

68

32

 

 

El 70 % de los alumnos desconoce si está en condiciones de donar.

 

 

P3: ¿Conocés los requerimientos legales para ser donante?

 

 

EDAD

MUJERES

VARONES

 

NO

SI

NO

SI

14

6

0

6

1

15

40

19

24

11

16

64

28

50

13

17

14

12

27

4

Porcentajes/sexo

67,76

32,24

78,68

21,32

 

 

EDAD

MUJERES

VARONES

 

NO

SI

NO

SI

14

100

0

86

14

15

68

32

69

31

16

70

30

79

21

17

54

46

87

13

 

Y aproximadamente el mismo porcentaje (72%) tampoco conoce los requerimientos legales.

P4: De tener la posibilidad, ¿te gustaría inscribirte como donante de órganos?

 

 

EDAD

MUJERES

VARONES

 

NO

LO PENSARÍA

SI

NO

LO PENSARÍA

SI

14

1

1

4

3

3

1

15

10

27

22

5

20

10

16

12

40

40

13

30

20

17

6

7

13

10

13

8

Porcentajes/sexo

15,85

40,98

43,17

22,79

48,53

28,68

 

 

MUJERES

VARONES

NO

LO PENSARÍA

SI

NO

LO PENSARÍA

SI

17

17

67

43

43

14

17

46

37

14

57

29

13

43

43

21

48

32

23

27

50

32

42

26

 

 

Casi la mitad del alumnado manifiesta que pensaría la posibilidad de donar órganos si pudiera, en tanto un 37 % ya se inscribiría. Solo el 20 % decide que no donaría aunque pudiera.

 

PARA CONCLUIR LA LECTURA DE ESTE TRABAJO, CLIC AQUÍ

 

[39] Quiroga, Susana E., Adolescencia: del goce orgánico al hallazgo del objeto, Bs. As., Eudeba, 1998, p 15.

[40] Quiroga, S. E., Adolescencia: del goce orgánico al hallazgo del objeto, p 17.

[41] Quiroga, S. E., Adolescencia: del goce orgánico al hallazgo del objeto, p 35.

[42] Quiroga, S. E., Adolescencia: del goce orgánico al hallazgo del objeto, p 83.

[43] Winnicott, D. W., Realidad y juego, Barcelona, 1982, p 189.

[44] Para el análisis de la encuesta, se contó con la ayuda de Nancy Khan, Licenciada en Estadística y Biometría, y que además es investigadora del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA).